¿Qué tan preparada está Colombia para retomar la guerra con el ELN? Foto: Ejército de Colombia.
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¿Qué tan preparada está Colombia para retomar la guerra con el ELN?

Juan Pablo Sepúlveda - Enero 22, 2019

El Ejército colombiano tiene una fuerza considerable, pero con las condiciones actuales parece inviable que pueda derrotar al ELN por la vía militar y en el corto plazo.

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Desde la independencia, Colombia se ha mantenido al margen de conflictos regionales o mundiales, y con nuestros vecinos hemos tenido líos más de tipo diplomático que de armas. Justo al lado contrario de esta realidad está nuestro conflicto interno, ese que parece que todavía no se acabó: después de la liberación de la corona española fuimos a la Patria Boba y luego vino la Guerra de los Mil Días. Lo último –y que se sigue escribiendo aún– son 60 años de fuego entre guerrillas, grupos paramilitares y Fuerza Pública colombiana.

Firmamos en 2016 una paz que bajó el número de muertos durante un par de años, un acuerdo entre el Gobierno y las Farc que nos prometió paz. Pero 2019 empezó con una fuerza violenta, y ya nos han dado varias cachetadas en menos de un mes. Una con el asesinato desbordado de líderes sociales, otra con un misil del ELN que derribó un helicóptero civil en el Catatumbo y el cruel atentado, también del ELN, que acabó con la vida de 21 policías en la escuela de cadetes General Santander de Bogotá.

Con la ruptura de la mesa de diálogos con el ELN, anunciada por el presidente Iván Duque, vuelve la zozobra de la guerra, en especial para las regiones que de primera mano padecen la confrontación militar. Entre todas las preguntas que tenemos, hay una que intentaremos responder con este artículo: estando las cosas como están, ¿Colombia sí está preparada para volver a la guerra?

“El Estado nunca le pudo ganar militarmente a las Farc” 

El Ejército colombiano tiene el derecho, la potestad y la capacidad para ocupar todo el territorio nacional. El Ejército colombiano tiene 444.520 soldados, y otros 62.000 en reserva. Ocupamos el puesto 52 en el escalafón global de los países con más fuerza militar, y soldados de otros países vienen a entrenarse a Colombia para aprender las técnicas de combate y de inteligencia militar que se usan aquí.

Nuestra Fuerza Pública tiene una capacidad considerable, pero tiene algunas limitaciones. Ningún ejército es capaz de ocupar un territorio de manera omnipresente. Según el testimonio de un exguerrillero de las Farc, “para que un ejército controle toda una zona tendría que poner un hombre por cada metro cuadrado”. El exguerrillero, quien ahora participa en procesos políticos y comunitarios, nos explicó que militarizar una zona impone unas condiciones de guerra que hay que sortear.

Y sí, el atentado en Bogotá –aunque estemos de acuerdo en que se trató de una acción terrorista–también puede analizarse en términos de la guerra entre el ELN y el Estado. La manera en la que ocurrió apunta que fue una operación planeada y ejecutada con recursos reducidos. Por más soldados que tenga un bando u otro, una escuadra de cuatro efectivos puede hacer el daño que no harían 100. Esto se vio en la Escuela de Cadetes: la vida de un hombre por las de 21 policías.

El ELN no es el único que utiliza estas técnicas para sus operaciones. En los operativos que en el pasado dieron con las capturas de exjefes de las Farc como Helí Mejía Mendoza alias ‘Martín Sombra’ y de Hernán Darío Velázquez alias ‘El Paisa’, fueron pequeñas escuadras del Ejército las que dieron con los guerrilleros, y fueron operaciones que tardaron años en poderse ejecutar. Para poder hacer las capturas, los militares tuvieron que enviar soldados a dormir en las profundidades de la selva, monitorear sin descanso lo que sucediera cerca a sus objetivos y fallar varias veces antes de poder hacer las capturas.

En las épocas más crudas del conflicto con las Farc, el Ejército colombiano dio con capturas y abundantes bajas, incluidas las de comandantes de cúpula como ‘Alfonso Cano’ y el ‘Mono Jojoy’. Las Farc mantuvieron secuestrados por extensos periodos y también le quitaron la vida a soldados y policías amparados por la vasta geografía nacional.

Hoy los mismos exguerrilleros de las Farc dicen nunca haberse sentido arrinconados, que y la salida negociada al conflicto se dio también por un desgaste de ambas partes. Varios coinciden en que si hubieran seguido por más años, el conflicto se hubiera reciclado una y otra vez multiplicando el número de víctimas. “El Estado nunca le pudo ganar militarmente a las Farc”, nos dijo otro exguerrillero.

En el escenario actual puede darse una escalada bélica entre el Ejército y el ELN, pero no conocemos si es posible un triunfo militar a corto plazo o dónde mayormente tendrán lugar las hostilidades. No sabemos qué tanto se pueda parecer este conflicto al que tuvimos con las Farc, y tampoco sabemos cuáles puedan ser las mejores formas de solucionarlo.

¿Estamos en guerra? 

El Ejército colombiano tiene a 444.520 soldados activos. Foto: Ejército de Colombia.

 

Seis meses después de que se posesionara el gobierno, los colombianos no tienen claro en qué se basará la estrategia del Ejército en su intento de doblegar al ELN. Hasta ahora estamos presenciando un conflicto diplomático sin precedentes entre nuestro país y Cuba por el reclamo de capturas por parte de gobierno colombiano. La delegación de la guerrilla, que se encontraba negociando con el gobierno desde febrero de 2017, fue pedida al gobierno cubano al haber reactivado las órdenes de captura.

No obstante, estas negociaciones tienen unos protocolos de seguridad en caso de que tengan rupturas abruptas. Lo más probable es que los negociadores del ELN tengan una salida segura de la isla y vuelvan a la clandestinidad en los próximos días o incluso horas.

El politólogo Luis Trejos opina que más allá de lo armamentístico, en términos estratégicos el ELN ya está derrotado. Aunque el ELN aún mantiene importantes acumulados tácticos en Norte de Santander, Cauca, Chocó, Arauca y el Bajo Cauca, afirma el experto, no tiene ninguna forma de ganarle al Estado. El ELN también ocupa territorio venezolano, que según Trejos le sirve de “retaguardia estratégica”. Pero con la situación actual de Venezuela, la presión diplomática contra la guerrilla podrá llegar incluso desde ese lado de la frontera dependiendo de lo que suceda con Nicolás Maduro en los próximos meses.

Y cuál es el poder real del ELN 

Captura de pantalla.

La batalla contra el Estado, incluso desde el punto de vista ideológico, fue muy diferente para las Farc y para el ELN. El que ahora es un partido político “llegó a hacer una guerra territorial importante” en distintas zonas del país entre los años ochenta y el 2000, según nos lo dijo una excombatiente. El ELN ya figuraba, pero sus apariciones eran modestas para una época en la que una bomba podía explotar todos los días.

También hay que partir de un principio de cada guerra y es cuántos la pelean: el ELN nunca ha llegado a tener un brazo militar como lo tuvieron las Farc, que llegó a superar los 9.000 hombres. En el momento se sabe que la guerrilla cuenta con unos 3.000 combatientes que se enfrentan, primero que nada, a ser catalogados de terroristas el gobierno colombiano, el de Estados Unidos, la Unión Europea y otros países.

No obstantes, es posible que ocurra lo mismo que ocurrió en su momento con las Farc y encuentren fuertes en zonas alejadas de los poderes centrales del país, y dejadas a un lado por el Estado. Allí son ellos quienes asumen el papel de autoridad y justicia.

EN los meses posteriores a la firma del acuerdo de paz con las Farc, el Ejército no militarizó ni el Estado llegó a las zonas que dejó vacías el proceso de paz. El ELN, como movida estratégica, se adueñó de algunos de los territorios que antes ocuparon los frentes de las Farc, y con ellos de sus rutas de narcotráfico y su influencia en zonas de cultivos de coca.

Así se ve el mapa de Colombia con la presencia del ELN en la actualidad.

La presencia del ELN también se expande por las zonas fronterizas, tanto las terrestres como las acuáticas. Infografía: Juan Ruiz con información de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares).

ELN en Venezuela

Foto: Christian Escobar Mora/EPA.

 

Otro aspecto muy importante sobre este tema que no se ha tratado a fondo en los medios colombianos es la presencia del ELN en Venezuela. En una investigación reciente de ¡Pacifista!, el experto investigador venezolano Ronal Rodríguez nos dijo que “el ELN ha avanzado físicamente demasiado en el Venezuela para control político y económico y social”.

Las condiciones actuales de Venezuela hacen que grandes extensiones de sus tierras estén controladas por grupos paramilitares que en algunos casos trabajan para alguna facción del gobierno venezolano, que en ocasiones ha demostrado ser cómplice de violaciones a los Derechos Humanos de venezolanos por parte de estos grupos.

Por ejemplo, el ELN utiliza carros del ejército venezolano para llevar cajas de comida del gobierno de Nicolás Maduro a 40 pueblos apartados. Los estados fronterizos con Colombia, sabemos, están llenos de efectivos del ELN que operan a una sola voz. De acuerdo con testimonios de venezolanos que vieron hombres vestidos de rojo, negro y camuflado, los elenos van de un lado a otro en la frontera y la cruzan cuantas veces quieren sin restricciones. Otra denuncia es que el ELN ha reclutado jóvenes venezolanos que se han integrado a sus filas y han cometido delitos en Colombia.

Estas son las cajas que se reciben en pueblos venezolanos. Contienen comida, propaganda del régimen de Nicolás Maduro y mensajes del ELN. Foto: Fundaredes.

 

Sus movimientos en la frontera favorecen a la economía de este grupo armado, que se basa en actividades ilegales y por lo tanto necesita lugares donde puedan ser autoridad y rutas para mover drogas, hombres, armas, dinero, personas, madera de tala ilegal, oro, gasolina o contrabando. Esto se articula a la lógica de una guerra lenta y de desgaste: el ELN tiene sus fuentes de ingreso aseguradas y controlan áreas que producen dinero.

La Fuerza Pública colombiana tiene la capacidad y el volumen para debilitar su accionar, pero las experiencias del pasado nos han enseñado que contar con grandes recursos no es suficiente para conseguir una victoria definitiva en el terreno, menos cuando en las zonas de influencia de la guerrilla hacen presencia otros grupos armados como el Clan del Golfo o las disidencias de las Farc. Podrían venir bajas importantes para el ELN y realizaciones, pero como vaticinan los expertos, llegará el momento en que la experiencia vuelva a hacer pensar en una salida negociada para apagar del todo el conflicto.

“Solo los muertos ven el fin de la guerra”, escribió un griego hace mucho tiempo.