Los chocoanos siguen en paro y dicen que el Gobierno no negocia con "los que son" | ¡PACIFISTA!
Los chocoanos siguen en paro y dicen que el Gobierno no negocia con “los que son”
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Los chocoanos siguen en paro y dicen que el Gobierno no negocia con “los que son”

Sara Kapkin - Agosto 22, 2016

Las peticiones de los chocoanos no llegan a un punto común con las posiciones del Gobierno.

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Manifestaciones durante el paro cívico en el Chocó. Foto cortesía Comité Cívico por la Salvación y la Dignidad del Chocó

Van seis días de paro y los chocoanos se mantienen en las calles protestando contra todo lo que les suene a Estado. Las marchas siguen siendo pacíficas y el carácter de la movilización permanece “indefinido”. El principio de las organizaciones que convocan el paro es que “nada está acordado hasta que todo esté acordado” –la misma consigna que ha aplicado el Gobierno en la mesa de conversaciones con las Farc, en La Habana–. Y, este lunes, quieren hacer una demostración de fuerza que ponga al Gobierno contra las cuerdas:  superar las 40.000 personas que asistieron a la primera marcha del paro, la del pasado 17 de agosto.

Todo empezó el 20 de julio, cuando miles de chocoanos, en vez de celebrar el Día de la Independencia de Colombia, escondieron el tricolor nacional y salieron a marchar por la “dignidad” del Chocó. Esa fue la cuota inicial del paro indefinido que comenzó la semana pasada; y que está motivado en un pliego de 10 puntos que engloba más de 200 exigencias en temas de salud, infraestructura, educación, cultura y vías.

Desde el 15 de julio, representantes del Gobierno se sentaron a negociar con los líderes organizados en el Comité Cívico por la Salvación y la Dignidad del Chocó; pero los espacios de diálogo han sido infructuosos. Ante la falta de acuerdos, los ministerios asumieron una nueva postura: no se sentaron con la gente sino con las autoridades locales. Y, si bien hasta ahora hay borradores de preacuerdos, los manifestantes insisten en que los delegados de Santos no se están sentando a hablar con “los que son”.

Protesta. Foto cortesía Comité Cívico por la Salvación y la Dignidad del Chocó.

En la mesa de conversaciones entre autoridades, que inició el pasado viernes 19 de agosto, el gobierno de Juan Manuel Santos ha estado representado por el ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo; el ministro del Interior (e), Guillermo Rivera; los viceministros de Defensa, Aníbal Fernández de Soto; de Salud, Fernando Ruiz; y de Cultura, Zulia Mena; así como el Superintendente de Salud, Norman Julio Muñoz. En la otra orilla, en representación de los chocoanos, están el gobernador del Chocó, Jhoany Carlos Palacios, y el alcalde de Quibdó Isaías Chalá. Ellos dos, según el Gobierno, serán los encargados de socializar con la comunidad las posibles soluciones que ya han sido pre-acordadas durante el fin de semana.

El problema, dicen los que están en las calles –que todavía no conocen los acuerdos pactados–, es que los chocoanos no se sienten representados por las autoridades locales. “Ellos están cumpliendo su rol de Gobierno. Cualquier superior de ellos en la pirámide del Estado puede llamarlos a reunirse a la hora que consideren conveniente. Nosotros no tenemos nada que ver con eso. Lo de nosotros es la sociedad civil organizada en un comité cívico que aspira a reunirse con altos funcionarios del Estado para poder discutir el pliego”, dice Dilon Martínez, secretario general del Comité Cívico por la Salvación y la Dignidad del Chocó.

Así está la vía Quibdó-Medellín. (Domingo 21 de agosto de 2016). Foto cortesía Comité Cívico por la Salvación y la Dignidad del Chocó

Según Martínez, hasta ahora no tienen una respuesta directa del Gobierno y no conocen la naturaleza de lo pactado con el gobernador y el alcalde. Dice que aunque estuvieron reunidos, los emisarios del Gobierno se pararon de la mesa desde el día jueves (un día antes de reunirse con las autoridades locales) y que las propuestas que llevaron las instituciones, hasta ese día, no alcanzan las expectativas de los líderes que conforman el comité.

“Lo que nosotros esperamos es que este lunes vengan personas que tengan capacidades de decisión para ver si podemos avanzar en el proceso de discusión del pliego que les hemos presentado. La movilización sigue creciendo, pues la gente es cada vez  más consciente de la pertinencia de nuestras peticiones”, dice Martínez.

El comité ha mostrado capacidad de organización y se preparan para pelear por buen rato. Este domingo permitieron la apertura del comercio para que la gente comprara los bienes básicos y, desde las ocho de la mañana de este lunes, invadirán de nuevo las calles. Por su parte, el Gobierno anunció la llegada a Quibdó  de una nueva comisión encabezada por el ministro del Interior (e) Guillermo Rivera para continuar el diálogo. A Rivera los acompañarán los ministros de Trabajo y Transporte.

Habitantes de Chocó apoyan el paro demostrando su amor por el departamento. Foto cortesía Comité Cívico por la Salvación y la Dignidad del Chocó

Mientras tanto, entre los habitantes del Chocó se respira un aire de esperanza, pues ven en el paro una solución posible al abandono. Hablamos con algunos habitantes de Quibdó, la capital del departamento, y esto fue lo que nos dijeron:

Wilmer Torres – Estudiante Universitario:

La gente está consciente del abandono estatal que vive el departamento. La población ha despertado, el pueblo chocoano está unido, protestando todos los días así llueva, truene o relampaguee. Hemos estado ahí, haciéndonos sentir.

Lo poco que el Chocó tiene lo ha conseguido por las justas luchas de los paros cívicos. Nosotros sabemos que si queremos conseguir algo es así que hacemos que el Gobierno nos escuche.

Hermencia Palacio – Profesora:

Sabemos que el Gobierno tiene una deuda histórica con el departamento del Chocó. Debe mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo y por ello estamos en un paro cívico, ya llevamos cuatro días de paro, vamos a hacer una nueva marcha.

Las vías están en mal Estado, la carretera al mar, la pérdida de institucionalidad del departamento del Chocó, el acueducto, los derechos humanos. Necesitamos que el Gobierno se siente a negociar. La gente está afuera, todo el mundo está participando en el paro y en la marcha se va a ver.

Deya Valdes Zuluaga -Propietaria de una fábrica de calzado:

La gente del departamento está cansada, agotada de tanta desigualdad, de tanto abuso. El pueblo se hastió de la corrupción, incluso de los malos hijos del Chocó que se roban los recursos de la salud, de la educación. El pueblo se fastidió, pues siendo un departamento tan rico, aquí no hay nada, somos un departamento subdesarrollado.

Siento mucha esperanza. Es nuestro momento histórico de lucha, de reclamo por la dignidad de nuestro pueblo. Hoy te puedo decir que la gente tiene mucha esperanza de que exista un nuevo Chocó.

Aquí el pueblo solo cree en el Comité. El comité está conformado por nuestros verdaderos líderes, ellos llevan la vocería del hastío y del cansancio del pueblo.

Edubar Arango – Publicista y comunicador visual:

Este paro debe marcar la diferencia, debe dejar precedentes en la historia. Ya estuvo bueno de que nos estén mamando gallo. Somos ciudadanos de tercera, los excluidos del país. A pesar de todas las riquezas culturales y ambientales de la región seguimos siendo pobres.

Hemos sido cómplices/alcahuetas de pésimos gobernantes. Pero ya sentamos un precedente con la marcha del 20 de Julio, demostramos estar unidos bajo un mismo propósito, no podemos bajar los ánimos, no podemos desfallecer. El futuro de nuestros hijos está en juego.

Leonid Zora – Dueño de supermercado:

El comercio se ha visto bastante afectado por el paro pero está apoyándolo al 100%. Necesitamos que el Gobierno nos pare bolas lo antes posible porque a todos nos afecta esto. Si no, se va pa’ largo.

Queremos que vengan funcionarios de los de arriba que puedan tomar decisiones.Todos somos Chocó y nos afecta esto.

Para mí, como comerciante, de las cosas más importantes es la seguridad. Y la salud, porque como se dice vulgarmente, aquí el que no tenga plata se muere. El que está más o menos grave tiene que salir para Medellín y por avión, porque no hay vías.