Las elecciones al Congreso serán una cosa de hombres
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Las elecciones al Congreso serán una cosa de hombres

Colaborador ¡Pacifista! - Enero 25, 2018

OPINIÓN | Las legislativas de marzo confirmarán la urgencia que tenemos de generar mayor inclusión de las mujeres en la política.

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Foto: Ruta Pacífica de las Mujeres

Por: Ana Jimena Bautista*

Colombia enfrenta un déficit frente a la participación política de las mujeres. De acuerdo con datos del Grupo de Trabajo Género en la Paz (GPAZ), mientras somos el 51% de la población y el 52% de quienes acuden a las urnas, las mujeres ocupan el 20% de las curules de la Cámara de Representantes, el 22 % en el Senado de la República, el 17% de las Asambleas Departamentales, el 17.9% de los Concejos Distritales y Municipales, representan el 12% de las Alcaldías y el 15.60% de las Gobernaciones. Frente a esta situación, el movimiento social de mujeres y el movimiento feminista han trabajado incansablemente para transformar este panorama, insistiendo en la importancia de ser incluidas directamente y estar representadas en las agendas políticas.

Esa exigencia que fue incluida en el Acuerdo Final logrado entre el Gobierno y las Farc, el cual tiene como reto construir las bases para lograr una apertura democrática frente a sectores de la población que históricamente han sido excluidos de la participación política, entre ellos las mujeres. Para lograr este propósito el Acuerdo dispuso desarrollar medidas afirmativas que garanticen su participación en los diferentes espacios de representación política y social. Pese a esto, luego de analizar la conformación de las listas al Congreso de la República para 2018, para las elecciones que tendrán lugar el 11 de marzo, es evidente que el reto de democratizar la política electoral en razón al género está más vigente que nunca.

De las listas inscritas en la Registraduría Nacional para dichas las elecciones, ratificamos cuán lejos estamos de la paridad. Para la circunscripción nacional al Senado de la República se inscribieron un total de 927 personas por 16 listas, de las cuales el 67% son hombres y el 32.9% son mujeres (ver cuadro 1). Al analizar la composición por listas, encontramos que en 12 de las 16 listas sus porcentajes de participación entre hombres y mujeres son muy similares, oscilando entre el 67% y el 69% el porcentaje de hombres inscritos por cada partido o movimiento político. Las excepciones la encontramos en el partido político Mira, el único en el que se invierte la tendencia con una lista para Senado en la que el 62,5% está representado por mujeres. Y también en el Movimiento político Sí se puede, que en su lista registró porcentajes de 50% entre sus candidatos hombres y mujeres.

Por último es importante destacar que de las 16 listas, solo dos están encabezadas por mujeres, la del Movimiento Político Mira con Ana Paola Agudelo García y la de Todos Somos Colombia con Diana Paola Alarcón Sevillano.

Cuadro No. 1. Listas al Senado de la república por la jurisdicción nacional.

En relación con las candidaturas inscritas por la jurisdicción territorial para la Cámara de Representantes, el comportamiento es muy similar al descrito para el Senado. En las 26 listas de partidos o movimientos políticos y de coaliciones entre partidos hay un total de 1.645 personas inscritas, de las cuales el 63,9% son hombres y el 36% son mujeres, configurándose un porcentaje ligeramente superior a favor de las mujeres en relación con los aspirantes al Senado (ver cuadro No.2).

Las listas que se encuentran en los extremos más inequitativos en materia de representación entre hombres y mujeres son en su orden: Coalición Colombia en donde el 76% de sus candidaturas están representadas por varones, el Centro Democrático con el 71% y la Unión Patriótica con el 70%. Porcentaje que nuevamente se invierte en el Movimiento Político Mira, en el que el 58% de sus candidaturas está representado por mujeres.

Cuadro No. 2. Listas a la Cámara de Representantes por la jurisdicción territorial.

Los datos presentados confirman la urgencia de seguir insistiendo en el derecho que le asiste a las mujeres a la inclusión efectiva en todos los cargos de elección popular, así como el cumplimiento del enfoque de género tal y como quedó en el Acuerdo Final. Estas exigencias que tendrán que hacerse teniendo en cuenta la renuencia de la inmensa mayoría de los partidos políticos, de todas las tendencias políticas –de derecha y de izquierda– a otorgarle poder político electoral a las mujeres, que se evidencia en sus prácticas políticas.

En este sentido, urge exigirle a todos los partidos políticos, además del desarrollo de políticas fuertes de equidad de género, la democratización del poder político electoral en su interior. Esto significa reconocerle autoridad a las mujeres que hacen parte de sus partidos, creando los mecanismos necesarios que les permita enfrentar las barreras de acceso a los cargos de elección popular.

Por último, quedan interrogantes que deben ser estudiados a futuro, como aquel que surge del hecho de que el Movimiento Político Mira, movimiento cristiano, se caracterice de una parte por reconocer el papel de las mujeres dentro de sus candidaturas, y de otra, por ir en contra de lo que podemos llamar la agenda del movimiento social de mujeres y del movimiento feminista, dentro de la que se encuentran temas como: la libre opción de la maternidad, el respeto por las diversidades y el impulso de concepciones transgresoras sobre la feminidad.

Este tipo de realidades deben cuestionarnos sobre el reto que afrontamos, no solo de ser incluidas en estos espacios de participación política, sino también de ser correctamente representadas en nuestras demandas.

* Ana Jimena Bautista, investigadora de Dejusticia.