Juan Pablo Bieri llegó a imponer el estilo RCN en RTVC | ¡PACIFISTA!
Juan Pablo Bieri llegó a imponer el estilo RCN en RTVC Fotomontaje: Jorge Aroca - ¡Pacifista!
Leer

Juan Pablo Bieri llegó a imponer el estilo RCN en RTVC

Colaborador ¡Pacifista! - Diciembre 11, 2018

OPINIÓN | A lo mejor lo que entiende el gobierno por televisión pública de calidad no hace referencia a contenidos serios, sino algo que se parezca a NTN 24 o a Red +.

Compartir

Por: Juan Sebastián Jiménez

No perdamos de vista lo esencial. El punto en la pelea entre Santiago Rivas, presentador de los Puros Criollos, y el gerente de RTVC, Juan Pablo Bieri, no es si este programa fue censurado o no (la temporada 2019, por lo menos, está asegurada).

Se trata de algo mucho mayor: del futuro de la televisión pública si se aprueba la Ley de Regulador Convergente (también conocida como ‘Ley TIC’) que Rivas critica –la criticó abiertamente en La Pulla y ese mismo día su programa no salió al aire como RTVC había anunciado– y Bieri defiende. Aunque Bieri no lo diga abiertamente porque desde que empezó esta controversia no ha hecho sino irse por las ramas.

En las entrevistas que ha dado, ha dicho que en RTVC no hay censura, pero ha hablado poco o nada sobre la cuestionada ley, como si no fuera con él, como si esta no fuera a transformar radicalmente la entidad para la que trabaja.

Es una vieja táctica uribista: ponernos a hablar de lo menos importante para perder de vista lo esencial. Y Bieri es la “ficha” para ese trabajo. Basta con ver su hoja de vida para entender de dónde viene y a qué intereses responde desde su nuevo cargo.

Bieri es egresado de la Sergio Arboleda, al igual que el presidente Duque. Hizo sus pinitos en Arriba Bogotá, de CityTV; es decir: de la Casa Editorial El Tiempo (CEET), hoy de propiedad de Luis Carlos Sarmiento Angulo: el todopoderoso multimillonario protagonista, por estas fechas, de la novela del fiscal general Néstor Humberto Martínez.

Luego se fue para La Noche de RCN, de Claudia Gurisatti, donde, como todos en ese programa, hizo carrera hablando mal de Venezuela. Lo que siguió haciendo en NTN24.

En 2013 dio el salto a la televisión por cable, como presentador del programa Marcados por la Muerte, del canal TruTV. Su siguiente destino, por esa misma senda del cable, fue Red +: un invento de Claro; es decir: de Telmex, de Carlos Slim.

Su primer jefe fue el exdirector de Noticias RCN, y exembajador en Argentina durante el gobierno de Álvaro Uribe, Álvaro García, quien se desempeña actualmente como Alto Consejero para las Comunicaciones del gobierno de Iván Duque.  

García fue reemplazado, en 2017, por un uribista purasangre, Juan Lozano, quién además es decano del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Sergio Arboleda.

Vino entonces el salto de Bieri a la política. De Red + se fue para la campaña del candidato del Centro Democrático a ser su asesor en comunicaciones; y, ya en el poder, Duque, el que dijo Uribe, lo puso en RTVC.

Era su candidato perfecto: sergista, con una hoja de vida vinculada a la CEET, a RCN (hoy los mayores aliados del duquismo –si es que eso existe– en los medios de comunicación) y a la televisión por cable, y joven (e intrascendente). Mejor dicho: la ficha.

Al nombrarlo en el cargo, Duque dijo que RTVC era una empresa a la cual le tenía una gran expectativa “porque Colombia necesita una televisión pública de calidad, no una televisión pública de la propaganda, sino una  televisión orientada hacia la pedagogía”.

Mejor dicho: una nueva versión de ese trasnochado discurso que ve en la televisión pública colombiana un aparato de propaganda del castrochavismo y, por qué no, de la tal ideología de género. Uno incapaz de reconocer todos los reconocimientos que esta ha obtenido, precisamente, por su calidad, muy superior, en ocasiones, a las de la televisión privada.

Como lo evidencia, por ejemplo, todas las veces que ese gordo y calvo de Santiago Rivas ha vencido a las curvilíneas presentadoras de RCN y Caracol en los India Catalina.

En este debate alrededor de la calidad de la televisión pública, el gobierno, más precisamente Bieri, ha recibido el apoyo, por supuesto, de RCN.

Hassan Nassar, un reconocido periodista y presentador de esa casa, cuasi vocero del uribismo, salió a decir  que “televisión pública también significa innovar, libertad de nuevos contenidos y manejar una parrilla de programación. ¿Se van a quejar todos los que no les dejen su programa al aire porque lo público significa que ellos tienen que estar al aire?”.

Varios, incluido Santiago Rivas, le respondieron. Yo, menos sensato que ellos, le hubiera dicho que se preocupara mejor por el rating de RCN, que anda peor que la popularidad de Duque.

Pero, dejando de lado esto, lo que Nassar evidencia, de nuevo, es que el debate es alrededor de lo que se entiende por televisión de calidad. Y en este hay unos actores clave que parece ser que, con este gobierno, van a tener la última palabra: los cacaos de las telecomunicaciones en Colombia. Es decir: Claro, Movistar, Telefónica, TigoUne, DirectTV y ETB.

Fueron estas empresas las que presionaron a Duque para que reviviera la Ley de Regulador Convergente, archivada durante el gobierno de Juan Manuel Santos.

Lo hicieron durante el congreso de Andicom, en Cartagena, a finales de agosto. Evento durante el cual se quejaron de que las ganancias no se están viendo y que había que hacer algo al respecto. Como, por ejemplo, revivir la propuesta del Regulador Convergente. 

Para que quede claro, hay que decir que Regulador Convergente hace referencia a la propuesta de crear un único organismo que regule todas las comunicaciones: desde las llamadas telefónicas hasta la televisión. Esto mediante la unificación de la Comisión de Regulación de las Comunicaciones y la Agencia Nacional de Televisión (ANTV) y, a su vez, de los fondos TIC, por un lado, y de Televisión por el otro. Este organismo regulador estaría controlado por el gobierno y, por ejemplo, acabaría con la autonomía de la que goza la ANTV. Además, en temas presupuestales, se teme que al unir los fondos se privilegie un gasto que beneficie más a las grandes empresas de televisión por cable que a la misma televisión pública.

Se han dado, desde entonces, dos bandos: quienes ven en esta ley una arremetida contra la televisión pública y quienes ven en ella la oportunidad para reorganizar todo el sector en pro de sus beneficios. Las empresas de la televisión por cable, representantes de este segundo bloque, van ganando la parada y cuentan en RTVC con un gerente que nunca antes había trabajado con televisión pública pero que, en cambio, acumula años de experiencia en la televisión privada y por cable.

Si volvemos a la pregunta por lo que entiende el gobierno como televisión de calidad pareciera ser que la respuesta es obvia: no una televisión con contenidos serios sino algo que se parezca a NTN 24 y a Red +. Y Bieri es el hombre para ese fin.

Actualmente el proyecto de ley de Regulador Convergente avanza sin contratiempos en el Congreso y es muy probable que se apruebe. Muy criollo eso de pasar esperpentos legales en diciembre.

Puede que para el 2019 ya no contemos con televisión pública de calidad sino con una al servicio del gobierno. Otra vez: ¿No que no nos íbamos a convertir en Venezuela? Tamaño regalito el del gobierno para estas fechas: ¡Felices fiestas les desea Estilo RCN! Digo: ¡Felices fiestas les desea la RTVC! Sea como sea, puede que en poco tiempo sea lo mismo.