Guillermo Botero: el ministro de la seguridad democrática 2.0 | ¡PACIFISTA!
Guillermo Botero: el ministro de la seguridad democrática 2.0 Ilustración: Juan Ruiz.
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Guillermo Botero: el ministro de la seguridad democrática 2.0

Juan Pablo Sepúlveda - Enero 24, 2019

OPINIÓN| Pasamos de uno que decía "a los líderes los están matando por líos de faldas", a otro que quiere, a toda costa, "regular la protesta social" porque "afecta a las empresas".

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Lo que muchos recordamos de Luis Carlos Villegas, ministro de Defensa en el segundo gobierno de Juan Manuel Santos, son unas estruendosas declaraciones. En diciembre de 2017 dijo en una entrevista que a los líderes sociales en Colombia los estaban matando por “líos de faldas” y de “linderos”.

Después de Villegas llegó Guillermo Botero a tomar las riendas del Ministerio de Defensa. Botero estudió derecho y llevaba 15 años al frente de una confederación financiera. No estudió estrategia militar, no ha sido parte del Ejército y tampoco ha tenido cargos políticos.

Uno podría tener un beneficio de la duda con personas como Botero, pues no es el primer funcionario público que llega desde el sector privado. Sin embargo, estos primeros seis meses en el cargo lo dejan muy mal parado. Les cuento por qué.

Guillermo Botero dijo en septiembre pasado que las protestas sociales en Colombia estaban infiltradas y financiadas por dineros ilegales y narcotráfico. Algunos expertos opinan que justo esta “mentalidad” por parte del gobierno es la que está ocasionando choques entre la Fuerza Pública y el movimiento estudiantil en las protestas que se están llevando a cabo hace varios meses. Foto: Twitter.

 

 

Lo obvio sería decir que el gobierno de Iván Duque está comenzando, que es necesario tener paciencia antes de juzgar. O podríamos echar mano de uno de los argumentos recurrentes del Centro Democrático: la herencia de Santos fue nefasta y por eso ha sido difícil gobernar. Pero no, no caemos en ese racionamiento tan simple. Pasamos de un ministro de Defensa incompetente a uno (hasta ahora) incompetente y fanático. Si suena muy duro lo de “incompetente”, pregúntenle a los más de 2.000 miembros del Ejército que se pasaron buscando a alias ‘Guacho’ por semanas cuando Botero había anunciado en público que lo habían abatido.

Vamos despacio.

¿Quién es Guillermo Botero? 

Desde que el equipo de ¡Pacifista! investigó al gabinete de Iván Duque, hubo varios detalles que nos llamaron la atención sobre Guillermo Botero.

Lo primero son varios detalles de su hoja de vida: Botero es abogado de profesión, nunca perteneció al Ejército y ha dedicado su vida a ser comerciante. El actual ministro perteneció a la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) desde 1985 y en 2003 fue nombrado presidente de este grupo. En este cargo estuvo hasta mediados del año pasado.

De las posiciones políticas de Botero se sabe que tiene una relación cercana con el expresidente Álvaro Uribe. De hecho, desde Fenalco apoyó las medidas económicas que Uribe impulsó en sus dos periodos en la presidencia.

Otra cosa que llama la atención es que este tipo de personajes (ministros de las carteras de Defensa de distintos países del mundo) por lo general son personas con recorrido militar e incluso académico dentro de lo militar: por ejemplo, James Mattis, quien dejó el cargo de secretario de defensa de Estados Unidos el pasado primero de enero, comandó la primera divisón de marines cuando este país invadió Irak en 2003. Después fue director del United States Central Command, una agencia de defensa de Estados Unidos.

Javier Eduardo Zavaleta, ministro de defensa de Bolivia, a pesar de ser arquitecto de profesión, llegó a ministro después de ser presidente de la Comisión de Defensa y Fuerzas Armadas de Bolivia, entre otros cargos. Es más, él creó el Centro de Operaciones de Emergencias para la Atención de Desastres y Emergencias, así como el grupo de voluntarios civiles para la atención de desastres y emergencias.

Guillermo Botero, mientras tanto, seguramente tiene mucha experiencia en tasas de cambios, aranceles y juntas directivas, pero quizás poca en manejo de crisis de orden público y comandancia eficaz de fuerzas militares. Y esto es sumamente preocupante en el momento actual,  cuando se está reactivando la guerra con el ELN y cuando se pone sobre la mesa una confrontación sin precedentes en Venezuela. De hecho, sobre la situación del país vecino dijo que el gobierno de Colombia “no se dejaría provocar“. Le pone más leña al fuego en el país vecino cuando nuestro país también está ardiendo.

El politólogo y analista Luis Trejos nos dijo que pensaba que este nombramiento le iba a pasar factura al gobierno, pues puso a “una persona que venía del sector privado y que no tenía experiencia en materia de seguridad y defensa nacional”. Guillermo Botero, sin experiencia en defensa, fue nombrado por Duque a pesar de que este, como buen muchacho del Centro Democrático, basó parte de su campaña en promesas de que la seguridad iba a mejorar. Seguridad Democrática 2.0.

Botero en sus tiempos como presidente de Fedegan. Foto: Twitter.

Esto es lo único que se puede decir de las promesas de Duque y del desempeño de Botero: en Colombia el número de homicidios pasó de 11.831 en 2017 a 12.311 en 2018 (esta cifra es del Ministerio de Defensa). ¿El país está más seguro? ¿Ha reducido sus índices de violencia? No.

Y no es solo la cantidad de muertes que hay en el país, porque estas tampoco se le podrían adjudicar al gobierno. No, el problema también está en el enfoque que tiene el ministro para afrontar los desafíos de la defensa en Colombia. Botero se obsesionó con ´Guacho´y dejó de lado un posible enfoque de seguridad integral, donde más allá de las capturas, el sector defensa trabaja en la prevención, con las comunidades. Si no lo creen vayan a preguntarle a los 2.000 soldados que persiguieron durante semanas a alias ‘Guacho’, un narcotraficante tan difícil de derrotar que lo han tenido que matar tres veces.

Y una vez más la cuestión no es si ‘Guacho’ está vivo o no. Tengamos claro que si ‘Guacho’ murió, muere, o es capturado, sencillamente sería reemplazado por otro mando que pueda dialogar y comerciar cocaína con los carteles mexicanos. En fin,  Guillermo Botero ya anunció la muerte de ‘Guacho’ tres veces. Eso podría calificarse como ineficiencia. La novela ya va en que no se sabe si el cadáver de ‘Guacho’ es ‘Guacho’, o si la mamá de ‘Guacho’ le fue infiel a su esposo, o si ‘Guacho’ sí se llamaba Walter Arizala.

En Colombia deben existir miles de candidatos y candidatas con más en experiencia en seguridad y defensa que Botero, pero es él quien está allí. No se sabe si Botero es una cuota política que Duque le dio a alguien, o si es que en el nombramiento hubo intereses transversales. Lo único cierto es que Botero alguna vez dijo que las protestas de la gente en las calles favorecen solo a algunos sectores comerciales, perjudican a otros y frenan la economía. Todo un comerciante.

La primera propuesta que Botero hizo pública cuando llegó a la cartera fue “regular la protesta social”. Su brillante argumento es que las protestas “estaban infiltradas por delincuentes”. Esto es igual o peor que decir que a los líderes los asesinan por “líos de faldas”.

Así habla el ministro sobre la violencia y los delincuentes 

Las declaraciones de Botero sobre la protesta social causaron mucha polémica. Pero esta no ha sido su única salida en falso: también dijo que el “glifosato era el mejor herbicida que conocía” y otra información del ministro que también nos dejó confundidos la dio Duque, sobre los supuestos “más de 50.000 delincuentes” que habían capturado en los primeros 100 días de gobierno. Hay que decirle al ministro Botero que como están las cárceles de Colombia sería imposible tener espacio para 50.000 presos más. También hay que decirle al ministro que de acuerdo con el Inpec, en los primeros 100 días de gobierno solo hubo un aumento de 1.269 presos en las cárceles. Ministro: ¿qué hicieron con los otros 48.000 capturados?

Duque, con información de su Ministerio de Defensa, hizo el extraño anuncio de que en sus primeros 100 días de gobierno se había capturado a más de 50.000 delincuentes. La cifra correcta estaba por los 2.000. Foto: recorte de video.

Esto hasta nos podrá causar gracia, pero las palabras más desafortunadas de Botero se las escuché en el Congreso en septiembre pasado.

Ese día estaba programado un debate de control político por la muerte de líderes y lideresas sociales en el país. Se citó a la Fiscalía, a la ministra del Interior y al de Defensa para que rindieran cuentas sobre este tema.

Luego de que hablaran los congresistas y 5 líderes fue el turno para los ministros. Guillermo Botero salió erguido y encorbatado. A sus espaldas comenzó una presentación en Powerpoint cuyas imágenes de fondo eran soldados armados.

“Vengo en nombre de Iván Duque a decir que este es un tema muy importante para el gobierno”. Mencionó rápidamente algunas cifras sobre líderes asesinados y continuó. “Tenemos 21 tipologías de líderes, por eso nos da dificultad caracterizarlos para brindarles protección. Otro problema que tenemos es el hacinamiento carcelario, que no nos permite procesar a los culpables” (pues claro, ministro, usted no puede procesar 50.000 culpables en 100 días…)

“Las muertes de los líderes no obedecen a retaliaciones por sus labores o por sus causas. Se deben a motivos personales, a hurtos y a retaliaciones…” (ministro, ¿no se acabó de contradecir?). “La prevención del delito es la mejor forma de cuidar la vida. El trabajo lo estamos haciendo bien y en exceso”. ¿Cómo puede decir que está haciendo bien su trabajo cuando los homicidios aumentaron? ¿Cómo puede decir esto cuando la cifra de líderes sociales va en aumento? Le recordamos, ministro, que en los primeros días de enero asesinaron a nueve líderes sociales, algo que no se había visto antes.