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¿Y de los niños que siguen en las Farc qué?
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¿Y de los niños que siguen en las Farc qué?

Staff ¡Pacifista! - Febrero 11, 2016

La guerrilla anunció que no seguirá reclutando menores. Sin embargo, aún no desvincula a los que están en sus filas.

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Ilustración: Liév

 

Aunque las palabras parecen opuestas, no lo son: los menores de edad y la guerra han estado de la mano en el largo conflicto armado colombiano. Las Farc, la misma organización acusada de ser la mayor reclutadora de jóvenes en el país, acaban de anunciar el fin de la incorporación de niños en sus filas.

“Victoria Sandino”, integrante de la delegación de paz de las Farc, dijo en el Centro de Convenciones de La Habana que habían tomado la “decisión de poner fin a la incorporación de menores de 18 años“. En 2015, desde ese mismo lugar, las Farc anunciaron que no reclutarían menores de 17 años.

En esa oportunidad, el Gobierno calificó la decisión como un “gesto de paz importante”, aunque recordó que las leyes colombianas prohiben la incorporación de menores en la guerra. Sin tener eso en consideración, las Farc han reclutado más de 2.000 niños en este medio siglo de conflicto armado, según el Ministerio de Defensa.

Además, se calcula que el 40% de los desmovilizados de las Farc se trenzaron un fusil por primera vez cuando eran menores de edad. Aun así, la ley solo los considera víctimas de reclutamiento forzado en caso de que se desmovilicen antes de cumplir 18 años.

“Sandino” justificó la vinculación de menores con la excusa de que son “habitantes de zonas rurales y urbanas marginadas y desprovistas de las mínimas garantías sociales”, y que la guerrilla se ha “visto en la obligación de cumplir una función de protección y refugio a estos menores víctimas del conflicto social y armado”.

Las Farc también aprovecharon para pedirle al presidente Juan Manuel Santos que “finalice de inmediato el servicio militar obligatorio” y “disminuya la vinculación masiva de jóvenes a las Fuerzas Militares”, haciendo referencia a las llamadas ‘batidas’ del Ejército.

Entre 2008 y 2012, cerca de 500 mil jóvenes prestaron servicio militar y el 90% de ellos eran menores de 21 años. Además, al igual que en la guerrilla, el grueso de las filas del Ejército está conformado por combatientes de los sectores más pobres del país: el 80% de soldados regulares está entre el estrato 0 y el 2; mientras los del 4, 5 y 6 apenas suman el 1%.

Un compromiso pendiente

Aunque hace un año, poco después de su anuncio de dejar de reclutar menores de 17 años, las Farc prometieron que desvincularían a los ’13 menores de 15 años que estaban en sus filas’, a finales de 2015 la Defensoría del Pueblo aseguró que eso no se había cumplido.

De acuerdo con una alerta publicada en diciembre, el Sistema de Alertas Tempranas de esa institución registró por lo menos tres casos de reclutamiento de menores de edad. Entre tanto, el entonces defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, aseguró que esa guerrilla tenía un doble discurso sobre el tema.

“Un día más para un niño es demasiado”

Fabrizio Hochschild, coordinador Residente y Humanitario en Colombia de la Organización de las Naciones Unidas, calificó como una “excelente noticia” el anuncio de las Farc. Según él, lo más importante es que esa guerrilla por fin acogió la normativa internacional sobre la incorporación de menores de edad en la guerra.

“Primero insistieron en los 15 años, una norma de hace una década, luego la postura de menores de 17 y ahora sí se están alineando con la normativa internacional actual. Ellos en la misma declaración buscan una intensificación del diálogo con el Gobierno para tratar los temas relacionados con la vinculación de niños en conflicto y esperemos que eso lleve a un acuerdo sobre cómo empezar lo antes posible con la desvinculación total de menores de edad de las filas de las Farc”, dijo Hochschild.

El delegado de la ONU en Colombia agregó que las partes en la mesa de conversaciones deberían encontrar la forma de priorizar ese tema, pese a la premura del tiempo y a la importancia de otras discusiones que se sostienen en la actualidad. Ello, con el propósito de que los avances empiecen a percibirse en el menor tiempo posible, incluso antes de la firma de un acuerdo final.

“Un día más para un niño afectado por el conflicto es demasiado, entonces, lo que se pueda avanzar antes, mejor, porque nadie duda que el número de menores de 18 en la guerra es enorme. La implementación del acuerdo final se va a demorar, entonces empezar ya con la desvinculación sería muy importante, además sería una medida de construcción de confianza para ayudar a producir esperanza en la paz”, afirmó Hochschild.