Petardo en Medellín, ¿incumplimiento del cese o acción desorientadora?
Leer

Petardo en Medellín, ¿incumplimiento del cese o acción desorientadora?

Juan David Ortíz Franco - Julio 25, 2015

Una caja de panfletos a nombre de las Farc fue hallada en el sitio donde fue detonada una carga de pólvora negra. Las mismas autoridades dudan que esa guerrilla sea responsable.

Compartir

La caja que encontraron los primeros agentes de Policía que llegaron al lugar estaba cargada con cientos de copias de un panfleto colorido que conmemoraba los 51 años de existencia de las Farc. Habían pasado pocos minutos después de las 6:00 de la tarde del viernes cuando un petardo de bajo poder explotó en un puente peatonal de la calle 33, una zona de bares y locales comerciales en el occidente de Medellín.

Dos personas que pasaban por el lugar resultaron aturdidas, fueron atendidas en el mismo sitio y dadas de alta porque no sufrieron lesiones de consideración. Sin embargo, la detonación generó el caos vehicular natural y tensión por rumores que señalaban la supuesta existencia de otros explosivos. Esa posibilidad, sin embargo, fue descartada pronto por las autoridades de la capital antioqueña.

Pese a que la situación no pasó a mayores, el antecedente de los dos petardos que explotaron en Bogotá hace apenas tres semanas, atribuidos al ELN, fue motivo suficiente para que se activaran protocolos de emergencia y Medellín temiera una situación similar.

Aunque no fue así, lo sucedido el viernes sí se presta para interpretaciones diversas: por una parte la posibilidad de que el ataque sí haya sido planeado y ejecutado por integrantes de las Farc en un claro incumplimiento del cese al fuego unilateral que se inició el pasado 20 de julio.

Pero, por otra parte, no puede descartarse la posibilidad de que se trate de una acción de saboteo que tenga como propósito dejar la sensación de que ese grupo guerrillero no acata el compromiso asumido.

Una acción de ese tipo buscaría sumar argumentos a la idea de que no existe por parte de las Farc una voluntad real de avanzar en la negociación de paz, que justo actualmente aborda los términos para el desescalameinto del conflicto.

Ambos escenarios están sobre la mesa. Pero algunos detalles sobre lo sucedido el viernes en Medellín inclinan la balanza hacia uno de los lados. Por ejemplo, el secretario de Seguridad de Medellín, coronel (r) Sergio Vargas Colmenares, dijo en diálogo con Pacifista que las investigaciones avanzan y que la Policía Metropolitana trabaja alrededor de varias hipótesis.

Anticipó, sin embargo, que el primer material probatorio recogido en el lugar indica que se trató de un artefacto construido con pólvora negra, sin metralla y con un temporizador. Esos detalles serían claves para establecer la responsabilidad o no de las Farc en el caso.

“Lo que sabemos es que por el uso del temporizador alguien lo activó y se fue del sitio. No es común esa práctica en la ciudad de Medellín. No hay un antecedente histórico reciente de ese tipo de elemento explosivos panfletarios en la ciudad. El último caso fue en 2003”, dijo Vargas.

Agregó que, pese a los panfletos, no hay argumentos suficientes para afirmar que las Farc son las responsables de esa acción. Incluso, la misma Policía Metropolitana, por medio de un comunicado, indicó que “las inspecciones iniciales dejan elementos probatorios que permiten establecer que este habría sido un artefacto desorientador, que buscaba distraer a las unidades policiales y que no guarda relación alguna con el grupo guerrillero que aparece en la publicidad subversiva encontrada en el lugar”.

Estos fueron los panfletos que encontró la Policía junto al artefacto explosivo. Foto cortesía.

El papel, impreso a color, característica que no es usual en los panfletos de esa guerrilla que han circulado en la ciudad en los últimos meses, principalmente en universidades públicas, incluía un mensaje del Bloque Iván Ríos y las fotografías de Alfonso Cano, líder histórico de las Farc, y de los comandantes “Silver” y “Emiro Chaqueto”, antiguos comandantes de estructuras guerrilleras en límites entre Antioquia y Chocó y muertos en bombardeos de las Fuerzas Militares.

Pero ante las versiones que apuntan a que no se trataría de una acción de las Farc, opiniones como la del representante a la Cámara Federico Hoyos cuestionaron que se ponga en duda la responsabilidad de esa guerrilla en actos de esa naturaleza.

Por medio de su cuenta en Twitter, el legislador antioqueño del Centro Democrático dijo que “como se ha vuelto costumbre, medios dicen que petardo en Medellín puede venir de opositores al proceso en Cuba. Relativismo de la paz”. Luego, complementó esa idea con un segundo trino: ¿Desde cuándo se sospecha que atentados terroristas son autoría de “opositores a proceso de paz? Ganancia para Farc”, escribió el representante.

En medio del debate aparecen otros hechos de la última semana en zonas rurales de Antioquia y Meta que, aunque no fueron atribuidos de manera oficial a ningún grupo armado, ocurrieron en lugares con presencia histórica de las Farc.

El más reciente de ellos ocurrió en el corregimiento Puerto Venus, del municipio de Nariño, Oriente antioqueño. En la madrugada del viernes varios disparos cerca de una instalación policial del lugar alertaron a la comunidad.

Aunque la Cuarta Brigada del Ejército aseguró que no fue un hostigamiento, sino un accidente de un campesino a quien se le habría disparado un arma, versiones de pobladores de la zona aseguran que sí fue un ataque contra la Policía y que se extendió por más de 15 minutos.

Esos casos y la explosión de Medellín, se trate o no de un “artefacto desorientador”, tienen impacto en la opinión en medio de un momento de la negociación en que el cumplimiento de la tregua de las Farc puede conducir a un cese al fuego bilateral y definitivo, como lo ha planteado el mismo Gobierno. De avanzar en ese aspecto, dependería en buena medida la posibilidad de concretar acuerdos sobre los los puntos restantes de la agenda. Es mucho lo que hay en juego y la pólvora genera ruido venga de donde venga.