¡No se atropellen por liderar la oposición!

¡No se atropellen por liderar la oposición!

Colaborador ¡Pacifista! - Julio 27, 2018

#Memeteca | El reto de la oposición es no dividirse con tal de obtener beneficios de la Ley, y no caer en el juego de quedar como el antagonista absoluto de Iván Duque.  Por: @DanielRuge*

Compartir

 

Empezó la carrera por ser el mejor opositor porque supuestamente ese es un tiquete a la Casa de Nariño. Aunque Petro arrancó como si hubiera cogido estrella y turbo en Mario Kart, esa competencia no está definida si se tiene en cuenta que en Colombia el liderazgo de la oposición no se determina por un cargo (como en cierto sistemas parlamentarios) sino que depende de la percepción de la gente.

Esa percepción podría ser manejada por Duque con una estrategia de comunicación: quien tiene el poder decide con quién cazar la pelea y ese contendor de inmediato es percibido como su antítesis. El poderoso se da el lujo de elegir al adversario que más le conviene poniéndolo a su nivel de notoriedad para terminar opacando al resto. La misma técnica que aplicaron Vargas Lleras y Uribe propiciando agarrones tuiteros con Petro, cada uno, por su lado, quería hacer match con la Colombia Humana en segunda vuelta porque era la candidatura más atractiva para explotar el prejuicio del ‘castrochavismo’ en las urnas.

El nuevo gobierno sabe que la competencia entre fajardistas y petristas dejó heridas y podría empezar, de forma deliberada, a echarles sal contestándole con ataques exclusivos a Robledo, Mockus o Iván Cepeda para hacerlos crecer simbólicamente como contradictores en detrimento de la popularidad de Petro, a quien Duque intentará ignorar a toda costa en una misión casi imposible. Todo con un solo objetivo: dividir para seguir reinando.

Además, seguro ya todos los opositores estaban listos a darle con toda a Uribe calculando que lo tendrían como compañero de salón durante cuatro años, sin embargo el proceso en el que la Corte Suprema investiga si el expresidente es un manipulador de testigos cambió el panorama. El blanco quedó más expuesto pero se movió, en la narrativa de los medios el principal enemigo de Uribe ya no será ni Santos, ni algún parlamentario sino la Justicia que en una tarde le propinó el golpe más grave que ha recibido un expresidente colombiano con el llamado a indagatoria.

Otro reto de quienes están en contra de Duque es no dividirse compitiendo por ver quién se queda con la mayor cantidad de los beneficios que ofrece el Estatuto de la Oposición. A muchos les vendría bien una dosis de pragmatismo en esta sociedad global que se reserva el derecho de admisión a los ilusos. Sin duda hay muchas diferencias entre los godos y los alternativos al momento de hacer acuerdos:

No quiero decir con eso que los alternativos deben empezar a comportarse igual que los politiqueros que son capaces de vender hasta a la mamá en cuotas y dar de ñapa el riñón de su hijo recién nacido, o los dos a quienes estén dentro de las primeras diez llamadas para ofrecerles un puesto.

¡No me refiero a eso! Digo que si algún miembro de la oposición quiere ganar en 2022 tendrá que dejar de cuidar su rinconcito ideológico dentro de su partido. El país ya no está para los líderes de izquierda que, en vez de forjar alianzas de peso, parecen diseñadores de moda comiendo pollo asado porque solo hablan de sus tendencias y de sus alas.

Finalmente hay que reconocer algo, empiezan a rendir frutos los esfuerzos del presidente Duque por suavizar a la oposición con sus llamados de unidad. La Farc y el Centro Democrático lograron el primer gran acuerdo para acabar con la polarización: Uribe se va a defender ante la justicia igual que Santrich, diciendo que es víctima de un montaje.

*Daniel Ruge es periodista y libretista de Radio.