Hablamos con la mujer que grabó el video viral contra el proceso de paz | ¡PACIFISTA!
Hablamos con la mujer que grabó el video viral contra el proceso de paz
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Hablamos con la mujer que grabó el video viral contra el proceso de paz

Juan David Ortíz Franco - Junio 27, 2016

Lina María Quintero es hermana del “Patrón de Bello”, un empresario del transporte condenado por vínculos con paramilitares.

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#NOCREOENSANTOS #NOCREOENLASFARC

Respeto a quienes tienen fe y consideran que la paz va a llegar con el acuerdo con las Farc, yo lamentablemente NO les puedo creer ni a Santos ni a las FARC.Como al parecer este es un asunto sin reversa, espero que quienes confían tengan toda la razón y este país encuentre un buen camino, oportunidades para la educación, empleo, salud, seguridad y todo lo necesario para poder llamar a esto paz. Finalmente todos tenemos miedos diferentes unos a continuar el conflicto y otros a terminar en una situación peor.

Posted by Lina Quinte Recomienda on Wednesday, June 22, 2016

Lina María Quintero asegura que la “estrategia del miedo” que, según ella, utiliza el presidente Juan Manuel Santos fue lo que la motivó a grabar un video contra el proceso de negociación con las Farc. Lo subió a Facebook en la tarde del 22 de junio y en solo cinco días acumuló casi cuatro millones de reproducciones en esa red social.

Son cuatro minutos y medio en los que esa mujer, una paisa de 26 años, revive algunos crímenes de las Farc, le atribuye también a esa guerrilla el “collar bomba” —que realmente fue una acción de delincuencia común— e insiste en que Santos es un “incoherente”, un “descarado” y un “incumplido”.

Entre lágrimas, recuerda a Andrés Felipe Pérez, el niño de 12 años, enfermo de cáncer, quien murió en diciembre de 2001 esperando que las Farc liberaran a su padre, el cabo de la Policía José Norberto Pérez, secuestrado dos años antes.

“Lo único que necesitaba era ver a su papá. En televisión y por todos los medios rogaba que por favor lo dejaran despedir de su padre, pero sus captores nunca tuvieron clemencia. El 18 de diciembre de 2001, este niño, antes de dormirse, le dijo a su mamá: ‘Mamá, si llama mi papá, por favor me despiertas’. Esa llamada nunca sucedió y él tampoco se volvió a despertar”, dice Lina María en el video. La joven también recuerda que el cabo Pérez fue asesinado dos meses después cuando trató de escapar del cautiverio.  “Con esa gente es la que estamos negociando la paz”, afirma.

“Mucha gente jura que yo soy uribista”  

Votó por Marta Lucía Ramírez en las últimas elecciones presidenciales. Lina María hace énfasis en que en esos comicios no apoyó al candidato del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga. “Mucha gente jura que yo soy uribista, pero yo creo tan poquito en este proceso como en el proceso con los paramilitares. Yo en ningún momento tengo una idea paramilitar y nunca he coincidido con eso”.

Cuenta que luego de que su video se hizo viral ha recibido elogios e insultos por igual. La han tildado de guerrerista y al mismo tiempo la han felicitado por su postura frente a la negociación y por anticipar en esa grabación que votará NO a un eventual plebiscito para aprobar los acuerdos entre el Gobierno y las Farc.

Vive en Medellín, es comunicadora social – periodista egresada de la Universidad Eafit, también estudió una especialización en mercadeo. Tiene una empresa de organización de eventos, dice que no pertenece a ningún partido político y que el video fue una decisión espontánea y personal. No es youtuber, pese a que así fue presentada por algunos medios.

Pero hay un detalle de su vida que no pasa desapercibido: Lina María es hermana de Hugo Albeiro Quintero Restrepo, conocido como el “Patrón de Bello”, un hombre que de empresario del transporte pasó a capo de la mafia y en 2010 fue condenado por el delito de concierto para delinquir agravado, en la modalidad de conformación de grupos armados ilegales.

Hugo Albeiro Quintero fue condenado por concierto para delinquir por sus vínculos con paramilitares. Foto cortesía.

Las relaciones de ese hombre con el paramilitarismo llegaron a su cúpula. De acuerdo con la Fiscalía, era una de las personas de confianza de Vicente Castaño y actuaba como enlace entre la “Casa Castaño” y grupos de narcotraficantes de Medellín. También fue señalado de ser muy cercano a Carlos Mauricio García, alias “Doblecero”, comandante del Bloque Metro de las Autodefensas Unidas de Colombia y, más tarde, de haber forjado una alianza con Diego Fernando Murillo, alias “Don Berna”.

Alrededor del hermano de Lina María Quintero se ha tejido todo un mito en el Valle de Aburrá. En 2008, el CTI de la Fiscalía lo capturó en su búnker personal en zona rural de Bello. Se dice que para entonces su esquema de seguridad privado superaba las 40 personas. Pero su influencia no se reducía a las bandas delincuenciales de Bello sino que tenía alcances en altas esferas de la política.

Fue en su casa donde se celebró la reunión que hoy mantiene preso al exgobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos Botero. A él también se atribuye en buena medida el éxito electoral de la “casa Suárez Mira”, el grupo político que controla la política de Bello desde hace ya casi dos décadas. El primero en la línea de mando de esa “dinastía”, el exsenador Óscar Suárez Mira, era conductor de la empresa de Quintero y desde esa posición pasó a ganar la Alcaldía de Bello.

Luego, Suárez escaló hasta la Cámara de Representantes, después al Senado de la República y finalmente fue condenado por vínculos con paramilitares. Recobró su libertad en diciembre de 2014, pero un año después la Corte Suprema de Justicia ordenó su captura nuevamente en un proceso por enriquecimiento ilícito.

Desde entonces, Suárez se encuentra prófugo. Sin embargo, el poder de su grupo político se conserva casi intacto: su hermana, Olga, es senadora desde 2010 y su hermano, César, es el actual alcalde de Bello. En ese municipio, muchos aseguran que el poder de los Suárez Mira tiene mucho que ver con el apoyo que han recibido de Bellanita de Transporte y de Hugo Albeiro Quintero.

“Aquí en Colombia cada uno responde por sus cosas”

Lina María Quintero asegura que sus relaciones familiares, y los vínculos con el paramilitarismo confirmados por la justicia en el caso de su hermano, no invalidan sus posturas sobre el proceso de negociación de las Farc.

Según dice, algunas personas han tratado de vincular la empresa de su familia con actividades ilícitas, pero no lo han logrado. Aun así, afirma que no tiene en Bellanita de Transporte “ni un bus ni una llanta ni una silla”. Sobre su hermano, quien asumió el control de la compañía a mediados de la década de 1990, dice que lo recuerda como “una persona muy elocuente, con mucho liderazgo. Ahora está totalmente obsesionado con la religión”.

“Él tiene más o menos 50 años. Es hijo del primer matrimonio de mi papá, no lo veo desde hace más o menos 16 años. Estuvo en la cárcel y jamás lo visité ni tuve contacto con él. No tengo un favor que agradecerle. Aquí en Colombia cada uno responde por sus cosas. El Secretariado de las Farc debería pagar más de 17 siglos de cárcel, ¿y ahora yo tengo que pagar por lo que otra persona hizo?”, dice Lina María.

Aunque no lo menciona en su video, su padre, Hugo de Jesús Quintero Céspedes —quien además de ser el fundador de Bellanita de Transporte, fue concejal de Bello, excandidato a la Alcaldía del mismo municipio y a la Cámara de Representantes—, fue víctima directa de la guerrilla. “Cuando yo estaba niña, mi papá fue secuestrado por las Farc en Yolombó, hubo que pagar demasiado dinero”. Estuvo 21 días en poder de esa organización y fue liberado solo cuando su familia canceló el rescate.

“Pero nada de eso es lo que a mí me mueve, porque yo soy consciente de que así mismo fue como el paramilitarismo hizo daño —dice la joven—. Está muy bien que dejen de hacerle daño a la población civil, pero a mí me preocupan otras cosas: el negocio multimillonario del narcotráfico, que lleguen al poder político y que nos manipulen con el miedo”.

Agrega que no tiene duda de que las Farc llegarán al poder, “porque en este país la gente vota con hambre y ellos tienen mucho pan para repartir”. Dice que era escéptica, pero se “tragaba” el proceso hasta que escuchó al presidente Santos hablar de las Farc estarían preparadas para iniciar una guerra urbana en caso de que fracasara la mesa de conversaciones. Que “una cosa es estar en contra de la negociación y otra es estar en contra de la paz”.  Que por ahora le queda esperar y que, si la historia no le da la razón, “no tendría ningún problema en decir que estaba equivocada”.