Esto es lo que sabemos de la liberación de los secuestrados por el ELN
Leer

Esto es lo que sabemos de la liberación de los secuestrados por el ELN

Juan Pablo Sepúlveda - Agosto 21, 2018

El grupo secuestrado en el Chocó lleva 18 días en cautiverio, y el de Arauca, 12.

Compartir
Prueba de supervivencia de cuatro miembros de la fuerza pública y dos civiles secuestrados en Chocó | Foto: ELN

El pasado viernes 3 de agosto, apenas un día después de que culminara el sexto ciclo de negociación de paz entre el gobierno y el ELN, esta guerrilla secuestró a seis personas en Tagachí, corregimiento del Chocó. El grupo de los retenidos está compuesto por el soldado profesional Jesús Alberto Ramírez Silva, el intendente Wilber Rentería, el subintendente Luis Carlos Torres Montoya, el patrullero Yemilson Leandro Gómez Correa y dos civiles comerciantes cuya identidad no ha sido conocida.

Seis días después, el 9 de agosto, este mismo grupo también secuestró a otros tres soldados que se encontraban prestando el sercicio militar: Juan Pablo Rojas Ovando, Eduardo Caro Bañol y Yair Vega Díaz, del Grupo de Caballería Mecanizado del Ejército. Esto se dio en un retén ilegal en la aldea Agua viva, zona rural del municipio de Fortul, Arauca, mientras los soldados estaban de permiso y se dirigían al municipio de Tame sin estar uniformados o portar armamento.

A partir de estos dos hechos, la guerrilla del ELN ha manifestado a través de varios comunicados su intención de liberar a los “retenidos” de manera concertada con el gobierno, pero aseguran que ha faltado voluntad de parte de este para llevar a cabo esta negociación. La organización, además, dice que la liberación ha tenido retrasos porque en las zonas donde están retenidas las nueve personas hay fuertes operaciones militares en curso.

El ELN ya dio a conocer pruebas de supervivencia de ambos grupos de secuestrados, que sirvieron como un parte de tranquilidad para sus familias. En una de las pruebas –un audio y una foto (ver arriba)– se escucha a alias Uriel, vocero del frente occidental Ómar Gómez de la guerrilla, hablando por radio con los secuestrados en Chocó, quienes dicen estar recibiendo un “buen trato”. Mandan mensajes a sus familias y le dicen al gobierno que apure las negoaciaciones para su liberación. En el audio se escucha también a Uriel acusando al gobierno de la lentitud de la entrega de los secuestrados y diciendo que una de las razones de la “retención” es un supuesto vínculo de la fuerza pública con paramilitares en el Chocó. A continuación el audio:

La otra prueba de supervivencia se dio a conocer a través de un video en el que los tres secuestrados en Arauca leen sus números de cédula, también dicen haber recibido un buen trato y le piden al gobierno que avance en la negociación para su liberación. Este es el video:

El gobierno, a través del ministro de Defensa Guillermo Botero, emitió un comunicado el pasado lunes 20 de agosto en el que se expresa que la vida y la integridad de los secuestrados es “responsabilidad del ELN”, y se manifiesta la voluntad para adelantar los protocolos de negociación para la liberación de los secuestrados, con la ayuda de la Cruz Roja.

Se aclara, además, que los diálogos para la liberación de los nueve retenidos no se hará en el marco de las conversaciones de paz que se realizan en La Habana, y que los representantes del ELN deberán viajar a Colombia para adelantar la negociación. Recordemos que los diálogos de paz en La Habana se encuentran en un periodo de revisión de 30 días que Iván Duque anunció el día de su posesión como presidente.

La respuesta del ELN es que acoge la propuesta del gobierno para que se empiecen a realizar acuerdos sobre protocolos de liberación en Colombia, y que por eso algunos miembros de la delegación de paz que se encuentran en La Habana viajarán a Colombia en las próximas horas. Según Guillermo Botero, ministro de Defensa, la liberación de ambos grupos podría ocurrir en cuestión de “pocos días”.

De acuerdo con las autoridades, hay por lo menos 20 personas secuestradas por el ELN que se encuentran todavía en cautiverio, en Chocó, Arauca, Norte de Santander y Cauca.