Alexandria Ocasio-Cortez: la congresista que revoluciona la política estadounidense Ilustración: Juan Ruiz-¡Pacifista!
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Alexandria Ocasio-Cortez: la congresista que revoluciona la política estadounidense

Isabela Sandoval Vela - Febrero 21, 2019

AOC, la congresista de la que todos están hablando, tiene todo para convertirse en la primera mujer presidente de Estados Unidos.

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Alexandria Ocasio-Cortez, la congresista más joven de la historia en llegar a la Cámara de Representantes de Estados Unidos está revolucionando la política norteamericana. Con solo 29 años de edad, AOC –como es conocida en la prensa y en redes sociales– llegó a representar al 14° distrito congresional de Nueva York con una campaña completamente financiada por personas del común, sin recibir un centavo de empresas privadas y ganándole a Joseph Crowley, un veterano de la Cámara quien había ocupado su lugar desde 2013 y representó otros distritos desde 1999.

¿Por qué la aparición de Ocasio-Cortez en el panorama político norteamericano ha generado tanto revuelo? En primer lugar, porque desde el inicio de su campaña ha superado varios de los estereotipos que podrían ponerla en desventaja: su juventud, su falta de experiencia política, ser mujer, ser latina, ser demócrata y ser socialista. Con ese perfil genera rechazo inmediato de los sectores más conservadores del espectro político estadounidense y se presenta como la antítesis de Donald Trump.

En segundo lugar, sus propuestas –que ella misma describe como cercanas al socialismo de países escandinavos– incluyen planes ambiciosos para el medio ambiente, acceso a salud para todos los ciudadanos y educación superior gratuita, cosas que no han sido prioritarias en el gobierno de Trump, por decir poco.

Desde que ocupó su lugar en Washington D.C. el 3 de enero ha estado en el centro del debate político por proponer el Green New Deal, un programa ambicioso de energías sostenibles que no se compara con ninguna de las soluciones propuestas por otros políticos para combatir el calentamiento global.

Del mismo modo, AOC ha dominado en redes sociales desde que subió un video de ella misma bailando en la entrada de su oficina en el congreso, luego de que el partido republicano tratara de sabotearla con un video publicado anónimamente de ella bailando en una fiesta cuando era más joven.

 

El camino hacia la Cámara de Representantes

Alexandria Ocasio-Cortez nació en una familia de madre puertorriqueña y padre de ascendencia puertorriqueña en el Bronx, Nueva York. Se graduó cum laude de Relaciones Internacionales y Economía en la Universidad de Boston, y durante sus estudios fue becaria de la oficina de inmigraciones del senador Ted Kennedy. En esta oficina era la única persona que hablaba español, por lo que tuvo que lidiar con todo tipo de situaciones en las que se encontraban familias latinoamericanas con sus condiciones migratorias y pudo ver de primera mano la falta enorme que existía para atender a este sector de la población.

En 2012, Ocasio-Cortez creó la editorial Brook Avenue Press que publica libros para niños que muestran una imagen positiva del Bronx. Con acciones locales como estas se fue ganando el apoyo de su distrito, de modo que fue la gente la que apoyó su candidatura y la llevó a la Cámara.

Junto con dos amigos, Ocasio-Cortez se embarcó en un viaje por Estados Unidos en el que recorrieron Ohio, Indiana y varios estados más, conociendo a la gente y conversando con los estadounidenses del común. El viaje finalizó en la reserva india Standing Rock, donde AOC y sus compañeros entablaron diálogos con los indios nativos americanos para conocer sus historias y necesidades. Allí empezó su idea de que era necesario empezar un diálogo nacional, donde se tuvieran en cuenta los deseos y necesidades de la gente para hacerlos llegar a la política.

Tras graduarse de la universidad, AOC se mudó de nuevo al Bronx y trabajó como mesera en una taquería y como bartender en un restaurante en Manhattan. Con un presupuesto bajísimo y una diminuta oficina alquilada, Ocasio-Cortez decidió renunciar a su trabajo e impulsar su campaña para la Cámara, en compañía de un equipo de menos de veinte personas.

Joseph Crowley, su contrincante, contaba con al menos 10 veces su presupuesto para la campaña. Aproximadamente 3 millones de dólares que financiaban la campaña de Crowley provenían de Wall Street, empresas farmacéuticas y empresas de bienes raíces de lujo. Es decir que una gran parte de la financiación de Crowley venía de los mismos inversores de la campaña de Trump, a pesar de que el primero fuera demócrata y el segundo republicano.

En suma, AOC apuntó a cómo la división política en Estados Unidos en realidad no se da entre la izquierda y la derecha (que terminan siendo apoyados por los mismos inversionistas), sino entre quiénes tienen dinero para financiar sus campañas y quiénes no. Ella, por supuesto, era de los que no.

El video de campaña de Alexandria Ocasio-Cortez muestra en dos breves minutos cómo es su vida siendo una mujer de la clase trabajadora proveniente de una familia latina. Con detalles simples como cambiarse los tacones por zapatos planos para montar en el metro, Ocasio-Cortez se mostró cercana a las mujeres del común, además de demostrar su talento persuasivo al escribir ella misma el comercial.

Contra todo pronóstico y sin ninguna experiencia política, en noviembre de 2018 Ocasio-Cortez se ganó su puesto representando al 14° distrito, conformado por barrios del Bronx, Queens y Rikers Island, oficio que empezó a ejercer en enero de 2019.

Corriente política

A pesar de que el Green New Deal es una propuesta sin precedentes en cuanto a su ambición, su nombre remite al New Deal creado por el expresidente Franklin D. Roosevelt para luchar contra los efectos de la Gran Depresión y el Crack del 29.

Del mismo modo, Ocasio-Cortez propone un retorno a la política tributaria del gobierno de John F. Kennedy, donde se cobraba un impuesto del 70% a los norteamericanos más ricos, que actualmente representan menos del 1% de la población.

En el tiempo que lleva ocupando su puesto en la Cámara, AOC se ha dado a conocer por sus políticas progresistas, entre las que destacan:

  1. El Green New Deal, que pretende terminar con las emisiones de carbón para el 2030, por medio de un cambio radical en los medios de transporte y edificios hacia energías renovables y sostenibles. El cambio ambiental, además, pretende ir de la mano con un cambio en el racismo estructural que ha caracterizado a la sociedad estadounidense, por medio de la inclusión de personas de color e inmigrantes en el plan por el cambio. La principal crítica que se le ha hecho al GND es que, a pesar de que suena muy ambiciosa y tiene una meta clara, no se ha establecido cómo van a lograr la transformación para el 2030.
  2. Medicare For All, con lo que se pretende que todos los estadounidenses (hombres, mujeres y niños) tengan cubrimiento en salud y, de esa forma, se pueda evitar que las personas caigan en bancarrota por financiar sus tratamientos médicos para enfermedades como el cáncer, la esclerosis múltiple y muchas otras. AOC afirma que la apertura del cubrimiento en salud, además, generaría miles de nuevos empleos.
  3. Educación superior gratuita, para que todos los estadounidenses puedan acceder a la universidad si así lo desean y de esta manera ampliar el cubrimiento en educación que actualmente se encuentra hasta el bachillerato.

La pregunta, por supuesto, es ¿cómo pretende la representante a la Cámara financiar todos estos proyectos? Según Ocasio-Cortez el dinero ya existe, pero actualmente se está invirtiendo en otros ámbitos que perfectamente podrían sufrir recortes, como la inversión militar o la reducción de impuestos a las personas más ricas que se implementó con el GOP Tax Bill del gobierno de Trump.

Además de estas propuestas, AOC se ha pronunciado por el retiro del ICE (Immigration and Customs Enforcement), la agencia migratoria con facultad de deportación fundada por George Bush en 2003, de la frontera con México. Del mismo modo, se ha opuesto a que se siga financiando esta agencia, puesto que durante la crisis migratoria del gobierno de Trump ha perpetrado violaciones a los Derechos Humanos.

Alexandria Ocasio-Cortez se ha presentado como la antítesis de Donald Trump en todos los ámbitos. Desde su política ambiental, sus ideas progresistas frente a la educación y la salud, y su empatía frente a la situación migratoria de millones de personas en Estados Unidos, la congresista se ha opuesto a todas las políticas del actual presidente. Además de esto, es una mujer latina de clase trabajadora, precisamente lo opuesto al hombre blanco multimillonario que ocupa la presidencia.

Por esta razón es que hay quienes creen que será la próxima presidente de los Estados Unidos, ocupando además el lugar de la primera mujer en tener este cargo. Para las elecciones de 2020, AOC no cumple aún el requisito de tener al menos 35 años, por lo que el partido demócrata probablemente lanzará al candidato socialista Bernie Sanders, del Estado de Vermont.

Sin embargo, para 2024 y tras (posiblemente) ochos años de gobierno de Trump, Ocasio-Cortez podría ser la candidata demócrata que traiga un cambio radical a la era Trump. Al igual que Hillary Clinton, AOC podría ganar el voto popular pues es en las redes, y especialmente entre los millenials, que más ha tenido acogida. Falta ver si, como pasó con Clinton, sea dejada de lado por el Colegio Electoral (los comisarios electos para elegir al presidente y vicepresidente, en representación de cada Estado) y sea superada por el candidato republicano.

De igual forma, la llegada de una mujer como Ocasio-Cortez al congreso –y para algunos, posiblemente a la presidencia—de Estados Unidos es sin duda algo de qué hablar, pues sería un logro sin precedentes y que le daría un giro a la política estadounidense (y, por tanto, mundial) que históricamente ha sido tan conservadora.

¿Qué puede aprender Colombia de AOC?

AOC está mostrando una nueva cara de la política mundial, donde el cambio climático está entre las prioridades y donde las mujeres (y en especial las mujeres de color) se están abriendo paso de manera cada vez más inminente.

Según Sandra Borda, politóloga, columnista y analista política, la aparición de Ocasio-Cortez en la política estadounidense ha ayudado a quitarle el estigma al socialismo. Según Borda, “no existe razón por la que en el mundo post guerra fría no se pueda hablar de socialismo o se deba asociar con un totalitarismo”, y figuras como AOC ayudan a apoyar esta idea.

Su papel, entonces, ha estado en mover el espectro político estadounidense más hacia la izquierda, lo que le da diversidad a la contienda política. Además de esto, Borda afirma que Ocasio-Cortez ha ayudado a mostrar que el principal conflicto que sufre la sociedad estadounidense es el de la desigualdad y es hacia allá donde apuntan sus propuestas.

El giro hacia la izquierda que está generando AOC podría ser visto como algo negativo por algunos, puesto que podría darle un mayor chance a los republicanos de hacerse con la próxima presidencia. Aún así, Borda considera que Ocasio-Cortez es una “figura paradigmática” en la política norteamericana por representar tantas minorías al mismo tiempo. Esto genera cambios a nivel identitario y genera una mayor diversidad en la política.

AOC también es paradigmática, según Borda, por ser tan joven, lo que hace que no le tenga miedo a decir cosas que incomoden o, incluso, a burlarse de ella misma como lo hizo con el video bailando. Esto –en contraste con cómo se desarrolla la política estadounidense normalmente– es una forma nueva y distinta.

La política estadounidense tiene en común con la colombiana el haber sido históricamente muy conservadora, por lo que la aparición de figuras como AOC apuntan al proceso de renovación de la clase política que se ha ido dando de a poco en ambos países.

Sin embargo, Borda afirma tener “serias dudas de que en Colombia pueda aparecer una figura así”, puesto que incluso los jóvenes tienden a ser muy conservadores no solo políticamente, sino en su resistencia a tener una actitud más contestataria o a “patear el tablero demasiado duro”.

En Colombia, el socialismo y la izquierda cargan con el estigma de las guerrillas, lo que dificulta también que políticos que se sitúen en este espectro puedan llegar muy lejos. Además, Borda considera que nuestra política no es tan atrevida, y que aun es muy difícil que aparezca un personaje como AOC entre nuestras figuras políticas.

Aun así, Alexandria Ocasio-Cortez representa todos los cambios por los que el mundo se está orientando y que muchos estamos pidiendo a gritos. Si una renovación de la clase política –vieja, masculina y conservadora– está siendo posible en un país tan conservador como Estados Unidos, ¿no sería posible también acá?