Los ratones en el Congreso opacaron un acto de reconciliación histórico Álvaro Uribe y la viuda de Tirofijo, Sandra Ramírez. Foto: Twitter
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Los ratones en el Congreso opacaron un acto de reconciliación histórico

Staff ¡Pacifista! - Diciembre 12, 2018

El acto de reconciliación se vio eclipsado por cuatro ratones que lanzaron desde las gradas.

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En medio de la plenaria del Senado del 11 de diciembre, una bolsa con cuatro ratones blancos y confeti cayó desde las barras del Congreso, donde se sientan los ciudadanos invitados, en el momento en el que se iba a discutir sobre la acusación formal contra el magistrado suspendido de la Corte Suprema, Gustavo Malo, quien fue procesado por famoso “Cartel de la Toga”. Lo de los ratones sucedió minutos después de que la senadora de las Farc, Sandra Ramírez (viuda de Manuel Marulanda Vélez), impulsara un acto de reconciliación.

Pero por culpa de los ratones hubo un caos en la plenaria. Ante el desconcierto, Álvaro Uribe subió con sus escoltas a las barras del segundo piso para investigar quién le había botado los roedores a él y su bancada. “Lo grave no es quién de ustedes lo hizo, sino quién los mandó. Sería bueno saber quién fue el cobarde que mandó a hacer eso”, dijo Uribe ante los parlamentarios.

Foto: Blu Radio

Más adelante, los funcionarios del Congreso verificaron que el senador Ciro Alejandro Ramírez, del Centro Democrático, fue  quien autorizó el ingreso de las personas que lanzaron los ratones. El senador dijo que esas personas ingresaron al Congreso para entregarle una información sobre un foro relacionado con la Laguna de Fúquene. Ernesto Macías, presidente del Senado, ordenó no permitir el ingreso de más ciudadanos a esa zona mientras se toman medidas al respecto.

Minutos antes de que ocurriera el escándalo de las ratas, en conmemoración de Día Internacional de los Derechos Humanos, la senadora Ramírez decidió darle una planta a todos los senadores como un símbolo de reconciliación y sentenció que la paz “merece dejar atrás los orgullos. Cultivar una planta es amarla, es rociarla con agua, es cuidar sus raíces, sus hojas, abonarla. La paz nos necesita a todos y todas para que de la misma manera la cuidemos y la construyamos con amor, verdad, justicia y reconciliación. Cuidando lo más preciado que tenemos como nación”. La planta tenía inscrita en su matera la frase “es hora de mirarnos a los ojos”.

Ella invitó al expresidente Uribe, especialmente, a hacer parte de la reconciliación y a que recibiera la planta en el centro del salón, “¿Por qué no darnos la mano con un contradictor en la política?”, explicó más tarde en una entrevista con BluRadio.

Pero, la historia de Uribe y Ramírez data de mucho más atrás. Ramírez fue la compañera sentimental durante 24 años del líder de las Farc, Manuel Marulanda, también llamado Tirofijo. Uribe con su política de “mano de hierro”, estaba empecinado en una guerra frontal y militar contra las Farc. Fue durante esta guerra en la segunda presidencia de Uribe que Tirofijo murió en el monte de un infarto cardíaco. El miércoles en la mañana Sandra Ramírez sentenció en una entrevista con Blu Radio que Tirofijo “se hubiera sentado a negociar la paz con Uribe”.

Entonces, las dos orillas políticas en la historia reciente de Colombia se unieron por unos minutos en un acto de reconciliación.

Acto seguido, Uribe dijo ante los paralamentarios que agradecía “la matica” de la senadora, pero que ella tenía que entender que había “unas diferencias”  profundas con las Farc y complementó con la frase “aquí no hay odios pero si preocupaciones”. Explicó como había gente que injustamente estaba pagando penas en cárceles y que no tenía el derecho a la elegibilidad política.