"Si no se negocia con el Eln, la paz con las Farc quedaría muy frágil": Padre Francisco de Roux | ¡PACIFISTA!
“Si no se negocia con el Eln, la paz con las Farc quedaría muy frágil”: Padre Francisco de Roux
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“Si no se negocia con el Eln, la paz con las Farc quedaría muy frágil”: Padre Francisco de Roux

Staff ¡Pacifista! - Diciembre 1, 2015

El sacerdote se vinculó a una campaña que busca presionar la negociación con la segunda guerrilla más grande del país.

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El padre Francisco de Roux. Foto: Santiago Mesa

 

Desde que iniciaron las conversaciones entre el Gobierno y las Farc, distintos sectores han señalado la necesidad de instalar una mesa formal de diálogos con el Eln. La posibilidad pareció más cercana en junio de 2014, cuando, en plena contienda por la presidencia, el Gobierno y esa guerrilla dieron a conocer la existencia de una fase exploratoria.

A mediados de este año, la expectativa volvió a crecer luego de que Nicolás Bautista, máximo comandante del Eln, asegurara que el 80% de la agenda estaba acordada. Sin embargo, pese a esos anuncios —y a muchas especulaciones—, lo único cierto es que los acercamientos con la segunda guerrilla del país se han complicado con el paso del tiempo.

Las partes parecieron distanciarse aún más el pasado 26 de octubre, cuando el Eln dio muerte a 11 soldados y a un policía, y secuestró a otros dos militares en Boyacá. Entonces, el presidente Santos declaró que “si el Eln cree que con estos actos va a ganar espacio político o a fortalecerse en una eventual negociación está totalmente equivocado”.

En medio de ese ambiente adverso a las negociaciones, varias organizaciones sociales y religiosas acaban de lanzar la campaña “Por una paz completa!”, con el fin de presionar el establecimiento oficial de una mesa con el Eln. Por cuenta de esa iniciativa, cientos de personas saldrán en caravana el próximo 9 de diciembre desde Bogotá hasta Arauca —un territorio con presencia histórica de esa guerrilla— para sumar apoyos a un eventual proceso de paz.

Entre las personalidades que respalda la iniciativa está el sacerdote jesuita Francisco de Roux, fundador del Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, jurado del Premio Nacional de Paz, conocedor del conflicto armado colombiano y garante para la liberación de los dos soldados retenidos en octubre pasado. ¡PACIFISTA! habló con él.

Tras la muerte de 12 integrantes de la Fuerza Pública en Boyacá, ¿cómo explicarle a la gente que es importante negociar con el Eln?

Yo les diría que si no se negocia con el Eln la paz con las Farc quedaría muy frágil. Tendería a pensar que el Eln se desarrollaría más fuertemente y que la victimización del país continuaría con mucha profundidad. Además, a diferencia  de las Farc —que es una organización militar con alguna expresión política—, el Eln es una organización política metida dentro de las comunidades, con una retaguardia militar que determina las condiciones de la negociación.

También creo que el Eln tiene gente muy valiosa, que está desgastándose en la guerra y que, venidos a la paz, podría contribuir a la transformación de territorios como Arauca, Chocó, Nariño, Cauca y el Catatumbo, que es donde ellos tienen presencia.

Después de tantos años de guerra, ¿qué tipo de relación tiene el Eln con esas comunidades?

La guerrilla, en los territorios donde tradicionalmente se posesionó, llegó a tener una extraordinaria articulación con las comunidades. Participó en los desarrollos campesinos, hizo carreteras y se inmiscuyó muy hondamente entre la gente. En algunas de esas áreas, el Eln tiene un reconocimiento importante, porque sirvió de muralla para que los paramilitares no pudieran golpear a las comunidades.

Sin embargo, la guerra se complicó y se hizo cada vez más oscura; se volvió un infierno, y el pueblo empezó a pedir a gritos una salida decidida hacia la paz.

Pero, ¿cómo negar los impactos de las graves violaciones a los derechos humanos que ha cometido esa guerrilla en sus zonas de influencia?

Es cierto que en los territorios donde no estaba la guerrilla, que son aquellos a donde se desplazó o se vio obligada a desplazarse, su comportamiento fue muy distinto: llegó como un ejército de ocupación y fue agresiva con la gente. Por ejemplo, ese proceso fue muy duro para los indígenas, que pedían que en sus territorios no hubiera armas de ninguna clase; ni del Ejército, ni de la subversión. También fue muy difícil para las comunidades negras, que querían vivir con tranquilidad en las áreas de los Consejos Comunitarios.

Pero, repito, hay que distinguir los territorios: unos son los tradicionales, que son donde la guerrilla nació y creció, y otros son aquellos donde llegó como un ejército de ocupación que nunca fue recibido completamente.

En su concepto, ¿cuáles son las expectativas de esas comunidades frente a una eventual negociación entre el Eln y el Gobierno?

Las comunidades negras e indígenas tienen una necesidad de paz que es un grito del alma: han sufrido descomunalmente. Por otro lado, en los territorios de viejo asentamiento guerrillero, la perspectiva es muy distinta: la gente busca que las aspiraciones básicas de la guerrilla se conserven, pero dentro de un país democrático, donde no se utilicen las armas y se pueda empezar a construir una Colombia diferente. Buscan tierra para los campesinos, tecnología para el campo y vías terciarias, entre otros asuntos que están formulados en los tres primeros acuerdos de La Habana.

Si hay tantas similitudes entre las agendas de ambas guerrillas, ¿por qué no se ha podido instalar la mesa con el Eln?

El punto fundamental es la manera como las dos entidades se comportan con el mundo campesino y con la sociedad. El  comportamiento de las Farc es más directivo, de un liderazgo más férreo, más conductivo; tienen una concepción de la política y de la forma como se hace la confrontación armada mucho más corporativa.

El Eln, por otra parte, es mucho más balcanizado, democrático, diferenciado en sus expresiones locales. Ellos buscan construir con la gente y eso, con el correr de los años, ha marcado diferencias sensibles.

Entonces, ¿son esas porosidades del Eln las que han complicado la instalación de la mesa?

Sí, así es.