¿Qué hacer con la coca para dejar la guerra contra ella? Esto piensan los indígenas | ¡PACIFISTA!
¿Qué hacer con la coca para dejar la guerra contra ella? Esto piensan los indígenas
Leer

¿Qué hacer con la coca para dejar la guerra contra ella? Esto piensan los indígenas

Sara Kapkin - Octubre 19, 2016

Erradicación, regulación o sustitución: soluciones para una planta sagrada para algunos, y de uso ilícito para otros.

Compartir
Ilustración por: Melissa Vásquez.

La coca es parte de la historia de Colombia. Para los indígenas es una planta sagrada, parte de la tradición ancestral de sus pueblos. Para algunos, más pícaros, el insumo principal del oro blanco que a la vez  enriquece, genera violencia, nutre el conflicto armado, corrompe autoridades y perjudica el medio ambiente. Y para otros tantos —muchos campesinos—, es apenas un cultivo que, aunque ilegal, sirve para su sustento, sin ningún significado espiritual especial.

Dependiendo de quién la mire, existe una supuesta solución a la evidente crisis que hoy vivimos producto de la prohibición del cultivo de la hoja de coca y sus derivados psicoactivos: erradicación, sustitución, regulación. El problema es la falta de consenso. Incluso, entre comunidades indígenas, que ven la coca como parte de su cultura y tradición, no se han puesto de acuerdo. Las discusiones y las preguntas entre las autoridades  de esas comunidades abundan: ¿quién define qué uso se debe dar a la coca? ¿Regularla e industrializarla profana sus tradiciones? ¿En manos de quién está la decisión, el Gobierno o los indígenas? ¿Será posible llegar a un punto medio entre la regulación y la tradición?

Hablamos con representantes de cuatro comunidades indígenas ubicadas en distintos rincones del país, y esto nos dijeron:

Chiche, comunidad Kankuama de la Sierra Nevada de Santa Marta

Chiche, defensor de derechos humanos de la comunidad Kankuama de la Sierra Nevada de Santa Marta y asesor de la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic). Todas las fotos: Santiago Mesa.

¿Qué significa la coca para la comunidad Kankuama?

Para toda la Sierra Nevada de Santa Marta, la coca es la santa madre, la madre consejera. Para nosotros no es coca, es el ayo, una planta que se nos entregó como mandato de origen, para que todos los hombres comiéramos de su hoja, que representa a la mujer y al mundo. También se nos entregó a los hombres el poporo, como un símbolo de la dirección, y a la mujer la mochila, como símbolo de la construcción del mundo. El mundo se dirige pero también se construye, por eso es la complementariedad del hombre y de la mujer.

El ayo puede significar para otros una forma de enriquecerse, pero para nosotros es más que eso, es el poder de la palabra, la palabra consejera, que nos hace hablar la palabra dulce, hablar con la razón.

¿Cómo cree que debería ser la relación de las personas no indígenas con la planta?

Yo no hablaría de la relación con la planta, sino con todo lo que nos rodea. La planta, como cualquier otra, merece respeto, porque todo lo que está alrededor de nosotros, por muy pequeño que sea, merece respeto. Pero más esa, que es una planta que muchos llaman planta de poder. Yo le llamo planta del conocimiento, del saber, planta del consejo o planta que inspira el sentimiento, el amor.

¿Debería regularse el uso de la hoja de coca?

Las cosas merecen respeto en el contexto en el que están. Nosotros debemos pensar cómo nos armonizamos y dejamos de estar pensado en regular lo que ya está regulado. La madre nos dio todo: conocimiento, poderes. Pero a las plantas también les dio poderes y eso ya está regulado por mandato divino.

¿Debería existir consulta previa para la coca?

Nosotros, como indígenas de este país, creemos que todo hay que consultarlo, pero eso no opera hoy. Es importante saber cuál es el impacto que puede producir en cualquier pueblo indígena cualquier cosa que afecte, en este caso, a una planta como es el ayo. Hoy se están haciendo concesiones sobre territorio, y vemos intereses detrás de las plantas, detrás del conocimiento.

¿Ustedes como comunidad tienen alguna propuesta frente a la idea de regular la coca?

Yo no lo haría. A nosotros nos la entregaron como la planta sagrada, la planta madre, como la planta que representa la vida, la palabra dulce, el consejo. Es como si yo estuviera vendiendo mi madre. Hoy, en un mundo global, todo el mundo cree que hay muchas cosas que pasan por encima de eso que se nos dio, creemos que el dinero es mejor.

¿Cuál es la diferencia entre coca y cocaína?

Puede ser lo mismo, la diferencia está entre el ayo y la cocaína. Para nosotros es ayo, y siempre la conocemos con ese nombre. Muchos preguntan que qué siente uno cuando está mascando ayo, y uno se siente normal. Con la cocaína, he oído, sientes muchas cosas, es diferente. Yo estoy tranquilo con el ayo, no siento nada, no sé que es lo que da la cocaína.

José Pereira, Mayor y guía espiritual comunidad Muisca, de Cota, Bogotá

José Pereira, Mayor y guía espiritual comunidad Muisca, de Cota, Bogotá.

¿Qué significa la coca para la comunidad Muisca?

La coca es uno de los elementos de la tradición que nos remite al origen de la vida, el orden de la naturaleza, el manejo y el cuidado del territorio y de la comunidad, bajo unos principios que vienen desde la creación.

¿Cómo cree que debería ser la relación de las personas no indígenas con la planta?

Falta mucha información. Creo que deben abrirse espacios donde se cuente, se entienda y se valore, y con ese conocimiento propio, la gente pueda tener otra actitud frente a las prácticas y costumbres que mantenemos los pueblos indígenas. Generalmente uno ve que sobre esa práctica hay un juicio muy crítico, inclusive la han considerado la mata que mata, como si matara; sabiendo que se usa milenariamente, como un pensamiento que protege la vida.

¿Debería regularse el uso de la hoja de coca?

En la medida en que ya se conozca realmente cual es su función, sus propiedades, su uso terapéutico, medicinal, espiritual e incluso alimenticio, llegará el momento en que sea posible que se dé el mismo tratamiento que se le dio a la marihuana, para no estigmatizar los usos que le damos los indígenas. Hay otros países donde ya se hace, en Bolivia, por ejemplo.

¿Ustedes como comunidad tiene alguna propuesta frente a la idea de regular la coca? 

Todavía no la tenemos. Eso debe ser un consenso, por eso estamos agrupados en una organización nacional que definirá lo que viene más adelante, para que haya una difusión con los diferentes sectores, en la cual se puedan construir acciones a favor de su uso y la no estigmatización.

¿Debería existir consulta previa para la coca? 

Desde luego. Deben consultarse las decisiones que tome el Estado, para no atropellar derechos fundamentales y el conocimiento tradicional.

¿Cuál es la diferencia entre coca y cocaína?

La coca es un elemento natural, es la palabra que inspira el pensamiento sagrado y espiritual de los pueblos. La cocaína ya es el resultado de una mezcla, de una desviación y un desconocimiento que altera ese orden primario para convertirla en una droga que enferma a la humanidad.

Lucho Acosta, líder de la Guardia Indígena Nacional. Comunidad Nasa, Cauca

Lucho Acosta, líder de la Guardia Indígena Nacional. Comunidad Nasa, Cauca.

¿Qué significa la coca para la comunidad Nasa?

La coca, pensada desde nuestros mayores, es el conector que despierta el espíritu. La coca es utilizada por nuestros abuelos para armonizar. Los indígenas Nasa hablamos de que la coca es nuestra abuela, nuestra madre, que nos ayuda a tranquilizar. Entre la tierra y nosotros hay desequilibrio, entonces ayuda a armonizar. En la mayoría de pueblos se ha convertido en elemento espiritual y cultural. Es un elemento ancestral muy fuerte para la protección de nuestra madre tierra.

¿Cómo cree que debería ser la relación de las personas no indígenas con la planta?

Muchas personas no indígenas han ido adquiriendo, cada vez más, una relación de sanación, de protección, a través de los productos de la coca que se han puesto en venta. Es darle otra visión a su uso. En esta crisis de la salud, la coca y todo el ejercicio espiritual a su alrededor son una alternativa de sanación, incluso de la sociedad mestiza.

¿Debería regularse el uso de la hoja de coca?

Yo creo que sí. Ayudaría mucho porque la coca ha sido mal usada por el narcotráfico y se convirtió en un combustible de la violencia y la guerra. En el contexto de un proceso de paz, creo que es muy oportuno que se den otras alternativas de la coca, un uso humano que beneficie a las comunidades. Eso sería muy importante porque la coca se tiene desde la visión del narcotráfico, y no se ha instalado en la mente de los colombianos como solución a otros problemas.

¿Debería existir consulta previa para la coca?

Claro, porque son temas centrales de las comunidades. Deben haber consultas, pero no por consultar y ya. Son los pueblos indígenas los que tienen el saber ancestral, los que conocen y saben sobre cómo orientar y ayudar, sino se le daría una visión netamente monetaria y no humana. Podríamos llegar a procesos de industralización pero la coca debe ser en beneficio de la gente, no del capitalismo. Puede empezar a caer en manos de unos pocos.

¿Ustedes tienen alguna propuesta frente a la idea de regular la coca?

Hay unas zonas que tienen posturas más claras frente al manejo de la coca. Hay una nueva propuesta alrededor de lo que salió en los acuerdos ( de La Habana), de cómo tomar la coca como alternativa económica y eso se está haciendo en el Cauca. Hay iniciativas también con el cannabis, para tener un manejo autónomo y no dejar que aquí entren las multinacionales a querer manejar eso.

Se deben desarrollar proyectos productivos propios alrededor de la coca, sobre todo en las zonas más complejas como Cauca y Putumayo. Debe ser alternativo porque sino seguirá su uso para el narcotráfico. En el norte se están desarrollando proyectos productivos con la hoja de coca que podrían dar muy buenos resultados, como la transformación en galletas, bebidas energizantes, pomadas y cosas medicinales.

¿Cuál es la diferencia entre coca y cocaína?

Cuando se convierte en cocaína se le quita el espíritu a la hoja. La coca tiene un espíritu, tiene un ser como planta sagrada. Ya cuando se le saca el espíritu se vuelve narcótico. Cuando se le quita el espíritu deja de funcionar. La coca, cuando se transforma en cocaína,va hacia la desarmonía, hacia la muerte, pierde el poder espiritual.

Farekatde Mariba, hombre de conocimiento maduro, comunidad Muru* (antes Witotos), Amazonas

Farekatde Mariba, hombre de conocimiento maduro, comunidad Muru* (antes Witotos), Amazonas.

¿Qué significa la coca para la comunidad Muru?

Hay un lugar, la loma de la repartición. Ahí el creador enseñó a todos los pueblos cómo se hacen las cosas para vivir bien. Es decir, ahí nos entregó las normas de convivencia humana. Nos entregó el tabaco, la coca y la yuca dulce, ese es el mandato de vida. El abuelo tabaco es la representación divina, y por eso anda con nosotros. La coca es la representación humana y la yuca dulce es la mujer. Eso, básicamente, es la trinidad perfecta para nuestra cultura.

Las tres no pueden estar separadas. La fortaleza espiritual está en el tabaco y el comportamiento humano está en la coca, para usted estar claro, preciso y concentrado en lo que va a hacer.

¿Cómo cree que debería ser la relación de las personas no indígenas con la planta?

Nosotros no podemos saber si es un uso bueno o malo el uso que le dan a la coca. No es un comportamiento de nuestra sociedad indígena, la nuestra sabe para qué es y cómo se usa, y así lo vamos a seguir manteniendo. De ahí para allá, lo que suceda y vea no es una definición nuestra. Sabemos que es un uso indebido de la planta sagrada.

Hubo un momento crítico en nuestra historia en que algunos trabajaron la cocaína. Aprendimos de esa lección, nos equivocamos y ahora sólo la utilizamos como se nos entregó.

¿Debería regularse el uso de la hoja de coca? 

La coca ya está regulada. Mire, para nosotros todo lo que existe tiene una explicación y está dado en la historia, porque es real. Si alguien, por su necesidad, hace algo bueno para el ser humano, es válido. Pero lo que no es válido es hacer cosas negativas.

¿Debería existir consulta previa para la coca?

No es tanto como una consulta a nosotros, la consulta es con el espíritu. Para nosotros todo tiene espíritu, y ahí es donde viene el diálogo con nuestros mayores, tiene que ser a través de ellos que se  haga la consulta. Es una consulta espiritual, la consulta previa desde la ley, no es. No es como dar una ley y seguir ciertos pasos. Una consulta integrada, no solamente material, porque todo tiene dueño.

¿Ustedes como comunidad tiene alguna propuesta frente a la idea de regular la coca?

Hay que hacerlo con la aprobación del abuelo tabaco.

¿Cuál es la diferencia entre coca y cocaína?

Por principio no tengo que comparar algo que para mí es sagrado. Lo que se haga en contra de eso está mal. Yo no soy quién par decir esto. Nosotros tenemos unos principios y todo lo que vaya en contra de esos principios es negativo. Para nosotros los derechos humanos son la protección de la vida humana y todo lo que vaya en contra de la vida es delito, no más. La coca sigue siendo coca, la palabra sigue siendo palabra. El que lo usa indebidamente es el que está mal. No puedo mezclar la tradición con un comportamiento humano.

*En palabras de Farekatde, “el witoto ya está muerto. Cambiamos porque es un apodo que nos colocaron los que llegaron. Estamos en una reafirmación cultural, nosotros somos Muru”.