¿Qué tan popular quiere ser nuestro presidente bacán?
Memeteca

¿Qué tan popular quiere ser nuestro presidente bacán?

Colaborador ¡Pacifista! - Octubre 19, 2018

#Memeteca | Con un presidente tan bacán vale la pena preguntarse para qué aumentar el presupuesto en Defensa.

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Por: @DanielRuge

Colombia tiene presidente bacán. De manera espontánea lo hemos visto comiendo perro caliente, comprando electrodomésticos y, claro, tocando guitarra. De hecho, a comienzos de esta semana se filtró otra de sus casuales imágenes comprando zapatos en un centro comercial. A pesar de eso su popularidad parece estancarse cerca del 40 % según la medición más reciente de Yan Haas. Para ser franco, ruego para que su aceptación suba pronto, pues de lo contrario podrían empezar a aparecer más fotos casuales en Twitter. Por ejemplo:

Lavando el carrito…

Pagando una factura vencida…

O jugando a ser Master Chef…

Realmente espero que muy pronto la popularidad del presidente bacán aumente a niveles que lo satisfagan para que no tenga que seguir buscando más formas de verse cercano a la gente. Sobre todo porque, debido a su carácter, no lo veríamos montado en caballos intentando sostener una taza de tinto sino haciendo gala del oficinista bonachón que habita en él. Temo que ese oficinista escape en busca de aprobación y, por ejemplo, termine presentando un plan de desarrollo que se titule así:

¿Qué tal si en uno de sus arranques de carisma el presidente bacán decide cambiarle el nombre al ministerio de las TIC? Me imagino una pomposa ceremonia en Unilago para anunciarle a todos los tíos y tías que esa cartera tendrá un nombre que los haga sentir mucho más identificados con las nuevas formas de comunicación:

También podrían cambiar los métodos de medición de las políticas sociales. El presidente bacán podría implementar un nuevo índice para medir bienestar en sectores urbanos medios que luciría así:

También se podrían transformar las fiestas de la independencia, pasarían a diciembre y se llamarían despedida de fin de año. En vez de desfile militar tendríamos ‘hora loca’, momento en el que no se izaría el pabellón nacional sino que se armaría una rumba con sombreros vueltiaos de cartón. Claro, todo eso luego de haber rifado dos sanducheras y un televisor que solo sintoniza canal Institucional.

La política exterior del presidente bacán podría dar un giro para sustentarse en la doctrina “abrazo rompecostillas”, la cual resuelve conflictos internacionales celebrándole el cumpleaños a los presidentes de las naciones involucradas. El principal mecanismo sería pedir a la OEA una comisión para decorar el escritorio del mandatario en cuestión con bombas y una tarjeta tipo Timoteo que generalmente que debería llevar un mensaje muy empalagoso pero que contribuiría a mejorar el clima organizacional:

Como parte de esta estrategia diplomática, en el escritorio del estadista festejado también se debe dejar una chocolatina importada, de las que solo venden en cigarrerías o misceláneas de esas que huelen siempre a Fabuloso de lavanda.

Esta política internacional de “abrazo rompecostillas” también impulsa el entendimiento entre naciones a través de charlas de pasillo extraoficiales donde reinan conceptos europeos de la posguerra como “qué elegancia la Francia”… por supuesto también tienen cabida otros de uso local tipo “ututy” y “demasiado espectacular”.

Un aspecto muy relevante del gobierno es la seguridad nacional y por eso no creo que cambie mucho. Sin embargo, con un presidente tan bacán vale la pena preguntarse para qué aumentar el presupuesto en Defensa si con las ‘pistolitas’ que se la pasa haciendo ya tenemos suficiente arsenal:

Y si para tratar la drogadicción se regresó a la estrategia de perseguir la dosis mínima, la política que podría establecer el presidente bacán para prevenir el alcoholismo bien podría ser la de “tocó pedir la de pirnos”.

Eso sí, lo que más miedo me causa es que en su cruzada por tener popularidad el presidente bacán decida dejar las baladas en guitarra para hacer reguetón… presidente: ¡Luis Fonsi solo hay uno! Aunque admito que a un bacán como usted, Daddy Yankke le habría quedado muy bien de fórmula vicepresidencial…

A propósito de imagen política: vi por ahí un seminario que promete convertir los likes en votos. Me sorprendió mucho. Espero con ansias que pronto lancen otro para aprender a convertir los “te quiero como amigo” en “¿quieres en tu casa o en la mía?”.