Los dos guerrilleros fueron “asesinados”: comunidad del sur de Bolívar | ¡PACIFISTA!
Los dos guerrilleros fueron “asesinados”: comunidad del sur de Bolívar
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Los dos guerrilleros fueron “asesinados”: comunidad del sur de Bolívar

Mario Zamudio Palma - Noviembre 18, 2016

Cronología de la primera violación al cese al fuego bilateral, contada por testigos del incidente.

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El cese al fuego bilateral y definitivo es frágil. Los negociadores del Gobierno y las Farc lo anunciaron en varios momentos: cuando firmaron el primer acuerdo de paz, cuando perdió el Sí en el plebiscito y cuando – tras poner en marcha un nuevo mecanismo de verificación y monitoreo – lograron un nuevo texto en La Habana.

Es frágil por situaciones como las del 13 de noviembre. Dos guerrilleros de las Farc resultaron muertos en hechos confusos sucedidos en el municipio de Santa Rosa, sur de Bolívar. Las versiones, hasta ahora, son muy distintas: Humberto de la Calle habló de combates, el Ejército dijo que estos hombres estaban realizando “operaciones delincuenciales”, ‘Iván Márquez’ afirmó que los combatientes caminaban hacia la zona de preagrupamiento.

El mecanismo tripartito –compuesto por la Fuerza Pública, las Naciones Unidas y las Farc– se comprometió a investigar la situación y, este viernes, divulgó la versión de miembros de la Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó (Aheramigua), que tienen incidencia en varios municipios de la región, incluido Santa Rosa. Una comisión de verificación, integrada también por habitantes del pueblo, recogió testimonios de testigos de los hechos. ¡Pacifista! recoge los datos más relevantes.

Amenazas previas

A comienzos de septiembre, directivos de la Asociación denunciaron sobrevuelos sobre el campamento del frente 37 de las Farc, ubicado en la zona donde ocurrió la muerte de los guerrilleros. Según el informe, la situación “generó temor, zozobra y problemas de seguridad a la comunidad aledaña”.

En esos días, también denunciaron operaciones irregulares por parte de miembros de la Fuerza Pública. “Desde inicios del mes de septiembre, efectivos de la Policía Nacional han realizado operativos de erradicación de cultivos de uso ilícito en el sector de Fátima de la serranía de San Lucas, en el municipio de Santa Rosa, Bolívar; ante esta acción, la comunidad se movilizó masivamente para interlocutar con los uniformados que realizaban el operativo, logrando que se detenga el mismo”, dice el documento.

Esta actividad estuvo liderada, según la Asociación, por Alberto Osorio, quien acompañó a la comunidad a intervenir la erradicación. El 15 de septiembre, en una reunión que sostuvieron con un coronel, el oficial preguntó “a la comunidad por “Beto” (así conocen en la región al compañero Alberto), el “bandido que los está organizando”, esto con el fin crear el estigma de subversivo sobre el compañero, (hay que recordar que, en la jerga de las fuerzas armadas, se utilizan indistintamente los apelativos de bandido y terrorista para hablar de la insurgencia)”, dice el informe de Aheramigua.

El 2 de octubre, día en que se celebró el plebiscito para refrendar –o no– los acuerdos de paz, la comunidad denunció que varios oficiales del Ejército “se ubicaron a la entrada del punto de votación y comienzan a decirle a los ciudadanos que van ingresando que “hay que votar por el NO””.

Una semana después, “militares adscritos al Batallón Nariño y comandados por el Sargento Primero Conrado, detuvieron de manera ilegal al compañero Almed Uparela Barrios y a la compañera Leiman Ester Barroso Mejía, miembros de Aheramigua, señalándolos de pertenecer al Frente 37 de las Farc”, dice el informe.

Ni combates, ni caminatas: francotiradores

Esta sería la casa en la que murieron los dos guerrilleros de las Farc. Foto: cortesía de Aheramigua

De acuerdo con el informe presentado por la organización, cuatro hombres, dos mujeres y dos niños presenciaron la muerte de los guerrilleros “Joaco” y “Mónica” en Santa Rosa. “Narran los habitantes que aproximadamente a la 1:30 pm “Joaco” se encontraba hablando por celular y de manera inesperada cayó al piso, el disparo que recibió fue levemente percibido, en ese momento “Mónica” se inclina a ver qué le sucedió y también recibe un disparo quedando en el suelo”, dice el documento.

“Las personas allí presentes se dan cuenta que son francotiradores. Los miembros del Ejército estaban aproximadamente entre 30 y 40 metros de donde se encontraban los guerrilleros, y tras los disparos lanzan dos ráfagas de disparos al aire”, continúa el texto.

Según los habitantes de Santa Rosa, “los miembros del Ejército proceden a entrar a las viviendas ultrajando a las familias, insultan a las personas, solicitan números de la cédula, toman las huellas de los habitantes y números telefónicos. Dentro de los uniformados se encontraban dos encapuchados, uno de contextura gruesa y el otro de contextura delgada”.

El informe dice que a las 4 de la tarde del 13 de noviembre llegó un helicóptero “del cual descienden tres policías quienes se dirigieron a la casa y empezaron a diligenciar un formato que portaban, mientras tanto un soldado saca un lazo prestado para medir donde estaban los cadáveres a la esquina de la casa. Aproximadamente a las 12:30 de la noche se hace el procedimiento de levantamiento de los cadáveres”.

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El testimonio de estos habitantes puede ser un insumo para determinar las condiciones en las que murieron los dos guerrilleros de las Farc. Mientras tanto, el mecanismo tripartito ha exhortado tanto a la Fuerza Pública como a las Farc a cumplir el cese al fuego acordado.