'Queremos agua, no oro': comienza una nueva era de protestas en Santurbán | ¡PACIFISTA!
‘Queremos agua, no oro’: comienza una nueva era de protestas en Santurbán Foto: Comité de Santurbán
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‘Queremos agua, no oro’: comienza una nueva era de protestas en Santurbán

Laura Sierra Musse - Mayo 13, 2019

Más de 150.000 personas marcharon en contra del que podría ser uno de los proyectos más grandes de minería subterránea en el mundo.

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Minesa, la empresa de minería propiedad del árabe Mubadala de Abu Dhabi, nunca había estado tan cerca de cumplir con su mayor anhelo en Colombia: extraer 9 millones de onzas de oro en los alrededores del páramo de Santurbán. En enero, la empresa radicó una solicitud para explotar oro en la provincia Soto Norte, adyacente al páramo. Se espera que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) se pronuncie a medidados de mayo. Desde ya, los defensores ambientales están en las calles, pidiendo que se privilegie el agua sobre el oro.

En la tarde del pasado viernes 10 de mayo,  más de 150.000 personas salieron a marchar en Bucaramanga para mostrar su oposición frente a la posibilidad de que Minesa, con la licencia ambiental, pueda desarrollar el modelo de minería subterránea más grande de Colombia, .

Dentro de esta manifestación participaron diferentes artistas musicales como Herencia de Timbiquí, Natural Family,  el Dj de Bomba  Estéreo, entre otras agrupaciones.

Ese día, el gobernador de Santander,  Didier Tavera, y el alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, decretaron tarde cívica para apoyar la protesta social y expresar la inconformidad con este proyecto.

Bogotá y Pamplona fueron otras ciudades que participaron en esta gran manifestación. Algunos bogotanos se reunieron frente a la sede principal de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales ANLA para rechazar el proyecto. Y esta marcha será el comienzo de una serie de acciones que serán lideradas por el Comité de Santurbán, conformado por 400 personas de diferentes sectores sociales en el departamento de Santander.

“Esta semana presentaremos la solicitud para realizar  una audiencia pública ambiental en el departamento y otra para que nos consideren como un interviniente en el proceso. También queremos conectar con más alianzas internacionales, como la que ya logramos con Kirsten Francescone, representante de MiningWatch  en Canadá, organización enfocada en la protección del medio ambiente en este país, para que se visibilice esta realidad de crisis ambiental”, nos dijo Mayerly López, vocera del Comité de Santurbán.

El Comité probablemente expanda sus acciones en otros frentes, pues desconfía en el gobierno de Iván Duque, quien durante la campaña dijo que protegería el medio ambiente. Sin embargo, como dice López, hoy es claro que  “busca impulsar proyectos extractivos”. El silencio del presidente sobre la marcha del 10 de mayo solo incrementó la indignación de los manifestantes.

El megaproyecto de Minesa 

El proyecto está localizado en los municipios de California y Suratá del departamento de Santander, y según las denuncias de los colectivos ambientales, en la fase de exploración ha secado 7 veredas en la zona, denuncia que fue rechazada por Minesa. 

La propuesta de Minesa consiste en construir la mina subterránea de oro más grande en Colombia y una de las más grandes en América Latina. Según la empresa, con los recursos invertidos esperan recolectar más de 9 millones de onzas de oro hasta 2045.

El proyecto minero tendría, inicialmente, 2 mil metros de largo, 900  de ancho y 780 de profundidad. Para el Comité de Santurbán, conformado por ciudadanos que se oponen al proyecto, los cerca de 500 km de túneles que tendría esta mina afectarían el equilibrio y ecosistema de la montaña, perjudicando 457 tipos de plantas, 201 tipos de aves, 58 tipos de mamíferos y 17 tipos de anfibios y reptiles.

Aunque la empresa se ha comprometido públicamente a no afectar el Páramo de Santurbán, la comunidad no confía en sus promesas: “Ellos efectivamente no están en el páramo que se delimitó en  2014, pero sí están en el Bosque Alto Andino, un ecosistema de gran importancia para la regulación hídrica de la montaña. Además, si dicen que será una de las minas subterráneas  más grandes en el mundo, es muy difícil pensar que no va afectar el Páramo” explicaba Mayerly López, representante del Comité de Santurbán, el cual convocó a la marcha del 10 mayo. 

Polémicas declaraciones 

La desconfianza de la comunidad en Minesa no es gratuita. Recordemos que el pasado 28 de abril se dieron a conocer unos videos del presidente de la compañía, Santiago Ángel Urdinola, hablando sobre una estrategia mediática para mejorar la imagen de Minesa utilizando frases polémicas como las siguientes:

“Acá va a haber mucha presión mediática. A los medios les gusta la historia de la comunidad que está brava, no la historia de quienes hemos ayudado, de los niños que van a la escuela y de la que hay agua potable gracias a Minesa. La historia es la de la comunidad que siente que va a ser reasentada. Hay 50 familias que vamos a sacar de su territorio, donde han vivido por más de 100 años, porque están en la huella del proyecto. Esa es la historia mediática; la que van a explotar”.

“Si reestructuramos el mensaje y nos dedicamos a hablar de que a través de este proyecto vamos a pelear contra la pobreza y a mejorar el empleo, es mucho más fácil que nos crean (…) Ellos van a hablar del agua y de que la estamos dañando. Si nos quedamos hablando del agua, eso es ganar una guerra con las herramientas del adversario”.

“Si yo tengo el mundo incendiado, pero en Bogotá sienten que estamos bien, estamos bien” (…) “Si los tomadores de decisión se sienten tranquilos, a pesar de yo allá tenga una marcha diaria; si ellos sienten que es parte del ejercicio o (…) que es Petro marchando por tumbar el gobierno de Duque, y dicen ‘no me voy a dejar tumbar de Petro’, nos funciona (…) La pregunta es cómo hacemos que nuestros stakeholders se sientan tranquilos”.

En este vídeo, Urdinola incluso habla sobre Petro:  “Que nuestra historia los lleve a  pensar que eso es Petro simplemente marchando por tumbar el gobierno de Duque.  Y dicen no me voy a dejar tumbar de Petro voy a entregar la licencia solo por Petro, nos funciona!

¿cuál es esa retórica o narrativa que vamos a sacar? Esto es lo del Partido Verde buscando ganarse unas curules, tírandole a unas compañías, como siempre lo hacen. Esto es el Polo buscando afianzar sus bases…”

Según Mayerly López, desde que llegó Minesa las relaciones en la comunidades comenzaron a fracturarse: “Ellos todo el tiempo han querido que la comunidad sea dependiente de la empresa, la gente no va a las Alcaldías, va a la empresa para que les arreglen las vías, los proyectos sociales (…) Minesa remplazo el Estado, creo una dependencia con las comunidades, pero ahora que la población vio las quebradas secas se dieron cuenta de la realidad y hay muchas tensiones”.

Minesa busca consolidarse 

Minesa llegó a Santander luego de que la empresa AUX vendiera sus acciones en 2015  a Abu Dhabi Mubadala Development Co, una compañía de inversiones y desarrollo del gobierno de Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos.

AUX era una compañía minera que en años anteriores había intentado conseguir el permiso de la ANLA para extraer oro en Santurbán. Sin embargo, luego de 2013,  tras la ley de protección de los parques naturales y la delimitación del Parque Natural Regional de Santurbán, , decidió salir del proyecto y vender sus acciones a Minesa.

AUX le pertenecía al empresario brasilero Eike Batista,  quien fue condenado a 30 años de prisión por un Juez Federal de Río de Janeiro por corrupción.

Minesa aún no ha recibido la respuesta por parte de la ANLA para tener las licencias ambientales para empezar el proyecto. Las comunidades esperan que la decisión tenga en cuenta una anterior que se tomó en 2017, cuando la ANLA rechazó su proyecto por no cumplir con los requisitos ambientales.

 

¿Por qué es tan importante Santurbán?

El de Santurbán es uno de los páramos más importantes en Colombia. Forma parte de las cuencas de los ríos Vetas y Suratá, que abastecen los acueductos de Cúcuta, Ocaña y 15 municipios más en Norte de Santander. Abastece, además, a Bucaramanga, California, Charta, Vetas y Tonas, estos últimos municipios ubicados en Santander. El páramo también provee agua a diferentes distritos de riego y a una central de energía termoeléctrica.

Santurbán es clave, además, para la regulación y provisión del agua en la región Andina colombiana. Al ser un importante sumidero de carbono, el páramo también es vital para la mitigación del cambio climático en Colombia. La diversidad ecológica de Santurbán también está conectada con otras áreas de la región andino-amazónica. De acuerdo con información del propio gobierno, el páramo tiene importancia “no solo en términos de la diversidad biológica, hasta ahora registrada y representada en 457 especies de plantas vasculares, helechos y afines, y 293 especies de fauna vertebrada, sino también por su papel en el mantenimiento y regulación de la oferta hídrica de la que depende el desarrollo de los procesos productivos que se realizan en la región y el abastecimiento de los habitantes de las áreas metropolitanas de Bucaramanga y Cúcuta, y de varios municipios de los dos Santanderes”.

Hace más de 15 años las multinacionales mineras han intentado extraer oro en Santurbán. Estimaciones oficiales señalan que del páramo se podrían extraer 14 millones de onzas de oro, lo que representaría, según las empresas interesadas, por lo menos 75.000 millones de pesos en regalías. Aunque el gobierno de Juan Manuel Santos delimitó el páramo en 2014, las comunidades quedaron insatisfechas y pusieron una tutela contra dicha delimitación. La Corte Constitucional le dio la razón a las comunidades en 2017 y dejó sin efecto dicha delimitación.

Por lo menos 9.000 personas, señaló la Corte, deben ser tenidas en cuenta para la delimitación, pues anteriormente el Ministerio de Ambiente no tuvo en cuenta la participación ciudadana. El gobierno nacional tiene plazo hasta el próximo 16 de junio para entregar la nueva delimitación. La presión no es menor, pues la anterior delimitación protegía 98.954 hectáreas y las comunidades esta vez esperan que el número sea mayor, factor que, obviamente, podría afectar las pretensiones de Minesa.