‘La juventud ya no vive en Venezuela, sobrevive’: Antonietta Ledezma
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‘La juventud ya no vive en Venezuela, sobrevive’: Antonietta Ledezma

María Rodríguez - Agosto 24, 2017

Para la hija de Antonio Ledezma, exalcalde de Caracas y hoy un opositor preso, su generación se enfrenta todos los días al hambre y la criminalidad.

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Foto: Antonietta Ledezma en las Naciones Unidas | Foto vía Twitter.

Trabajar durante un mes y no poder costearse un mercado con productos básicos. Hambre, miseria y criminalidad en las calles. Los jovenes buscan escapar a otros países como Colombia o Ecuador porque la realidad es precaria e incierta. Todo esto dice Antonietta Ledezma, una de las voces de la juventud venezolana que ha enmarcado su activismo en la oposición al gobierno de su país.

El padre de Antonietta, Antonio Ledezma, es el exalcalde metropolitano de Caracas y férreo opositor del chavismo, ha sido capturado y acusado de conspiración y asociación para delinquir. Su hija lo califica como un “preso político” desde hace más de dos años y medio.

En la madrugada del 1º de agosto pasado, horas después de que Estados Unidos calificara como ilegítima la Asamblea Nacional Constituyente que promovió el presidente Nicolás Maduro, oficiales de la Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) entraron a la casa de Ledezma –donde cumplía su condena en prisión domiciliaria– y lo transladaron a la cárcel Ramo Verde acusándolo de un intento de fuga. Antonietta calificó esta captura como un “secuestro” y aclaró que durante tres días, la familia no tuvo señales de vida del exalcalde.

Foto: Antonio Ledezma

Según la familia Ledezma y Lilian Tintori, esposa del líder opositor Leopoldo López (también preso), la cifra de presos políticos en el país vecino asciende a 96. Para ellos, los abusos y la persecución de los rehenes políticos en Venezuela se han vuelto sistemáticos. Constantemente intentan difundir esta información por sus cuentas de Twitter, además de pedir ayuda a organizaciones internacionales no gubernamentales.

Ahora bien, más allá de las figuras políticas, Antonietta nos contó que son también las personas comunes las que deben sufrir las consecuencias de las decisiones gubernamentales de Maduro. Nos habló de las personas de su edad (25) y argumentó que “la juventud ya no vive sino que sobrevive en Venezuela”. Hoy ella se describe como una ‘expatriada’, porque afirma que tuvo que salir de su país por razones de seguridad. Por eso ahora pasa sus días entre España y Argentina. Sin embargo, es consciente de que miles de sus contemporáneos no han tenido la oportunidad de salir y se enfrentan a un futuro incierto con “pocas opciones de salir adelante económicamente, académicamente y laboralmente”.

Los temas más simples de la vida diaria se ven afectados por la crisis. Por ejemplo –relata Antonietta– para poder comprar los productos de una canasta básica “se necesitan más de 20 salarios mínimos. Los jóvenes no pueden vivir a costa de un sueldo y tampoco pueden depender de sus padres”. Según sus palabras, un venezolano promedio debe enfrentarse todos los días a la escases de comida y eso está generando criminalidad.

Mitzy. Tragedia nacional para la ciudadanía. Seguramente el regimen dira que ésto es “terrorismo mediático”. pic.twitter.com/FyCslQMY0c

— Antonio Ledezma (@alcaldeledezma) 16 de agosto de 2017

Mitzy. Por estos precios el pueblo pasa hambre. Esto es lo que le deja Maduro a la ciudadanía. Una arepa requetecuadrada. Basta de engaños. pic.twitter.com/WuC2GJC98Q

— Antonio Ledezma (@alcaldeledezma) 16 de agosto de 2017

Además, las personas que están empezando su carrera profesional tienen un campo de trabajo “excesivamente limitado”, porque el gobierno de Maduro se ha encargado de politizar la vida del venezolano, cuenta Antonietta. Es decir, la gran mayoría de oportunidades laborales están ligadas directamente al gobierno y son ofrecidas únicamente a venezolanos graduados de universidades con convenios del Estado.

Antonietta piensa en el futuro de Venezuela con dificultad y siente a un pueblo que está “totalmente agotado” de la crisis social, política y económica. Además, reconoce que el único espacio que tienen los jóvenes para mostrarse inconformes y defender la libertad son las manifestaciones y está segura de que prontamente retomarán la calle para protestar de una manera pacífica.

La hija del exalcalde Ledezma se ha centrado en conseguir pronunciamientos contundentes por parte de organizaciones internacionales, presidentes y líderes sociales en general. De esta manera, cree que será más fácil que los jovenes tomen liderazgo para sacar al país adelante en vez de “cosechar odios” en los antecesores.

No está esperando “clemencia“, pero pide que los “países democráticos” no le den la espalda al sufrimiento de millones de seres humanos al “borde de la catástrofe humanitaria” y de esta manera cree necesario volver a reconstruir al país políticamente.

A pesar de haber sentido los problemas del país de primera mano, Antonietta asegura que la familia Ledezma siente orgullo por el exalcalde porque siempre ha puesto primero sus inspiraciones sociales y no personales.  Ella, como buena hija, agrega que no hay ningún político en Venezuela que tenga la experiencia y trayectoria de Antonio.

Cuando le preguntamos a Antonietta si creía que su padre era un revolucionario en esta situación, respondió que: “si ser revolucionario es luchar por la libertad de la democracia, entonces lo es”. Aplaude que su padre es un pacifista, creyente en la unidad y en las salidas democráticas, pero no se doblega ante el “dictador Nicolás Maduro“.