¡Es hora de votar a favor de las mujeres y de la igualdad!
Leer

¡Es hora de votar a favor de las mujeres y de la igualdad!

Colaborador ¡Pacifista! - Mayo 4, 2018

OPINIÓN | Quien llegue a la Casa de Nariño debe tener un compromiso político que garantice a las mujeres el ejercicio de su ciudadanía y su rol de defensoras de derechos humanos. Por: Diana Salcedo López*

Compartir

Foto: Red Nacional de Mujeres

Según el Programa Somos Defensores, de 2013 a 2017 fueron asesinadas 41 mujeres defensoras de los derechos humanos. El año pasado los asesinatos pasaron de ser uno cada tres meses a uno cada 26 días, según datos de la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH). Estas cifras hacen eco en el último informe del Secretario General sobre la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, que asegura que este aumento de inseguridad en las zonas donde se vivió el conflicto es el problema número uno del posacuerdo y que es urgente detener estos asesinatos, así como el incremento de grupos armados en los territorios.

Asesinadas, violadas, amenazadas, aterrorizadas…las defensoras de derechos humanos en Colombia son objeto de violencias de múltiples tipos, por múltiples canales y actores que incrementan el círculo de situaciones de riesgo que se refuerza mutuamente; cada amenaza alimenta a la otra, cada victimización sobre una defensora enciende los signos de alarma de toda la comunidad.

Pese a lo sobrediagnosticado de esta situación, la respuesta estatal sigue siendo limitada para atender las especificidades de las defensoras, quienes además de los riesgos estructurales del “ser mujer” en una sociedad marcada por el patriarcado y el androcentrismo, viven un peligro adicional por su rol de liderazgo. Un peligro que surge desde el momento en que deciden romper las estructuras culturales que atan sus vidas únicamente al espacio de la pareja, la familia y las labores de cuidado y ocupan los lugares en los que históricamente han estado los varones.

Las amenazas tienen como fin último limitar sus liderazgos y detener la acción colectiva que llevan a cabo en sus comunidades, donde muchas veces lideran procesos de reivindicación de los derechos de las mujeres en sus múltiples diversidades. Las matan, las violan, las persiguen, las amenazan y las presionan porque saben que acabar con una mujer lideresa es una forma de acabar con organizaciones sociales y comunitarias y con su lucha por la promoción de los derechos humanos.

Entre el primero de enero y el 8 de agosto del 2017, la Defensoría del Pueblo reportó 118 registros de mujeres que han manifestado estar en situación de riesgo por su labor de defensa de derechos humanos y liderazgo. Una labor que frecuentemente se ve atacada en diversos espacios por liderazgos masculinos tradicionales que minimizan la voz de las mujeres y les impiden participar de manera equitativa.

La defensa de los derechos humanos en Colombia, en tiempos de guerra y en tiempos de paz, puede ser catalogada como una actividad de alto impacto. Impacta la vida misma de la mujer, pues es su cuerpo el principal foco de violencia, impacta la vida de su familia por las amenazas y ataques que reciben, impacta a la comunidad que se debilita por la pérdida de mujeres lideresas que abogan por los derechos de todas y todos e impacta a un país que es incapaz de proteger de manera eficaz a sus ciudadanas.

Mientras en esta época electoral se escuchan todo tipo de arengas y propuestas por las calles de los lugares recónditos de la geografía nacional, las mujeres siguen en constante riesgo cada vez que deciden alzar su voz. ¿No debería ser la situación alarmante de las y los defensoras de derechos humanos de Chocó, Urabá, Santander, Caquetá y de otros lugares del país, un tema clave en la agenda del nuevo gobierno? ¿Acaso no es importante saber cómo piensan las y los candidatos velar y garantizar las condiciones de seguridad y dignidad a quienes decidan defender los derechos humanos? ¿O de qué manera van a cumplir con sus obligaciones internacionales de protección, prevención y erradicación de todas las violencias contra las mujeres?

Las mujeres debemos motivar para que quien llegue a la Casa de Nariño a gobernarnos los próximos cuatro años, tenga un compromiso político que garantice a las mujeres el ejercicio pleno de su ciudadanía y su rol de defensoras de derechos humanos, sin que eso les cueste la vida o la integridad suya y de sus familias.

El voto nos costó a las mujeres muchos años de luchas, largos procesos de incidencia y muchas vidas. Este es el momento de votar consiente, votar por una agenda programática en favor de las mujeres y la igualdad de género.

*Subdirectora de la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (LIMPAL Colombia), una de las organizaciones convocantes al Foro Presidencial Las Mujeres Preguntan, que tendrá lugar el próximo 8 de mayo