“El sufrimiento que nos hemos ahorrado es el mejor argumento para seguir negociando”
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“El sufrimiento que nos hemos ahorrado es el mejor argumento para seguir negociando”

Staff ¡Pacifista! - Noviembre 25, 2015

Para Naciones Unidas, los principales retos de Colombia tienen que ver con las acciones de grupos distintos a las Farc.

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La Oficina del Coordinador Humanitario de la Organización de las Naciones Unidas en Colombia presentó este miércoles su balance de la situación humanitaria en el país cuando se cumplen tres años desde el inicio del proceso de paz entre el Gobierno y las Farc.

De acuerdo con la ONU, aunque persisten grandes desafíos, Colombia ha experimentado una notable mejoría en su situación humanitaria que se manifiesta, por ejemplo, en la disminución de eventos de violencia colectiva como masacres o desplazamientos masivos y en la reducción, casi a la mitad, del número de acciones bélicas asociadas con el conflicto.

Según el informe, en los tres años de negociación han bajado 27 por ciento los casos de desplazamiento masivo por cuenta del conflicto. Esa estadística se refiere a situaciones en que por lo menos 50 personas o 10 o más familias tienen que abandonar sus hogares a raíz de un mismo hecho. Sin embargo, el desplazamiento sigue siendo una problemática de primer orden. Según el informe cerca de 200 mil personas se desplazaron (de forma individual o masiva) anualmente durante los dos primeros años del proceso.

En cuanto a las masacres, según la ONU se han reducido a un tercio de las que ocurrieron en los tres años previos a la negociación. Entre noviembre de 2009 y noviembre de 2012 se contabilizaron 338 y durante los tres años que lleva el proceso, entre noviembre de 2013 y el mismo mes de 2015, se registraron 110 casos atribuibles a distintos actores.

Por otra parte, el informe se refiere a la efectividad de las acciones para el desescalamiento del conflicto. De acuerdo con los datos de la ONU, desde el inicio del actual cese al fuego por parte de las Farc y la decisión del Gobierno de detener los bombardeos a los campamentos de esa guerrilla, se han reducido en un 60 por ciento los ataques contra los objetivos ilícitos de guerra, es decir, contra bienes civiles e infraestructura vial. Pero, además, la participación de las Farc en los casos que se han contabilizado se ha reducido 90 por ciento frente al promedio de los 32 meses anteriores a la negociación.

El balance, sin embargo, señala que las acciones de grupos armados diferentes a las Farc han persistido. Esa situación ha generado necesidades humanitarias que se han mantenido inalteradas. De acuerdo con el informe, guerrillas como las Farc y el EPL, las llamadas Bandas Criminales (que la ONU identifica como grupos postdesmovilización) y otras organizaciones sin identificar han sido los generadores de cerca de la mitad de la violencia y los desplazamientos masivos que se han registrado desde el inicio del proceso.

A esas mismas estructuras armadas se atribuye el 81 por ciento de los desplazamientos y el 75 por ciento de las acciones bélicas desde el inicio del último cese bilateral ordenado por las Farc.

Igualmente, la ONU asegura que muchas comunidades siguen estando sometidas al control de grupos irregulares: “La extorsión, las amenazas, los ataques a defensores de derechos humanos y líderes sociales muestran preocupantes aumentos. Este es uno de los grandes desafíos que enfrenta la consolidación de la paz”, señala el informe.

La situación particular asociada a las amenazas es una de las más preocupantes. El balance señala que mientras en los tres años previos al inicio de la negociación se registraron 956 casos, en los tres últimos años se han contabilizado 1.466. Los números podrían ser aún menos alentadores si se tiene en cuenta el subregistro que existe.

“Muchos análisis atribuyen este crecimiento principalmente a la actividad de los grupos armados posdesmovilización. Este tipo de violencia afecta gravemente a las comunidades, a sus líderes y a los procesos de movilización política y social. Además, este tipo de violencia trae consigo altos niveles de impunidad y sus autores son pocas veces identificados y judicializados”, dice el informe.

Pero las cifras de extorsión muestran un incremento aún mayor. Los datos de la ONU indican que entre enero de 2013 y octubre de 2015 se denunciaron 13.741 extorsiones, mientras que en los tres años antes del inicio del proceso fueron 5.473 casos.

Pese a que Naciones Unidas reconoce que los desafíos humanitarios no terminan con la firma de un acuerdo, sí afirma que la situación de muchas poblaciones, especialmente las más afectadas históricamente por el conflicto, sí han tenido una mejoría y que “el sufrimiento humano que se ha ahorrado a raíz de las negociaciones es el mejor argumento para continuarlas hasta la firma de un acuerdo que logre poner fin al conflicto armado”.