El gran problema no era ‘Guacho’, son los más de 1.200 disidentes de las Farc Wálter Artízala, alias Guacho, abatido en la tarde del 21 de diciembre de 2018. Foto: Archivo particular.
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El gran problema no era ‘Guacho’, son los más de 1.200 disidentes de las Farc

Staff ¡Pacifista! - Diciembre 22, 2018

Los disparos de un francotirador colombiano, ahora sí, acabaron con la vida de la persona más buscada en Colombia y en Ecuador.

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Walter Patricio Arizala Vernaza, alias ‘Guacho’, fue dado de baja por el Ejército colombiano. El guerrillero era considerado como una de las cabezas de las disidencias de las Farc –comandaba el frente Óliver Sinisterra– y se había convertido en enemigo público y en la persona más buscada en Colombia y Ecuador desde marzo pasado.

El 26 de ese mes se conocieron las noticias del cautiverio y muertes de tres periodistas y una pareja, todos ecuatorianos. Las muertes de estos civiles sucedieron en Colombia, atribuídas a ‘Guacho’ y no fue sino hasta julio que los familiares pudieron recuperar los restos.

Los familiares de los ecuatorianos asesinados ya se pronunciaron sobre la muerte de ‘Guacho’ en un comunicado. En este expresaron que “ninguna muerte es motivo de celebración”, y que con la muerte del disidente también murió cualquier posibilidad de esclarecer los motivos y las circunstancias en las que fue arrebatada la vida de sus familiares. Asimismo, el texto dice que el abatimiento del líder disidente “no significa de ningún modo justicia” por los crímenes que cometió.

Para el presidente Iván Duque, en cambio, la muerte de ‘Guacho’ representó una victoria que confirmó su ya clásica alocución de “a ‘Guacho’ se le acabó la guachafita”. No obstante, según los datos de las Fuerzas Militares y de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), en Colombia hay por lo menos 1.200 disidentes activos más.

Dos ciudadanos ecuatorianos fueron secuestrados por Guacho, quien difundió un video con ellos amarrados. Días después se supo que murieron.

Es posible que la muerte de ‘Guacho’ cambie la dinámica del narcotráfico en toda la zona de Nariño, pero no la termine: el disidente operaba en una zona con no menos de 20.000 hectáreas de hoja de coca cuyo producto final –cocaína– se mueve y se exporta por toda la zona a través de rutas que solo los traficantes conocen.

De acuerdo con lo que nos contaron fuentes del terreno hace un par de meses (cuando apareció información errónea sobre la aparente muerte de ‘Guacho’),con la ausencia del líder disidente “no pasaría nada”. Las estructuras delictivas de la zona funcionan de una manera en la que si un cabecilla o un cargo importante llega a ser capturado o eliminado, el siguiente en la línea de mando lo reemplaza y así de forma sucesiva. Incluso se habla de carteles mexicanos controlando el negocio del narcotráfico en un esquema en el que ‘Guacho’ sería apenas un eslabón de una cadena muy larga.

La muerte de ‘Guacho’ no representa una victoria definitiva sobre las disidencias de las Farc, pero sí es un golpe de autoridad del gobierno y un triunfo militar ante un enemigo repudiado por la opinión pública. Sin embargo, no hay que perder de vista que el fenómeno de las disidencias tiene alcances territoriales y de liderazgo que trascienden la zona se operaciones y la figura del líder abatido.

Pero… ¿y el resto de los disidentes?

Las Fuerzas Militares y la Fundación Ideas para la Paz (FIP) concuerdan en que las disidencias de las Farc pueden contar con 1.200 a 1.800 combatientes en todo el país. Harían presencia en Guaviare, Caquetá, Putumayo, Nariño, Antioquia, Guainía y Vaupés, donde controlan negocios de coca. Del número total de disidentes, por lo menos 500 operan en el departamento de Guaviare, donde está la disidencia del Frente primero de la antigua guerrilla de las Farc, liderado por, Miguel Botache Santillana, alias ‘Gentil Duarte’. Desde este departamento, esta disidencia controla las rutas del narcotráfico del suoriente del país.

El Frente primero de las Farc, como sucedió en el transcurso de 2018, se expandió en Meta y Vaupés. A ‘Duarte’ lo acompañarían otros reconocidos excombatientes de las Farc, como Rodrigo Cadete, alias ‘Cadete’,  quien abandonó el proceso de reincorporación de las Farc en septiembre del año pasado y conoce de primera mano todo el funcionamiento del antiguo bloque oriental de las Farc. Lo mismo sucede con otros disidentes, como ‘Euclides Mora’, ‘John Cuarenta’, ‘Giovanny Chuspas’ y ‘Julián Chollo’.

Según la organización Insight Crime, la disidencia del frente primero controla la ruta del narcotráfico que va desde la frontera con Venezuela hasta Brasil. En estos territorios, la alianza con el ELN es clave. De acuerdo con esta organización, existen nexos entre la disidencia de ‘Gentil Duarte’ y el cartel de droga brasilero Familia del Norte (FDN).

El segundo bastión de las disidencias es Nariño, donde operan las Guerrillas Unidas del Pacífico (GUP) y el Frente Oliver Sinisterra (FOS), que lideraba ‘Guacho’. El Frente Óliver Sinisterra es una de las disidencias más fuertes en la frontera, pues cuenta con redes de campesinos cocaleros, enlaces internacionales como el Cartel de Sinaloa y narcotraficantes locales.  Las GUP, por el contrario, son financiadas por el Cartel de Jalisco, de acuerdo con información de la Fundación Paz y Reconciliación. Después de la firma del Acuerdo de Paz, estas disidencias se han dedicado a continuar con las actividades de la extinta columna móvil Daniel Aldana de las Farc. Hasta septiembre pasado que fue abatido, esta estructura era liderada por alias ‘David’, quien sostenía una cruenta guerra con ‘Guacho’ por el control territorial.

En Antioquia, la disputa en el último año se ha dado entre  el Clan del Golfo y las disidencias de los frentes 18 y 36 de las Farc, principalmente en Ituango. De acuerdo con el Ejército, en la zona se han presentado enfrentamientos entre los dos grupos para tomar el control de las rutas del narcotráfico, las cuales van desde el Bajo Cauca hasta Urabá. Al mando de las disidencias del frente 36 estaría Ricardo Abel Ayala Urrego, alias ‘Cabuyo’, quien tendría por lo menos 40 personas armadas bajo su control. Lo más preocupante es que la agrupación de Cabuyo se está expandiendo por Briceño, uno de los lugares en donde se está implementando el Plan Nacional de Sustitución de Cultivos y el desminado humanitario.

¿Cómo fue el operativo que acabó con ‘Guacho’?

El pasado sábado 15 de septiembre se creyó durante varias horas en el país que ‘Guacho’, de 29 años, había sido abatido o “herido de gravedad” por un francotirador del Ejército colombiano en una zona de Nariño cercana al Ecuador. Al cabo de unas horas, Iván Duque anunció que ‘Guacho’, herido, se había dado a la fuga. Poco o nada se volvió a hablar del disidente desde entonces hasta anoche, cuando circuló la noticia de su deceso, esta vez sí, a manos de un francotirador. La foto del cadáver de ‘Guacho’ circuló en redes sociales, y desde fuentes militares hasta el presidente Duque confirmaron que lo habían dado de baja.

La muerte sucedió en la tarde de ayer, como consecuencia un operativo conjunto entre el Ejército, la Policía y el Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía. El hecho se desarrolló en las selvas de la zona de Llorente, zona rural cercana al municipio de Tumaco. La información militar es que desde que ‘Guacho’ fue presuntamente herido, los efectivos de las fuerzas militares siguieron haciendo un cerco en la zona, donde se produjeron combates hasta que ayer un francotirador logró impactar a ‘Guacho’.

Con intercepciones de líneas de celulares y operativos de inteligencia, el CTI logró determinar las 16 rutas por las que se movía ‘Guacho’  y por las que evitaba a las autoridades. A medida que las fuerzas militares se le acercaban, el disidente empezó a tomar riesgos y a comunicarse por líneas no seguras. De esta manera lo lograron ubicar en la zona de Llorente.

Por lo menos 3.000 efectivos militares hicieron parte de la operación que dio de baja a ‘Guacho’.