Cartas a las Farc: “Querido colombiano, te escribo para pedirte perdón”
Leer

Cartas a las Farc: “Querido colombiano, te escribo para pedirte perdón”

Staff ¡Pacifista! - Octubre 21, 2016

Presentamos la última de 5 misivas que algunos colombianos le escribieron a la guerrilla. Actos para reconciliarnos.

Compartir
Ilustración: Melissa Vásquez

La derrota del Sí en el plebiscito del 2 de octubre sumió al país en la incertidumbre: a los campesinos, a las víctimas y también a los guerrilleros. El lunes siguiente, las impulsoras de #UnaCartaParaLaPaz les propusieron a ciudadanos de Bogotá, Cali y Medellín que escribieran un texto dirigido a los miles de combatientes que estaban a punto de dejar las armas y ahora no saben cuál será su futuro. Las misivas son una prueba de que hay gente en las ciudades que está pensándolos en este momento histórico. Además, es un espacio de reflexión sobre cómo nos sentimos los colombianos frente a los miembros de las Farc. ¡Pacifista! reproduce la última de una selección de cinco cartas a guerrilleros.

 

Querido colombiano y colombiana,

Este es un ejercicio muy difícil. Para mí, al menos. Con un nudo en la garganta, y oyendo desde mi casa los gritos y canciones de la marcha de hoy, te escribo esta carta para pedirte perdón.

Perdón por no haberte dado las oportunidades que necesitabas. Perdón por no haberte dado la posibilidad de una vida tranquila y feliz. Perdón por haberte quitado la niñez, la adolescencia y parte de tu adultez. Perdona que no te hayamos protegido, como sociedad, ante la inclemencia de la guerra.

Perdón por nuestra intolerancia y nuestra falta de empatía. Yo, que solo he visto la guerra por televisión, no me alcanzo a imaginar por lo que has pasado, lo que has sacrificado.

En nuestra burbuja, que nos ha impedido –me ha impedido– entender lo grande y lo pequeño de esta guerra, lo único de lo que estoy segura es de que te hemos fallado. Muchas veces. En innumerables ocasiones hemos dejado de cuidar, de respetar, de sentir empatía contigo. No me queda mucho por decir, excepto pedirte perdón. Era nuestra responsabilidad, y te hemos fallado.

No te aseguro que la vida fuera de la guerra sea fácil. Tenemos aún grandes retos por delante. Pero lo que sí sé con certeza es que el camino que recorras de ahora en adelante será acompañado de personas que, como yo, esperan que tengas una vida larga, tranquila y feliz.

Anabell