Bateman fue el primer guerrillero que tiró la piedra de la paz en Colombia | ¡PACIFISTA!
Bateman fue el primer guerrillero que tiró la piedra de la paz en Colombia
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Bateman fue el primer guerrillero que tiró la piedra de la paz en Colombia

Staff ¡Pacifista! - abril 30, 2015

¿Quién fue Jaime Bateman?, ¿alguien lo recuerda?, ¿vale la pena conocer la historia de vida de un comandante guerrillero muerto?

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Por: Esteban Montaño

“¿Falto de memoria? espere la biografía de Jaime Bateman”. Con esta frase, que recuerda las campañas de expectativa que lanzó el M-19 en los diarios nacionales antes de su primera aparición pública, el escritor Darío Villamizar está invitando a sus seguidores en Facebook a la presentación de la tercera edición de su libro más importante. Se trata de la biografía del fundador de esta guerrilla que cambió, para bien y para mal, los paradigmas de la lucha revolucionaria en el país y que firmó uno de los pocos acuerdos de paz exitosos de la historia de Colombia.

El acto, programado para este sábado 2 de mayo, a las tres de la tarde en Corferias, coincide con un momento en el que la historia del M-19 ha resurgido por cuenta de las conmemoraciones de los 25 años de la muerte de Carlos Pizarro y de los 32 de la desaparición de Jaime Bateman en un confuso accidente aéreo. En esta entrevista, Darío Villamizar habla sobre la importancia de valorar el legado de este personaje del que algún día el propio Gabriel García Márquez dijo que, de no haber muerto prematuramente, habría llegado a ser más importante que Fidel Castro.

PACIFISTA: ¿Qué encuentran los lectores en la biografía de Jaime Bateman?

DARÍO VILLAMIZAR: El libro se divide en tres partes: la vida, los sueños y la pasión. La primera va desde el nacimiento de Jaime en abril de 1940 hasta 1958, cuando sale de Santa Marta y se viene para Bogotá para dedicarse de lleno a la política. La segunda, comienza con su ingreso formal a la Juventud Comunista, donde se convierte en un personaje reconocido por su desparpajo y su mamadera de gallo y culmina con su rompimiento con las Farc porque no estaba de acuerdo con sus métodos y su radicalismo. La tercera parte contiene la historia de cómo se formó el M-19, su relación con personajes como Fidel Castro, Ómar Torrijos y Gabriel García Márquez y termina con su muerte el 28 de abril de 1983 durante un viaje en avioneta hacia Panamá para establecer diálogos de paz con el gobierno de Belisario Betancur.

P:  ¿Fue Bateman un hombre distinto a los demás guerrilleros?

DV: Bateman fue el comandante guerrillero que dio el primer paso hacia la paz, no solo en Colombia sino en cualquier otra guerrilla de América Latina. Cuando él lanza la propuesta de un diálogo y de dar una salida distinta a la guerra, lo hace desde una posición de fuerza, cuando el M-19 se había tomado la embajada de la República Dominicana en 1980. Además, acababa de triunfar la Revolución Sandinista y se estaba preparando la ofensiva insurgente en San Salvador. De manera que se trataba de un momento de auge de las guerrillas en América Latina, cuando todavía creían que tenían opciones de tomarse el poder por la vía armada. Y él, paradójicamente, dice no: el tema no es la guerra sino la paz.

Portada de la tercera edición.

P: ¿Cuál es la importancia de recuperar la memoria de Bateman en el actual contexto de los diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc?

DV: Justamente el otro día me llamó Patricia Lara, quien escribió el prólogo a esta última edición, para comentar su última columna en la que les mandaba una carta a los jefes de las Farc. Ella me preguntó qué puede estarle faltando a este proceso, entonces yo le dije que falta que ellos se convenzan de que, como decía Bateman, el problema no son las armas sino las masas. Cuando ellos entiendan eso, van a dejar las armas y van a salir corriendo detrás de las masas, porque de ellas depende el futuro político que quieren construir a partir de estos diálogos con el Gobierno.

P: Sin embargo, es innegable que en Colombia muy pocas personas recuerdan a Jaime Bateman

DV: Es cierto. Mucha gente no sabe quién fue Jaime Bateman. Si se hiciera una encuesta entre los jóvenes de los primeros semestres de universidad, no creo que más de diez sepan quién fue. Aunque uno se sorprende con ciertas cosas. Hace poco me enteré de que una niña de 12 años, que estudia en el colegio Merani, se leyó el libro e hizo un trabajo sobre eso. Pero son excepciones. Es un hecho que en los sectores populares, donde más tendrían que estar enterados de estas historias, no tienen ni idea de él. Y eso se explica porque nuestra memoria es frágil, es pasajera y débil. Y además tiene muchos enemigos.

P: ¿Eso influyó en su decisión de escribir este libro?

DV: No, la verdad es que no lo pensé como un acto de memoria. Después de leer un libro llamado “Bateman”, en el que entrevistaron a muchos de los personajes que lo conocieron, me quedó la sensación de que había una necesidad de hacer una biografía sobre él. Y me convencí el día que un editor me dijo que por qué no escribía la biografía de Bateman. Al principio lo dudé porque ese es un género muy verraco. Y aún más cuando se trata de un personaje como este, que pasó más de la mitad de su vida en la clandestinidad. Pero me pareció que valía la pena intentarlo y empecé a buscar a toda la gente que podía saber algo de él. Como cada uno conocía solo un pedacito de la historia, entonces lo que hice fue armar un rompecabezas. De las 300 personas que entrevisté, solo una -que fue muy cercana a él- no me quiso hablar del tema. Me dijo no, yo a eso ya le eché tierra y no quiero remover nada. Pero de resto, todas estuvieron encantadas de participar en este trabajo.