¿Qué pones tú por la paz de Colombia?
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¿Qué pones tú por la paz de Colombia?

Staff ¡Pacifista! - Febrero 8, 2017

OPINION: Nuestro columnista Andrei Gómez-Suárez, profesor y experto en justicia tradicional, exige más responsabilidad de los jóvenes.

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Miles de guerrilleros marcharon el fin de semana hacia las zonas veredales. Fotos: Farc.

Por: Andrei Gómez-Suárez, Profesor y Consultor en Justicia Transicional y miembro de Rodeemos el Diálogo @AndGomezSuarez

Escribo este artículo como una nota mental para no olvidar el paso a paso de la transformación que estamos viviendo los colombianos con la implementación de los acuerdos. Muchos somos espectadores a través de los medios y las redes sociales, mientras que otros lo han vivido en carne propia. Cada vez más colombianos son tocados por esta realidad y se suman a la construcción de paz. Ahí está la clave del éxito, preguntarnos ¿qué podemos dar?

La última semana hemos visto cientos de fotos de la impresionante última marcha de los guerrilleros de las FARC, que fue acompañada por miles de colombianos en diferentes regiones ondeando banderas blancas. Más de 40 movilizaciones coordinadas entre las Fuerzas Armadas, las Naciones Unidas y las FARC, ocurrieron a lo largo y ancho del territorio nacional. Para el 3 de febrero, según Sergio Jaramillo, 6.300 guerrilleros se encontraban en las Zonas Veredales de Transición y Normalización (ZVTN).

En las redes sociales se pueden ver videos que muestran a guerrilleros y soldados apretando sus manos, saludándose a la vera del camino. También se encuentran reclamos de varios frentes por el incumplimiento del Estado. En un video de la Oficina de Prensa de Marcha Patriótica Nariño, por ejemplo, Edilson Romaña cuenta como al llegar a la ZVTN de Tumaco se encontró con los miembros nacionales e internacionales del Mecanismo de Monitoreo y Verificación y con la sorpresa que en términos logísticos solo se había explanado el área donde deberían ubicarse 300 guerrilleros.

Los reclamos de incumplimiento por parte de las FARC al Estado pueden compararse a los reclamos que hace un par de semanas hacía el gobierno a las FARC, al no haber cumplido con la entrega de los menores de 17 años. Sin embargo, en ambos casos sobresale el compromiso de las partes de sobreponerse a la dificultad de cumplir con los cronogramas establecidos: acordando nuevos tiempos (como en el caso de los menores) y flexibilizando procedimientos (como en el caso de la adecuación compartida de las ZVTN).

Las FARC, representadas en la voz de su comandante máximo Rodrigo Londoño, están enviando un mensaje importante a la sociedad colombiana; dicen ellos: “las FARC cumplen con el compromiso pactado”. Pero más allá de este mensaje que busca generar confianza en amplios sectores de la sociedad civil, las intervenciones de diferentes comandantes de las FARC revelan que no están esperando que el país haga algo por ellos, por el contrario, están dejando las armas por el país.

Esta actitud de las FARC es fundamental para una sociedad que enfrenta el gran reto de lograr una “Paz Completa” a través de una negociación exitosa con el ELN. La nueva etapa de resolución del conflicto armado en Colombia, que se abre este 7 de febrero, nos va a exigir a fondo y será una gran prueba en el largo camino de la construcción de una nación incluyente y respetuosa de la diferencia.

Sin embargo, el reto no es, como algunos de un lado piensan, que el ELN renuncie al secuestro y entregue las armas, ni, como otros del otro lado creen, que el Estado renuncie a la minería y consulte a 45 millones de colombianos cuál es el modelo de desarrollo que quieren. El reto es, parafraseando a John F. Kennedy, que los colombianos “dejemos de preguntarnos qué puede hacer el país por nosotros, y más bien nos preguntemos qué podemos hacer por el país”.

Las FARC han decidido dejar las armas pese a las grandes preocupaciones que genera la falta de preparación del Estado para ofrecer garantías de seguridad a líderes sociales en los territorios y condiciones logísticas mínimas para la reincorporación de los guerrilleros en las ZVTN.

Muchos jóvenes, organizados en El Avispero, Paz A La Calle y Rodeemos el Diálogo, por nombrar algunos esfuerzos de articulación, están trabajando para hacer veeduría a la implementación de los acuerdos y acompañar la negociación entre el gobierno y el ELN.

Tanto para el Estado, las FARC, y el ELN, así como para los jóvenes, el 2017 será un año retador, lleno de decepciones y satisfacciones. Pero no hay otro camino, la paz se construye haciendo lo que mejor se pueda por el país.

¿Será que estamos haciendo lo suficiente? ¿Será que este es nuestro mejor esfuerzo? Son preguntas que rondan mi cabeza constantemente. Pero, hoy tomo nota para recordar que la gran lección de las decisiones del gobierno, las FARC, el ELN y los jóvenes en las últimas semanas es que todos debemos preguntarnos ¿Qué ponemos por la paz de este país? Así, en vez de esperar que los otros hagan, nos ponemos cada uno en la tarea de hacer algo para vivir en una Colombia en paz.

*Esta columna de opinión representa la voz del autor y no compromete la posición editorial de ¡Pacifista!