¿Por qué Jesús Santrich es ciego? Ilustración: Emily López
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¿Por qué Jesús Santrich es ciego?

Macuma - Mayo 27, 2019

Actualmente ha perdido la visión completa en el ojo derecho y casi toda en el izquierdo.

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La sospecha inicial podrá sugerir que después de 25 años en las Farc, podría ser probable que los problemas de visión de ‘Jesús Santrich’ se derivaran de alguna acción violenta de la guerra, pero no.

El antiguo miembro del equipo negociador de las Farc ha sido protagonista de los titulares de un año para acá. La Fiscalía lo ha acusado (en dos ocasiones) de haber cometido delitos por narcotráfico después de la firma del Acuerdo de paz.

Previamente, durante las negociaciones en La Habana –e incluso antes, en los acercamientos en Oslo– Santrich había llamado (e indignado) la atención de la opinión pública por sus respuestas. (Cuando un periodista le preguntó si estarían dispuestos a pedirle perdón a las víctimas de secuestro, Santrich respondió con tono cínico, con tono irónico: quizás, quizás, quizás). Y por su ceguera también.

¿Por qué Jesús Santrich es ciego, por qué siempre carga sus gafas oscuras?

Cuando Santrich entró a las Farc, tenía 25 años. Se sumó a las filas del frente 19, perteneciente al Bloque Caribe. Desde hacía 11 años había empezado a perder la visión.

—Eso fue como cuando cae la tarde: lentamente. Como en el ocaso, que las cosas se van alejando entre la penumbra. A los 14 años yo no veía muy bien y tuve que usar lentes, pero cuando ya estaba en la universidad se me fue cerrando el campo visual en los dos ojos —le dijo en plenos diálogos de paz, en La Habana, a Jorge Enrique Botero.

Cuando entró a la guerrilla en los años noventa –por el asesinato de paramilitares a un familiar suyo– su visión ya estaba disminuyendo. “En ese momento traté de hacerme algún tratamiento, que siempre había aplazado pues mis responsabilidades en la guerrilla eran la prioridad”, decía Santrich cuando hacía parte del equipo negociador.

Imagen Noticiero Televista. Santrich usando el dispositivo de la empresa Eye PlusPlus, la empresa japonesa que la produce, en colaboración con la Universidad de Tokio.

Aplazó durante muchos años un tratamiento y cuando por fin se hizo los chequeos correspondientes, los médicos le diagnosticaron glaucoma: una enfermedad degenerativa en la que el nervio óptico, aquel encargado de llevar la información visual al cerebro, se atrofia paulatinamente.

Las causas del glaucoma pueden ser diversas, pero entre ellas, una de las más comunes es el aumento en la presión intraocular. El glaucoma no suele tener síntomas iniciales, por lo que un tardío tratamiento puede acabar en ceguera plena.

—Aplacé muchos años un tratamiento —decía en su momento quien ahora está sindicado por delitos de narcotráfico después de la firma del Acuerdo de paz, lo que lo tiene inmerso en un proceso de extradición con Estados Unidos.

Además de diagnosticarle glaucoma, los médicos también le diagnosticaron a Santrich síndrome de Leber: una degeneración, de origen genético, de los gangliocitos de la retina hasta causar la pérdida de la visión central.

Santrich ha reconocido en distintas ocasiones que a pesar de su ceguera parcial eso no le impidió hacer los trabajos rutinarios como guerrillero. Agudizó sus otros cuatro sentidos, en especial el oído.

—La verdad es que el oído se afina mucho por necesidad, aunque también por placer: a mí me gusta mucho escuchar música, oír los sonidos del bosque, la diferencia del canto de los pájaros, el ruido de la quebrada. Uno aprende a percibir sutilezas y en la entonación, en la vehemencia, en la dicción hay muchos mensajes que yo logro percibir.

Cuando debía leer cosas en el celular o en el computador, se valía de una aplicación especial para lectura de documentos. Un dispositivo llamado Auxdeco, dispositivo que en el 2017 la gente confundió con una cámara de espionaje, en un evento de la Universidad de Atlántico.

¿Qué soluciones tiene un apersona que sufre de glaucoma?

La respuesta médica:

—El glaucoma no se cura pero se puede detener.

Hace doce años, Santrich perdió la visión total en el ojo derecho.

—Tengo apagados casi totalmente los dos ojos. En el izquierdo tengo un punto de luz, pero no tengo imagen —decía Santrich en su momento.