Patima Tungpuchayakul: la líder social que rescata a pescadores esclavizados en Tailandia | ¡PACIFISTA!
Patima Tungpuchayakul: la líder social que rescata a pescadores esclavizados en Tailandia Patima Tungpuchayakul, protagonista del documental Esclavitud en el océano (Título original: The Ghost Fleet). Foto: Cortesía
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Patima Tungpuchayakul: la líder social que rescata a pescadores esclavizados en Tailandia

Colaborador ¡Pacifista! - Septiembre 6, 2019

"Todos debemos preguntarnos de dónde viene el pescado de nuestro plato. lo contrario, la esclavitud y la sobrepesca continuarán", nos dijo.

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Por: David Díaz 

Desde hace algún tiempo, Tailandia y varias islas del sudeste asiático son vendidas como lugares turísticos naturales con playas bellísimas, agua cristalina, fiesta y comida de mar deliciosa. Lugares que, para la industria, son “paradisiacos”, “increíbles” o “maravillosos”. Lugares llenos de bondades. Pero el documental  Esclavitud en el océano ( The Ghost Fleet) es un viaje al corazón de las tinieblas. Al corazón incógnito de los dueños de barcos de pesca ilegal en las islas de Indonesia y Tailandia. Al corazón de miles de peces que son atrapados por redes lanzadas al mar como bocas enormes. Al corazón sobreviviente de hombres esclavizados, atrapados en la vorágine del mar abierto y atados con los grilletes oxidados por la desidia de las mafias pesqueras, del mercado y la demanda global de comida de mar. Un viaje al corazón de una de las industrias pesqueras más grandes y rentables, es decir, un viaje a una de las cardiopatías marinas más degenerativas que tiene el planeta. 

Pero el documental no es un viaje hacia la resignación. No se queda con dar cuenta de las injusticias con la vida que se cometen. Es, también, y, sobre todo, un viaje hacia la esperanza. Es un viaje hacia el corazón de las tinieblas, pero también un viaje para despejar ese corazón. Emprendido por Patima, una mujer tailandesa que encontró en la protección de los derechos humanos de miles de hombres esclavizados el propósito de su existencia. Con incursiones peligrosas a través del mar llega a regiones opacadas para rescatar a hombres callados y cansados, acostumbrados al silencio y a la fatiga, que hace mucho abandonaron sus hogares y sus familias. Hombres que habían perdido las esperanzas del reencuentro y del regreso. Con cuerpos que han sido testigos de las bajezas de la avaricia y el poder, con cicatrices que sirven como testimonios de la crueldad y la resignación.

Patima cura los cuerpos masculinos, les quita los grilletes y los revitaliza. Les da la posibilidad de tener otro nombre distinto al del cautiverio, de ser nombrados por alguien distinto a su opresor. Entre las injusticias y el dolor causadas por las relaciones de poder en las que la fuerza de algunos hombres somete a otros hombres, Patima emerge como una figura central para la reparación de las víctimas. Y para la verdad, como si la verdad estuviera al fondo del mar y al fondo de las historias de los sobrevivientes, donde hay cadáveres de hombres que no resistieron la fuerza del mar y las náuseas provocadas por los golpes de sus amos; y en la superficie, de donde sale una red cargada de peces; y en nuestro plato, en el que comemos rico y saludable y nos sentimos bien.

Foto: Oceans 8 Films
La entrevista

Conversamos con Patima sobre su trabajo. Creemos que sus palabras son significativas para pensar en el liderazgo social de las mujeres en Colombia, los problemas sobre el medio ambiente y nuestro rol como consumidores de alimentos provenientes del mar.

Patima, usted es una mujer que se dedica a rescatar hombres de formas modernas de esclavitud en los mares del sudeste asiático. ¿Cómo entiende su rol como mujer liderando estos procesos contra las injusticias ejercidas por unos hombres contra otros?

Ser una mujer ayudando a hombres es positivo. Las mujeres son pacientes y no tan emocionales cuando enfrentan problemas difíciles. Tal como una madre trata a su hijo, una mujer que cuida puede enfrentarse a asuntos relacionados con el abuso de unos hombres sobre otros. Los hombres que convierten a los pescadores en esclavos son de corazón duro. Las mujeres tienen corazones más blandos y pueden saber porqué ser de corazón duro está mal.

En Colombia, las líderes sociales que trabajan por los derechos humanos tienen muchos riesgos. ¿Qué riesgos tiene usted en su país?

Algunas personas que luchan por los derechos humanos en Tailandia también enfrentan varios riesgos. La Red de Protección Laboral (www.lpnfoundation.org) tiene la suerte de que el Gobierno se interesó directamente cuando la esclavitud en el mar se convirtió en un problema público en 2004. Muchos políticos estaban relacionados con la pesca. 

El Primer Ministro actual es un militar y los militares no están tan conectados con la pesca. Pero son capaces de reaccionar. A ellos les gusta la idea de que una organización tailandesa que lidere en la búsqueda de soluciones a un problema internacional.

¿Recibe alguna ayuda o protección del gobierno? ¿Qué tipo de ayuda o protección?

Nuestro soporte es directamente de la oficina del Primer Ministro, por lo que todos sabe que tenemos un aliado muy poderoso. Las leyes han sido cambiadas para proteger a los pescadores. Aunque hacer nuevas leyes es fácil, hacerlas cumplir no lo es tanto. Una vez que los barcos navegan aguas internacionales, a menudo no hay ley, excepto la ley del capitán. En el océano abierto es donde la esclavitud y los abusos se cometen de la peor manera. También sigue habiendo amenazas fortuitas en tierra. En estos días, en derechos humanos, algunas personas usan leyes nuevas para amenazar e intimidar a otras. A menudo es difícil decir la verdad. Pero, aunque los activistas se silencien, los problemas del mundo siguen gritando en voz alta. 

¿Qué la motiva para seguir ayudando y rescatando a más hombres?

En los primeros días, cuando yo trabajaba en una organización de ayuda, tantos pescadores con los que nos encontrábamos contaban la misma historia sobre el abuso en el mar, la pérdida de extremidades, la desaparición de colegas, el secuestro, que tuvimos que hacer algo. Salimos en el primer bote de rescate en el 2014 y descubrimos gracias a algunos pescadores que cientos habían saltado por la borda para escapar o habían sido abandonados deliberadamente en zonas remotas del sudeste asiático. La pesadilla había estado ocurriendo durante décadas. Desde el primer viaje hemos descubierto las tumbas de cientos de pescadores y hemos logrado rescatar a más de 4000 esposos, hijos y hermanos de islas distantes.

¿Qué tiene que ver la esclavitud con el medio ambiente? ¿Por qué está relacionada con el daño a los ecosistemas marinos?

Los esclavos son obligados a trabajar por nada debido a la avaricia de algunos capitanes y propietarios de barcos en la industria pesquera. Algunos de esos pescadores son asesinados por el capricho de un capitán. Estas personas sin ley no van a tener cuidado con qué peces pescan y qué peces dejan en el mar. Algunos de ellos usan redes que no permiten que nada escape. Matan todo. La vida marina del mundo sería destruida si a estos hombres se les permitiera pescar sin reglas ni regulaciones.

Muchas personas desconocen la ruta de un pescado desde que es capturado hasta que está en el plato. ¿Cree que es importante conocer esta ruta? ¿Por qué?

Todos debemos preguntarnos de dónde viene el pescado de nuestro plato. Todos debemos asumir la responsabilidad. De lo contrario, la esclavitud y la sobrepesca continuarán hasta que la mayoría de la vida marina haya sido destruida. No preguntar por esto continuará haciendo más ricas a las personas codiciosas. Cada uno de nosotros es responsable de lo que come. La mayoría de las personas se horrorizarían al pensar que su comida ha sido conseguida por esclavos. Pero la cadena pesquera sigue siendo desconocida y algunas compañías poderosas quisieran que siguiera siendo así.

Finalmente quiero hacerle una pregunta sobre su experiencia en el documental. ¿Cómo se sintió haciendo su trabajo mientras la grababan? ¿Cómo se sintió en una misión de rescate con el equipo del documental abordo?

Simplemente hicimos nuestro trabajo como siempre, con los camarógrafos mirando. Había tres mujeres en el bote. La directora, la productora de campo y yo. Nos apoyamos mutuamente. Pero la tripulación del barco, el equipo documental y el equipo de rescate compartimos el mismo objetivo. En ese momento no me di cuenta del poder del documental para hacer que la gente se detuviera, pensara y actuara. Es maravilloso que Ghots fleet haya cambiado la actitud de mucha gente en el mundo y nos haya dado la oportunidad de erradicar la esclavitud en el mar. 

El festival: Planet On

Entre el 12 y el 15 de septiembre de este año se llevará a cabo en Bogotá la IV versión del Festival Internacional de Cine Planet On, especializado en contenidos ambientales. El Festival, que se realiza desde el 2013 cada dos años, tendrá como eje temático el rol que los seres humanos hemos tenido en las crisis ambientales globales.

Habrá una selección de 13 producciones cinematográficas en la que hay documentales, series documentales y ficciones. La casa de la vida (2018), dirigido Juan Fernando López, y Ganges (2019), dirigido por Roberto Restrepo, serán los dos documentales colombianos que se presentarán. 

El Festival también tendrá diferentes actividades como conferencias magistrales, talleres y encuentros entre la industria audiovisual. Destaca la visita de Patima Tungpuchayakul, protagonista del documental Esclavitud en el océano (Título original: The Ghost Fleet) y líder social tailandesa que se ha dedicado a rescatar pescadores esclavizados en barcos en el sudeste asiático. Es fundadora de la Fundación Red de Promoción de los Derechos Laborales (www.lpnfoundation.org) y fue nominada al Premio Nobel de Paz en 2017.

La programación oficial y los detalles del Festival los puede encontrar en www.planeton.co