"Ni tapabocas tenemos": los miedos del personal de salud en Colombia | ¡PACIFISTA!
“Ni tapabocas tenemos”: los miedos del personal de salud en Colombia Ilustración: Vanessa Sthefany Martinez
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“Ni tapabocas tenemos”: los miedos del personal de salud en Colombia

Colaborador ¡Pacifista! - Abril 5, 2020

Le preguntamos a médicos, especialistas y enfermeros de distintas regiones del país cuáles son las condiciones en las que trabajan y cómo se preparan los hospitales en donde prestan sus servicios ante un eventual contagio masivo de coronavirus. Las respuestas evidencian miedo y preocupación.

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Este contenido se publica en alianza con la Unidad de Investigación Periodística del Politécnico Grancolombiano.

 

Justo cuando Colombia supera los 1.400 contagiados por el coronavirus y cumple 12 días de cuarentena en un emergencia sin precedente en la historia reciente, la voz del personal de salud debe emerger del silencio al que gobernantes la condenaron luego de convertir la salud en un asunto de segundo orden.

Estos relatos son un coro de médicos, especialistas y enfermeros de distintas partes del país, donde cuentan la angustia que sienten por las condiciones en las que deben trabajar: la mayoría coincide con que solo cuentan con tapabocas o que los kits de protección no son los adecuados ni los suficientes.

También se oyen sus miedos a que la situación empeore, porque saben que los recursos que se requieren para salvar vidas son limitados. Sus relatos, además, revelan las luchas cotidianas que llevan a cuesta para no contagiarse y no transmitirlo en sus hogares. Todos le piden al Gobierno Nacional que los decretos pasen del papel a la realidad ya, porque la situación no da tregua.

Algunos de los entrevistados pidieron que su nombre y su lugar de trabajo no fuera publicado.

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“No voy a la casa de mi mama hace más de 2 meses con tal de proteger a mi familia”

 

Viviana Andrea Rozo Lugo, médica residente en la Fundación Juan N. Corpas, reconoce que el lugar en el que se desempeña se ha venido preparando. Sin embargo, no sabe con claridad si se cuenta con todo la indumentaria para la protección del cuerpo médico debido a que percibe desinformación. “Una cosa es lo que dicen los directivos de la fundación y otra lo que en realidad hay”. Su mayor temor es contagiar a sus padres, adultos con casi 60 años.

Escucha su testimonio:

 

No ha llegado lo peor y ni siquiera tapabocas tenemos”

 

Esta anestesióloga, que trabaja en Pereira, relata que ni en su más loco sueño imaginó vivir una pandemia. Asegura que en sus casi 12 años de estudios esa palabra -pandemia- sonó muy pocas veces. Le preocupa que el personal médico, a estas alturas, no cuenta con todo lo necesario para su protección. Reconoce que se le acelera el corazón y le sudan las manos cuando dicen que hay un paciente que puede tener coronavirus. Lo último que quiere ser es un peligro para sus hijas.

Escucha su testimonio:

 

“Es muy triste que pongamos todo de nuestra parte ante un Estado que no se ha preocupado por el sistema de salud”

 

Con más de 23 años de experiencia, este médico coordinador de un hospital en un municipio de Caldas relata que el lugar de su trabajo, a pesar de sus limitaciones, los ha dotado de elementos básicos de protección. Pero no son los suficientes. Denuncia que, al momento de la entrevista, la Aseguradora de Riesgos Laborales Colmena no les ha brindado ningún insumo de protección. Además, expresa que lo embarga una sensación de desesperanza, de rabia, porque en 15 días no ha tenido la posibilidad de escuchar a sus hijos.

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“El sistema de salud no está preparado para una crisis”

 

Un médico militar, que trabaja en uno de los departamentos fronterizos del suroccidente del país, relata que el hospital donde labora solo cuenta con 10 kits de los elementos de protección que el protocolo pide: gafas de bioprotección, trajes antifluidos, mascarilla, guantes de nitrilo y polainas. Entonces, según el médico, con esos suministros tan solo podrían atender a tres pacientes con coronavirus. Si llega un cuarto paciente, el hospital entraría en desabastecimiento. Su mayor temor está en la carencia de unidades de cuidados intensivos en la mayoría de las ciudades.

Escucha su testimonio:

 

“Nunca imaginé ser médico en una pandemia”

 

Andrés Felipe Gil Restrepo, urgenciólogo de la Clínica Versalles de Manizales, asegura que el lugar en el que trabaja viene preparando al personal del área de urgencias para atender la pandemia. Cuenta que todos los días se reúnen y estudian artículos. Sin embargo, le preocupa que los profesionales de otras áreas de la clínica no cuenten con la misma actualización. Jamás imaginó vivir una pandemia. Su mayor preocupación es infectarse y, en consecuencia, infectar a sus amigos y familiares.

Escucha su testimonio:

 

“Tengo miedo, pero estoy dispuesta a darlo todo”

 

María Cárdenas, interna del Hospital Simón Bolívar de Bogotá, narra con preocupación que en el lugar en el que trabaja no tienen los recursos necesarios de protección para todo el personal, además de los médicos (camilleros, auxiliares de enfermería, guardias de seguridad y personas que trabajan en la cafetería). Hace un llamado al Gobierno para que solucione el problema de contratación que tienen los profesionales de la salud. Reconoce que vive llena de miedo de que en algún momento se infecte y pueda afectar a sus padres, que pertenecen a la población más vulnerable en esta pandemia.

Escucha su testimonio:

 

“A veces ni vamos al baño con tal de no quitarnos ese overol”

 

Mercedes, una auxiliar de enfermería del área de pediatría del Hospital Militar, está preparada para la atención de posibles casos de coronavirus. Según ella, este hospital fue el primero al que llegaron todos los implementos de protección y eso le da seguridad. No obstante, advierte que su temor es adquirir el virus por cualquier circunstancia “ya que a nosotros nos entrenaron, nos dotaron para todo, pero no falta que uno se rasque la nariz o que se pase la mano por un ojo”.

Escucha el testimonio:

 

“Nosotros decidimos comprar las caretas y los trajes enterizos por nuestra propia cuenta”

 

Esta médica, integrante de uno de los hospitales más grandes del sur de Bogotá, revela que los elementos de protección con los que cuentan son muy básicos, eso hace que el personal de salud tenga miedo. Cuenta que ella y sus compañeros debieron idear estrategias para disminuir el riesgo de contagiar a sus familias. Por eso muchos decidieron irse de sus casas.

Escucha el testimonio:

 

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La Unidad de Investigación Periodística del Politécnico Grancolombiano hizo más entrevistas con otros trabajadores del sector salud. Puedes escucharlas en este enlace.