Así funcionaba la facultad de Medicina de las Farc Ilustración: Juan Ruiz
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Así funcionaba la facultad de Medicina de las Farc

Colaborador ¡Pacifista! - Noviembre 23, 2018

En la escuela de salud la guerrilla enseñaban, además de teórica y práctica, formación política.

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Por: Julián Orjuela Benavides*

La primera vez que oí hablar sobre la escuela de salud de las Farc-EP fue por medio de un capitán del Ejército. Sucedió en un salida de campo con el doctorado de ciencias sociales y humanas de la Universidad Javeriana a la región de la Macarena, en 2016. Estábamos en las instalaciones militares de la Fuerza de Despliegue Rápido (FUDRA), donde se orquestaron los golpes más fuertes contra comandantes históricos de la guerrilla, como Alfonso Cano y Jorge Briceño. Yo le dije al capitán que trabajaba como instructor de salud pública del SENA y así se abrió una puerta para que me contara su experiencia con las brigadas de salud en el Ejército. Me habló sobre las mujeres que se infiltraban en las Farc con enfermedades de transmisión sexual y los soldados que morían desamparados por el Estado.

Mientras me contaba su relato hice una pregunta:  ¿Cómo era el tema de la salud de las Farc? Me respondió con un relato sobre un operativo en el que incautaron materiales e instrumental médico como unidades odontológicas, lámparas de fotocurado, instrumental quirúrgico, insumos odontológicos, medicamentos y camillas hechas en madera, que según el capitán pertenecían al hospital móvil  que andaba por la región de la Macarena bajo el mando del entonces comandante Jorge Briceño. Me contó que se sorprendió por el peso de los equipos, pues los guerrilleros debían trasladarlos de manera constante por los combates.

Posteriormente, en reunión con las Fuerzas Militares e instituciones del municipio de la Macarena, emergieron varios temas de salud. Se presentaron los resultados del Plan Consolidación Integral de la Macarena. Se habló sobre el control de medicamentos en la guerra, las  brigadas cívico-militares, las enfermedades que padecían los soldados, etc. En este escenario fueron surgiendo varias preguntas en mi cabeza: ¿será verdad que las Farc tiene un hospital?, ¿cómo las Farc soluciona los problemas de salud?, ¿dónde aprendían?, ¿quién les enseñaba?, ¿cómo será hacer una cirugía en la selva?

Cuando llegué a Bogotá comencé a buscar información en las relatorías y memorias de las conferencias de las Farc. La primera conferencia que leí fue la VIII, de la que emergieron tres estrategias: crear una política sanitaria que resolviera los problemas de salud desde lo clínico hasta las enfermedades prevenibles, otra de financiación propia de las estructuras armadas para evitar sacar a los enfermos a las ciudades, opción que representaba un riesgo de seguridad. Si esto sucedía, el grupo de combatientes debía contar con la autorización de la dirección del bloque y del secretariado. La segunda decisión que se tomó en esa conferencia fue la de decretar las clínicas clandestinas farianas y, por último, la planificación familiar con anticonceptivos Norplan, salvo prescripción médica autorizada (FARC-EP, 1993).

Después de la firma del Acuerdo de Paz en el Teatro Colón comenzaron a surgir historias y artículos sobre el sistema de salud de las Farc. Alfredo Molano, por ejemplo, contó cómo surgió un sistema integrado de salud en el Bloque Oriental de las Farc después de los diálogos del Caguán, cuando la guerra comenzaba acentuarse con el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Cumpliendo con lo acordado en la VIII conferencia, los hospitales farianos comenzarían a funcionar. La tarea estaba a cargo de Mauricio Jaramillo, exintegrante del secreatariado, y Lucas 40. Ellos, por orden de Jorge Briceño, tenían la obligación de construir los hospitales y formar al personal médico.

En mi segundo viaje a la Macarena hablé con Carolina Páez, una de las enfermeras que estaba en la  Zona Veredal de Transición y Normalización-Urías Rondón: “El Mono fue uno de los forjadores de esta generación de enfermeros y médicos de las Farc, yo fui una de las integrantes que él mandó a los cursos de enfermería, y bueno, gracias a él tengo los conocimientos con los que he apoyado y aportado en el tema de la salud dentro del movimiento”. Estos cursos los comenzó a dictar de manera itinerante Anderson, quien posteriormente se desmovilizó, y Laura Villa, una joven médica de la Universidad Nacional de Colombia, quien en una entrevista durante los diálogos de paz señaló: “Nosotros no queremos robarle al Estado su función, sencillamente el sistema de salud no existe para los pobres, no aparece en ningún lado.” (Garberi, 2014)

Laura Villa fue como un faro en la  formación del personal insurgente, y así  lo comprobé en varias entrevistas. Ciro Arenas, un exguerrillero médico, me dijo cómo inició la formación de personal y la autorización por parte del Estado Mayor: “Del 2002 para acá es que el camarada Jorge Briceño se plantea esa necesidad y lanza la propuesta al organismo superior y el secretariado aprueba. Se crean las primeras escuelas de medicina en las Farc, con muchas limitaciones porque no había aparatos, solo libritos por ahí. Y también conocimientos, en ese tiempo aquí en el bloque la que manejaba un poco el tema era Laura, porque ella sí tuvo la posibilidad de estudiar en la Nacional”.

Con el paso del tiempo se conformaron múltiples escuelas de medicina por bloques: Oriental, Magdalena Medio, Suroccidental, Caribe y Noroccidente. Los bloques Caribe, Noroccidente y Suroccidente formaron su personal de salud en primeros auxilios y procedimientos básicos como detención de hemorragias por heridas de guerra. De otro lado, gracias a las vías de acceso y apoyo de la comunidad, existía la posibilidad de lograr atención médica para los casos de mayor complejidad. Sin embargo, los enfermeros destacados de estas regiones, a pesar de no contar con formación académica, acumularon experiencia en procedimientos como amputaciones, heridas de guerra, laparotomías de urgencia, etc.

En el Magdalena Medio también se instruyó al personal en primeros auxilios. La escuela comenzó a en el año 2000; en promedio se realizaba un curso por año, donde participaban entre 20 a 28 personas. Esta escuela se caracterizó por su énfasis en promoción y prevención con actividades como manejo de alimentos, control de vectores, clasificación de basuras, manejo de agua potable, manejo de aguas residuales, riesgos frente a la utilización de plaguicidas y salud sexual y reproductiva.

La región Oriental era el área de mayor extensión territorial con características selváticas, con dificultades de vías de acceso y donde la confrontación armada se presentó con mayor intensidad. Una odontóloga fariana me contaba que la compañía más grande era la de Jorge Briceño, la cual andaba con 500 a 700 hombres y mujeres aproximadamente, lo cual generaba necesidades de salud por múltiples combates. De allí surgió la necesidad de desarrollar la escuela de formación, como ya lo mencioné anteriormente, por la iniciativa de Jorge Briceño. En esta escuela se formaron alrededor de 500 personas durante un período de 10 años. Venían desde diferentes frentes y Bloques que llegaban a las sabanas del Yarí a recibir su formación en salud y luego regresaban con los combatientes. 

Esta escuela de formación o Facultad de Medicina de las Farc manejaba tres niveles de proceso de aprendizaje, los cuales tenían en cuenta la capacidad de aprendizaje teórico, el desarrollo en la práctica y el nivel de formación política.  El primero es el nivel básico, el cual comenzaba con un taller de comprensión de lectura. Allí, los combatientes recibían instrucción en primeros auxilios con una duración de 6 horas diarias teórico-practicas durante 15 días; curso que era tomado por la totalidad de los miembros de las Farc-Ep.

El segundo nivel era el medio, el cual duraba 18 meses y tenía una intensidad horaria de 6 a 8 horas al día, con un plan curricular que fue diseñado por Laura Villa. El curriculum incluía: promoción de la salud, prevención de la enfermedad, higiene, anatomía, fisiología, farmacología, semiología, medicina interna y trauma y cirugía. El tercer nivel estaba dirigido a  los instructores o responsables de salud en la estructura militar. Ellos se destacaban por su formación política y sus aptitudes en el área de la salud.

En cuanto al proceso formativo es importante destacar la constante reflexión entre la teoría y la práctica con el instructor y el aprendiz. Como lo relató Jacobo Pardo, un médico de guerra: “En la medicina había camaradas de mucha experiencia y entonces eso servía mucho de aporte para nosotros afianzarnos más, tenernos un poquito más de confianza e ir experimentando eso en la práctica…uno entra a un curso y de ahí va haciendo la teoría y cuando se presenta una situación de esas, pues uno derechito va con el instructor ahí y uno va observando y le van explicando”.

Los relatos frente a la Facultad de medicina de las Farc, en vez de saldar preguntas como sociedad, lo que nos debe permitir es estimular más preguntas que nos ayuden a comprender aún más esta tragedia de la guerra y las paradojas de una guerrilla que salvó vidas con un sistema de salud propio, pero que intentaba acabar con la vida de su adversario en cada confrontación. Otra paradoja que queda es ¿por qué una guerrilla da más oportunidades de capacitarse en ciencias de la salud que el Estado Colombiano? y ¿por qué el Estado colombiano no escatima en invertir en armas, aviones y helicópteros de guerra para llevar a las zonas rurales, pero sí lo hace para construir hospitales, escuelas y universidades?  

Nota: los nombres de las personas son confidenciales y se utilizan seudónimos. No se pierda la próxima entrega: El Sistema de Salud de FARC-EP y sus cirugias en la selva

*Odontólogo de la Universidad Nacional de Colombia, magister en Salud Pública de la Pontificia Universidad Javeriana. A Julián lo encuentran en Twitter como @julianorjuelab

Referencias

Arenas, Jacobo. Diaro de la resistencia de Marquetalia . Bogotá: Ediciones Izquierda Viva, 2015.

FARC-EP. «Conclusiones generales Octava Conferencia Nacional de Guerrilleros.» Uribe: Pagina Web FARC-EP, 1993. 1.

Gallo, Ivan. «La médica de la Nacional que se entregó a salvar vidas guerrilleras.» Las Dos Orillas. 29 de Enero de 2017. https://www.las2orillas.co/la-medica-de-la-nacional-que-se-entrego-a-salvar-vidas-guerrilleras/.

Garberi, Ida. «Comandanta Laura Villa de las FARC-EP: Para producir cambios hay que tomar decisiones radicales.» Kaos en la red . 20 de Enero de 2014. http://www.2014.kaosenlared.net/kaos-tv/79503-comandanta-laura-villa-de-las-farc-ep-para-producir-cambios-hay-que-tomar-decisiones-radicales.

Martinez, Alberto. «La grandeza del Mono Jojoy.» Las 2 orillas . 12 de Junio de 2107. https://www.las2orillas.co/la-grandeza-del-mono-jojoy/.

Molano, Alfredo. «Médicos y guerrilleros.» El Espectador, 22 de Octubre de 2016: 1.