¿Qué pasaría si los deseos del uribismo se cumplen con Venezuela? Foto: Presidencia de Venezuela
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¿Qué pasaría si los deseos del uribismo se cumplen con Venezuela?

Staff ¡Pacifista! - Enero 10, 2019

Les explicamos por qué la idea de "tumbar" al presidente del país vecino es difícil e ingenua.

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—Entre más rápido se vaya del poder, mejor para Colombia —aseguró la senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, haciendo referencia al presidente Nicolás Maduro, que este jueves toma posesión de su segundo mandato en Venezuela. En pocas palabras, estará otros seis años en el poder.

La postura del uribismo en Colombia, incluso desde antes de campaña, ha sido la misma: la salida de Maduro del poder en Venezuela será garantía de un cambio.

Maduro como chivo expiatorio. Maduro como fetiche del mal.

Pero no es tan fácil como el uribismo quisiera. No va a ser tan fácil. La reconstrucción de Venezuela –la solución para el país– no va a ser un proceso que ocurra de la noche a la mañana.

Así lo explica Ronal Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario. El profesor Rodríguez considera que el problema del país vecino va mucho más allá de una figura atornillada en el poder (Maduro). Y pasa por una reconstrucción estatal constante durante los próximos años. “La crisis que vive Venezuela –el desmonte del Estado, la pérdida del monopolio de la fuerza, la destrucción del sistema productivo, la destrucción de la confianza en la economía, toda la lógica del desmonte de los sistemas sociales– indicarían que Venezuela, en su proceso de reconstrucción, tardaría tanto o más de lo que ya lleva la Revolución Bolivariana”, dice el profesor Rodríguez.

La llamada Revolución Bolivariana cumplió en diciembre del año pasado 20 años. Primero con Chávez, ahora con Maduro. Las causas de lo que pasa hoy en Venezuela sí se deben al chavismo y al gobierno de Maduro. Pero las consecuencias no se solucionan con que Maduro salga del poder. “El daño es un daño estructural en el Estado que ha desmontado desde el sistema económico, la lógica monetaria, la confianza, ha destruido la relación entre los ciudadanos. Eso no se reconstruye rápidamente”, dice el profesor Rodríguez.

Un ejemplo. Dentro de las primeras estimaciones que se hacen para recuperar la industria petrolera, se requerirían más de 20 mil millones de dólares anuales por los próximos 25 años. Solo así se podría  recuperar la inversión en la producción petrolera. Cuando llegó el chavismo, Venezuela estaba produciendo 3 millones de barriles diarios. Hoy produce menos de un millón y medio y debería estar produciendo 6 millones. “Estamos hablando de una desestructuración grave y eso no se recupera de la noche a la mañana”, dice Rodríguez.

Pero ¿qué pasaría si el escenario que plantea el uribismo se diera y por alguna razón, digamos, Maduro saliera del poder?

Depende.

Depende de cómo se lleve el proceso de transición (si es que la salida de Maduro se pudiera considerar como un proceso de transición y no una continuidad del chavismo). Depende del nivel de cohesión que haya en la sociedad y de quiénes sean los actores que lideren el dicho proceso. “Si no hay un nivel de cohesión real, si no se logra construir un gobierno de transición que permita llevar las cosas serenamente, se puede generar un espacio de caos. La pérdida del monopolio de la fuerza ha generado que hayan actores en diferentes lugares de Venezuela, sobre todo en la Venezuela profunda, que no atiendan a un proceso de transición y que el costo de salida de ellos sea tan alto que prefieran irse a la subversión o incluso generar lógicas de desestabilización y sumir a Venezuela en un conflicto”, dice el profesor Rodríguez.

En febrero del año pasado, el senador Álvaro Uribe decía en una rueda de prensa que “es urgente decirle a las Fuerzas Armadas de Venezuela que tienen una democracia derrotada, una crisis humanitaria tan grave como la que se ha presentado en Ruanda. Es la hora de que actúen. Remuevan la causa de esa crisis, que es la dictadura socialista” (el subrayado es nuestro).

El llamado a un golpe de Estado por parte del uribismo a las Fuerzas Militares tampoco es una solución. El problema es más amplio, porque se tiende a creer que en Venezuela las Fuerzas Militares actúan como un solo cuerpo. Se piensa que son homogéneas y eso no es cierto. “Las fuerzas venezolanas están absolutamente fracturadas en diferentes actores que tienen tratos con grupos delincuenciales y que han incursionados en lógicas de corrupción que hace que tengan alto costo de salida [en caso de una transición]. Entonces muchos de ellos se van a organizar en las regiones en donde están para mantenerse y protegerse. No hay una fuerza que pueda llegar a establecer el orden, sino que hay que construirla.”, dice el profesor Rodríguez.

¿Qué significa, por ejemplo, que en Venezuela no haya el monopolio de la fuerza por parte del Estado?

Sí: “son 20 años en los cuales se acabaron con las policías municipales, o con las policías estatales. Se crearon nuevos grupos policiales con lógica ideológica pero muchos de ellos responden a relaciones clientelares de dependencia con grupos criminales y eso hace que no haya un monopolio de la fuerza”, responde el profesor Rodríguez. Eso explica por qué Venezuela es uno de los países más violentos del mundo, con más muertes, aunque no sea un país en conflicto.

Pero digamos que sí, digamos que los deseos del uribismo se cumplieran y Maduro terminara (nuevamente: por las razones que fueran) saliendo del poder. ¿Cómo afectaría eso a Colombia? ¿La afectaría?

—Sin lugar a dudas —responde Rodríguez—, dependiendo de cómo se lleve a cabo la transición en Venezuela, podemos tener contingentes mayores de migración en el corto plazo. De personas que, ante la pérdida de estabilidad que tenga Venezuela, decidan mudarse hacia Colombia. Pero  es que estamos hablando de un fenómeno que ya afecta a Colombia. Dentro de algunas de las estimaciones que presentó el Canciller el pasado octubre, se decía que si la condición de Venezuela continuaba o se empeoraba, se podría tener una migración de hasta 4 millones de venezolanos viniendo hacia Colombia.

En este momento la migración ha sido de más de un millón de personas. Y hay, aproximadamente, 400 mil retornados.

En distintas palabras: la solución del uribismo es una solución no sólo simplista, sino también peligrosa. No atiende a un análisis completo o histórico del asunto.

Maduro se posesiona hoy. Y aunque no lo hiciera, aunque lo tumbaran o lo removieran de la presidencia, harían falta como mínimo 20 años para reconstruir un país que, como dice el profesor Rodríguez, el daño es un daño estructural en el Estado.

Y, como sabemos, el Estado no se reforme de un día para otro.