¿Cómo cambia la vida de un desplazado con la libreta militar? | ¡PACIFISTA!
¿Cómo cambia la vida de un desplazado con la libreta militar?
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¿Cómo cambia la vida de un desplazado con la libreta militar?

Sara Kapkin - Julio 7, 2016

La Unidad de Víctimas les entregó este documento a 1200 hombres que ahora podrán acceder a un trabajo formal.

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Fotos: Santiago Mesa

“La condición de víctimas no la van a perder, pero este es un paso para que no estén en condiciones de vulnerabilidad”. Esas fueron las palabras de Jorge Sánchez, director territorial de la Unidad de Víctimas en Bogotá, al entregarles a 1.200 desplazados sus libretas militares.

El acto no solo implica un gesto de reconciliación, sino que busca garantizarle los derechos a las víctimas. Especialmente el derecho al trabajo.

Hasta ahora, muchas de las 12.500 víctimas que han recibido sus libretas en todo el país no habían accedido a un trabajo formal por no contar con este papel y, si bien todavía faltan muchos derechos por garantizarles, este es un paso para completar su reparación.

Estuvimos en la Plaza de la Paz, en la Gobernación de Cundinamarca, acompañando a estos 1.200 hombres que, después de largas filas, y ya con la tranquilidad de tener la libreta militar en la mano, nos contaron cómo creen que van a cambiar sus vidas.

Cristian David Córdoba – Desplazado de Tumaco, Nariño

“Me vine solo. Sufrí amenazas en Tumaco, querían obligarme a hacer cosas que no quería. Más que todo, a meterme en el narcotráfico. Querían que pasara drogas a Ecuador. Allá estaba en con mi familia, en mi casa propia, pero tuve que salir para acá. Gracias a Dios me recibieron dos familiares. Al llegar me puse a trabajar y terminé mi bachillerato. Ahora quiero seguir estudiando y salir adelante.

En todos los trabajos que iba, los formales, con contrato, me pedían la libreta. Me sacaban peros por eso. Ahora con libreta tengo una perspectiva más grande para poder conseguir un camello más estable, y así mantenerme y estudiar, que es mi idea.

Está ciudad es dura pero me brinda más opciones para trabajar. Acá veo las cosas de manera diferente. En Tumaco no me faltaba nada, acá tengo que buscarme mi comida. Me volví más guerrero”.

Kevin Garzón – Desplazado de Medina, Cundinamarca

“Nos tocó desplazarnos cuando secuestraron a mi abuelita. Mi primita, mis hermanas y yo estábamos ahí cuando se la llevaron. Cuando me vine llegué a donde mi tía y pues, ahí vamos.

Trabajo en telecomunicaciones instalando fibra óptica. Sin libreta me había ido bien, pero ahora la necesito para un trabajo al que estoy aspirando. Estoy en proceso de selección y ahí sí me pidieron la libreta.

Antes, sin libreta, me cogieron muchas veces y me hacían ir hasta los batallones. Me detenían un tiempo, hasta que me verificaban en el sistema y me dejaban ir”.

Cleider López – Desplazado de Montería

“Sinceramente, la libreta sí me hacía falta. Varias empresas me rechazaron por eso. Me ponían bastante problema. Esto para mí es una bendición.

No me puedo quejar, me ha ido bien en Bogotá. Después que uno tenga trabajo, acá le va bien. No es fácil pero sí se consigue. Al llegar, empecé en la construcción. Pero cuando tuve, hice el curso, y ahora estoy trabajando como vigilante.

En Montería, trabajaba en la calle, vendiendo verduras. Acá hay más oportunidades”.

Esteban Gómez – Desplazado Río Sucio – Chocó

“Por la violencia me tocó venirme y buscar un empleo. He tenido mis trabajitos por ahí, pero no son constantes. En cualquier momento lo sacan a uno y hay que volver a buscar por otro lado.

He tenido problemas sin la libreta porque me han resultado muchos trabajos que la exigen. Sin ese papel no se puede hacer nada.

Ya quedo tranquilo porque tengo la libreta y puedo conseguir un camello.  Por ejemplo, ahora puedo conseguir un trabajo en una empresa. Un trabajo a término indefinido. Yo creo que me va a ir mucho mejor ahora”.

Bladimir Pallares

“La estoy buscando porque el Ejército lo molesta a uno y lo hacen quedar ahí un buen rato. A mí no me gusta eso, a mí no me gustan las armas. Yo trabajo, soy patronista en una empresa de confección. La libreta es para que el Ejército no me fastidie más. Yo a veces no les paro bolas, pero me paraban mucho.

De mí desplazamiento yo no sé muchas cosas, a veces como que no recuerdo la historia. Nosotros llegamos acá cuando yo era muy chiquito. La cuestión ahora es ser feliz”.

Jairo Caballero – Desplazado del Tolima

“Ya, con esto, cambia la vida laboralmente. Hay mayores posibilidades de empleo, de un trabajo más estable en empresas de alta categoría, donde quiero trabajar. Allá sí piden la libreta. En la que más quiero es en Ecopetrol. Yo estudio interpretación de planos. Ahora soy auxiliar de cocina”.