Una vida por la vida: lo que mataron con el asesinato de Gonzalo Cardona Molina | ¡PACIFISTA!
Una vida por la vida: lo que mataron con el asesinato de Gonzalo Cardona Molina Ilustración: Juan Ruiz.
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Una vida por la vida: lo que mataron con el asesinato de Gonzalo Cardona Molina

José Puentes - enero 19, 2021

Un perfil del primer líder ambiental asesinado en Colombia en este 2021. Dedicó un poco más de dos décadas de su vida a la protección de la palma de cera y el loro orejiamarillo.

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Antes que todo, Gonzalo Cardona Molina era un campesino de las montañas del Tolima. Era un hombre de 55 años que se interesó por aprender todo acerca de la palma de cera y el loro orejiamarillo, dos especies que habitan los bosques de Roncesvalles, su pueblo natal. También era un científico nato, un defensor del medioambiente y hasta se convirtió en maestro para ingenieros, biólogos e investigadores que llegaban a su tierra.

Pero el 11 de enero se convirtió en el primer líder ambiental asesinado en Colombia en este 2021. Es uno de los 11 líderes sociales que mataron en las primeras semanas del año según las cifras que maneja Indepaz. Porque Cardona, además de interesarse por conservar la palma de cera y el loro orejiamarillo, también era un importante líder para los demás campesinos de Roncesvalles: gestionó para ellos desde capacitaciones sobre cómo cuidar los bosques hasta un festival dedicado al loro donde todos en la región participan.

“Los procesos de conservación no están ajenos a las comunidades que hacen parte de los ecosistemas. Al final son procesos sociales. Sin las comunidades es imposible conservar”, le dijo a PACIFISTA! Alex Cortés, director de la Fundación ProAves. Cardona estuvo vinculado a esa organización desde 1998. Ambos se conocieron cuando ProAves encontró que en Roncesvalles habían una población de loros orejiamarillos que debía ser protegida. En los años noventa, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza señaló que esa especie de ave estaba en peligro de extinción debido a la tala indiscriminada de palma de cera, el hábitat de esos animales.

Cortés nos explicó que décadas atrás era común encontrar orejiamarillos en las tres cordilleras del país. “Por ejemplo, se veían 300 o 500 loros en las palmas de cera de Salento, en el Quindío. Pero luego aparecían unos 100 o menos”. ProAves comenzó a rastrear bosques de palma de cera donde aún existiera población de loros y así la fundación terminó en Roncesvalles: allí habían 81 aves. Cardona, quien solo tenía una parcela y era un pequeño productor de leche, se interesó en el trabajo de Cortés y los demás investigadores. Le ganó la curiosidad y se unió a ProAves para cuidar al loro que escuchaba cantar de lejos todas las mañana.

 

 

Un científico nato

Cardona, por lo que cuenta Cortés, apenas estudió hasta tercero de primaria. Pero su conocimiento sobre plantas y animales llegaba al nivel de varios biólogos, ingenieros ambientales e investigadores que visitaban Roncesvalles para adelantar trabajos de conservación. “Era impresionante su capacidad de observación. Le dio cátedra a más de uno”. Gracias a esa capacidad, Cardona se dio cuenta de la amenaza que corre el orejiamarillo. La tala de palmas de cera, ya sea para introducir ganadería o para usar la palma en celebraciones religiosas, deja sin nido a los loros, lo que reduce su reproducción.

“Él comenzó a observar a los loros, hizo el conteo de cuántos habían, se puso a investigar qué comían. Y además, hizo trabajo social con los campesinos. Los educó sobre la conservación, les explicó por qué deben cuidar los bosques de palma de cera. Hasta cercó zonas para que los marranos de algunos finqueros no se comieran las palmas que nacían”, destacó el director de ProAves. Cardona incluso creó el Festival del Orejiamarillo y logró que esa especie sea el ave insignia de Roncesvalles. “Todo ese trabajo es mérito de él”.

Fruto de esa labor, en septiembre del año pasado un estudio de la Universidad de Newcastle, en el Reino Unido, y de la organización BirdLife International demostró que el loro orejiamarillo se salvó de la extinción gracias al trabajo de conservación que habían emprendido ProAves y Cardona. Tras un poco más de dos décadas, hoy la población de esta especie supera los 2.600 ejemplares.

“Durante el pasado diciembre, Cardona alcanzó a realizar el último censo nacional del loro orejiamarillo. Su libreta arrojó un número aún impresionante para él mismo: 2.895 loros en Roncesvalles”, contó ProAves a través de un comunicado. Un campesino logró salvar a una especie que casi desaparece. “Realmente él fue el científico que puso en marcha la estrategia para conservar al loro”, recalcó Cortés.

 

Gonzalo-Cardona-Reserva-ProAves-Loros-Andinos
Foto: ProAves

 

Su asesinato

“¿Habían amenazas en contra de Cardona?”, le preguntamos al director de ProAves. Su respuesta fue no. Pero su labor por proteger a la palma de cera y al loro orejiamarillo se dio en un territorio que vivió intensamente el conflicto armado. La hoy desarmada guerrilla de las Farc dominó Roncesvalles durante varios años. Los combates con la Fuerza Pública eran constantes. La gente de esa zona del Tolima recuerda la toma de las Farc del 14 de julio del 2000, donde murieron 13 policías.

Cortés recuerda cuando llegó con su equipo a Roncesvalles. Era una época compleja. “Debíamos ser neutrales y solo concentrarnos en el trabajo de conservación”. Pero esa posición, sin embargo, no los salvó de las amenazas. Cada tanto les tocaba justificar con cada bando del conflicto las labores de conservación que adelantaban en el pueblo. “Recibimos muchas amenazas porque los unos (las Farc) y los otros (la Fuerza Pública) no comprendían lo que hacíamos”.

Pese a la firma del Acuerdo de paz y la desmovilización de las antiguas Farc, lastimosamente los riesgos de seguridad para los líderes sociales (y ambientales) de esa zona del Tolima no mermaron. “Hoy no hay tiempo para presentarse ante los grupos armados que actualmente están en el territorio, no hay oportunidad para identificarse”. De acuerdo con los registros de varios medios de comunicación locales, en Roncesvalles se cree que existen disidencias de las Farc debido a la aparición de un panfleto firmado por la Compañía Adán Izquierdo y el Frente Ismael Ruiz, que estarían operando en el Tolima y el Valle del Cauca. En el panfleto se hablan de unas normas de convivencia “para un mejor entendimiento entre la población civil” y estos grupos armados.

Aunque a Cardona lo asesinan fuera de Roncesvalles, este caso refleja los riesgos de seguridad que actualmente corren quienes tienen algún liderazgo social en esa zona del país. Él había pasado las festividades de fin de año con su familia en Circasia, un municipio del Quindío. Según nos explicó Cortés, el 8 de enero salió de regreso hacia Roncesvalles en una moto y tomó una ruta que pasa por Barragán, un corregimiento de Tuluá, en el Valle del Cauca. Allí es donde lo asesinan y su cuerpo aparece baleado en la vereda La Unión. En la alerta temprana 046-20, emitida por la Defensoría del Pueblo el 5 de octubre de 2020, se advirtió sobre la presencia de la Compañía Adán Izquierdo en Barragán y otros corregimientos de Tuluá.

“La llegada de este actor supone un riesgo elevado para los habitantes de Barragán, Santa Lucía, Puerto Frazadas, Altaflor, La Moralia, Monteloro, San Rafael, Tochecito, Venus, Piedritas y Quebradagrande, en su mayoría población campesina y en menor medida indígenas, así como población en proceso de reincorporación a la vida civil”, informó la Defensoría.

Con el asesinato de Cardona se le pone un obstáculo a la labor de preservar una especie que estuvo en peligro de extinción, pero también se siembra el miedo en campesinos e investigadores ambientales. Por seguridad, ProAves decidió hace unos días cerrar de manera preventiva la Reserva de Loros Andinos de Roncesvalles. “Es difícil encontrar una persona como él, con ese carisma, con ese nivel de observación, con ese conocimiento”, se lamentó Cortés.

Esta muerte ocurre en el país donde más asesinan a líderes ambientales en el mundo, en el país donde no se ve voluntad política para ratificar un tratado que puede brindar más seguridad a quienes tienen algún liderazgo ambiental, en el país donde amenaza e insultan a un niño interesado en proteger el medioambiente, en el país donde matan a una mujer que le apostó a la conservación de una de las zonas más biodiversas del planeta a través del ecoturismo.