La violencia sexual a través de los ojos de cinco expertos
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La violencia sexual a través de los ojos de cinco expertos

María Alejandra Vanegas - Marzo 31, 2017

Un proceso en el que varios intelectuales transforman relatos de violencia en artefactos contra el olvido.

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Cinco expertos en diferentes campos hicieron una intervención artística en máquinas de madera. Foto: Mapa Teatro- Felipe Moreno

“La memoria es como caminar de noche con una antorcha: la luz que esta produce llega solo hasta un determinado punto, después, todo es oscuridad”, lee Alejandro Valencia, experto en comisiones de verdad, durante Mnemofilia & Lotofagia, un encuentro internacional de arte y memoria que se realiza esta semana en Bogotá. Valencia pide silencio y advierte que se va a reproducir un testimonio que no deberá ser grabado “debido a su crudeza”.

Es miércoles 29 de marzo. Los 100 asistentes al evento cierran sus ojos y se acomodan en las sillas de Mapa Teatro, en el centro de la ciudad. La grabación, que fue obtenida por la Ruta Pacífica de las Mujeres, empieza a sonar.

Los expertos debían reaccionar inmediatamente después de escuchar el testimonio. Foto: Mapa Teatro/Felipe Moreno

“¿Qué le sucedió?”, pregunta una empírica entrevistadora que también hace parte de la Ruta. Acto seguido, una de las más de 18 mil víctimas de violencia sexual que —según el Registro Único— dejó el conflicto armado colombiano inicia el relato de su cruda historia.

La mujer, de la que se desconoce el nombre, salió de Líbano (Tolima) tras haberse separado de su esposo. Se llevó a sus dos hijos para la finca de un familiar en otra región del país, sin saber que en esa zona operaban las Farc, el ELN y grupos paramilitares. Un día, uno de los integrantes de esos grupos armados decidió violarla, no sin antes advertirle que se quedara callada. Así lo hizo dos veces más. Llegó a meterle una toalla higiénica en la boca para que sus gritos no fueran escuchados.

Ese mismo hombre también intentó abusar de la hija de la mujer del relato. Al final, ella lo asesinó para prevenir esa violación. “Antes de enterrarlo por completo, le llené la boca de tierra”, cuenta entre lágrimas, como si le acabara de suceder. Ante la naturaleza de lo narrado, los testigos se paralizan. Algunos lloran y otros parecen en estado de shock.

La grabación finaliza, pero los asistentes continúan en silencio. Luego de lo que escucharon, ninguno de los los expertos que hacen parte del evento organizado por el Goethe Institute y el colectivo Mapa Teatro, parece preparados para iniciar una conversación sobre memoria histórica y conflicto armado. Iván Orozco, abogado y politólogo, abre el diálogo con la voz entrecortada. “Mi forma de entender las cosas es racionalizar, pero a esa mujer víctima le negaron su humanidad”, dice.

Los expertos fueron asistidos por artistas nacionales e internacionales durante el proceso de elaboración y funcionamiento de las máquinas. Foto: Mapa Teatro-Felipe Moreno

La juez Gloria Guzmán tampoco esconde la impotencia que siente tras la visceralidad del testimonio. Sin embargo, agrega que además de a las víctimas, es necesario escuchar a los victimarios para construir memoria. Así como Orozco y Guzmán, otros tres expertos en áreas como la literatura, el derecho y la antropología reaccionan ante el relato.

Sus reacciones se transformarán en arte. Los expertos plasmarán sus ideas sobre la memoria en cinco instalaciones de madera con forma de máquinas. Esos artefactos se utilizarán como un símbolo de combate contra el olvido, no sólo de ese testimonio, sino también de las más de ocho millones de víctimas que dejó el conflicto armado.

La idea es que cada uno de los expertos dirija el funcionamiento de las máquinas y ejecute una puesta en escena a través de sus diferentes perspectivas y su reacción al testimonio. Así lo hacen el jueves 30, con la contribución de diferentes artistas nacionales e internacionales.

La máquina de Iván Orozco se alimenta con hierba y tierra para proyectar el sonido: Foto: Mapa Teatro- Felipe Moreno

Llega la noche del jueves y con ella el momento de mostrar a los testigos el producto del trabajo artístico. Las máquinas se encienden, cada una en un espacio diferente de Mapa Teatro. Los sonidos que producen se mezclan entre sí. Se escuchan llantos, susurros, interferencias y hasta el himno nacional.

Los asistentes comienzan el recorrido. Al fondo del lugar se escuchan gritos similares al llanto de la mujer en la grabación. Los sonidos provienen de la máquina de Iván Orozco. Un molino de madera acciona una bocina, para que así nadie pueda ser indiferente al horror que produce un relato de guerra. El politólogo asegura que lo más difícil de combatir el olvido es que se tenga la disposición de escuchar. “Nunca he sido bueno para escuchar, pero el testimonio fue tan crudo, que me fue imposible no prestar atención”.

Su máquina logra transmitirlo, así como la del escritor Roberto Burgos Cantor, que muestra a una mujer presa mientras su captor le trepa encima. El final de la puesta en escena le hace justicia al relato inicial. El hombre cae al interior del artefacto, y gira y gira mientras la víctima, ahora convertida en victimaria, lo cubre de arena.

La máquina de Burgos Cantor fue una interpretación del encierro y venganza del relato inicial: Foto Mapa Teatro-Felipe Moreno

Como las de García y Burgos Cantor, el resto de máquinas retratan la angustia, el desespero y el silencio que una parte de  Colombia guardó durante 50 años de guerra. Además, encarnan el papel de las mujeres como víctimas y la dificultad que supone para ellas reconstruir la vida después del conflicto.

Los asistentes no se olvidarán de esa mujer cuyo rostro permanece oculto. Quizá, tampoco, de las más de cuatro millones que, como ella, son víctimas del conflicto. O de las más de 400 mil que han sido asesinadas ni de las 77 mil desaparecidas. Los invitados internacionales de Mnemofilia & Lotofagia se llevarán un retrato de la violencia, pero también de la voluntad de paz de un sector de la sociedad civil que lucha contra el silencio.