#Ficodejaelshow: en Medellín estamos cansados de tanta pantalla
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#Ficodejaelshow: en Medellín estamos cansados de tanta pantalla

Juan Pablo Sepúlveda - Mayo 7, 2018

OPINIÓN |Parecería, por momentos, que al alcalde le preocupa más la imagen que proyecta Medellín –y él mismo– que la solución de problemas fundamentales de la ciudad. 

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El alcalde de Medellín en una de sus muchas apariciones en medios de comunicación | Foto: Facebook

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, siempre ha sido un hábil estratega en sus apariciones en medios de comunicación y en las redes sociales. Más que muchos otros políticos colombianos, las utiliza para dar cuenta de su gestión, comunicar algunos sucesos de la ciudad y hacer denuncias. La semana pasada, por ejemplo, publicó una carta en la que critica la canción “Amarte duro” del salsero Víctor Manuelle y el reguetonero Farruko por una mención despectiva que este último hace de Medellín: “donde yo pongo el ojo, pongo la bala y no fallo, lo que yo siento es puro como la coca de Medallo. No soy Pablo, pero tú sabes lo que te hablo (…)”.

La frase, por supuesto, es reprochable y se perpetúa el estigma que tiene Medellín de ser una ciudad de solo narcos y drogas. Pero lo que más llama la atención es que este sea otro caso en el que el alcalde participa en un incidente de gran difusión mediática y sale bien parado como una especie de líder de opinión más que como un líder de ciudad. Si bien se puede pensar que Federico se abandera de ciertos temas de la ciudad, como puede ser su reputación, no es la primera vez que su reconocimiento se genera más por su participación en redes y sus apariciones públicas que por su misma gestión.

Dos incidentes similares han ocurrido, curiosamente, con otros dos músicos: en 2016, el puertoriqueño J Álvarez apareció en Medellín para la Feria de las Flores con una camiseta que decía “cartel” en el frente y “Escobar” atrás. El alcalde “regañó” al cantante en una reunión privada que tuvieron y, por supuesto, luego el hecho se volvió viral y Federico dio una muy buena imagen por ello.

El otro episodio se presentó con Wiz Khalifa, cantante de los Estados Unidos, que aprovechó una visita en 2017 a Medellín para tomarse fotos en la tumba de Pablo Escobar. El alcalde calificó al rapero como un “sinvergüenza”, le exigió pedir disculpas y dijo que no era bienvenido en Medellín. Otra vez, el alcalde figuró en los titulares de muchos medios.

Pero quizás el momento que más se puede destacar de la presencia de Federico en redes y su aparición como figura pública y mediática fue en enero de 2017, cuando se hizo viral un video de unos atracadores en moto que le robaban el celular a una conductora en el barrio El Poblado. El alcalde transmitió en Facebook su intervención en la situación, pasó toda la noche en una estación de la Sijín y dijo que no se iría “hasta que se capturaran los atracadores”.

La situación terminó con los delincuentes apresados, liberados por la falta de una orden de captura y luego capturados de nuevo, con otro video de Federico en el que reportaba el desenlace y la tendencia en Twitter “#Ficodejaelshow”. En Medellín se roban un celular cada 102 minutos, y la pregunta que surge es si el alcalde le hubiera prestado igual atención a este robo particular si el video de los atracadores no se hubiera vuelto popular.

Parecería, por momentos, que al alcalde le preocupa más la imagen que proyecta Medellín -y él mismo- que la posible solución de algunos problemas de la ciudad. Ejemplo de esto es la situación de contaminación ambiental que vive el Valle de Aburrá hace varios años, y de la que Federico poco o nada se había manifestado hasta que la revista Semana se refirió a la ciudad como Medehollín (luego cambiaron el titular). En ese momento Gutiérrez sí trinó al respecto diciendo que se estaba viviendo una emergencia ambiental.

La gestión del mandatario a través de sus redes y su aparición en medios de comunicación tiene su más reciente capítulo en una denuncia que hicieron el periódico universitario De la Urbe y La Silla Vacía. La investigación expone que algunas personas cercanas a la Alcaldía al mando del estratega de redes de Federico, Mateo Gómez Vahos, crearon perfiles y cuentas falsas de Facebook y Twitter que apoyaban la gestión del alcalde y hacían presión a sus  opositores. Aunque esta práctica no es nueva, es otra demostración de que a Federico le importa mucho su presencia en redes sociales y su imagen públlica.

Al margen de todo esto, Federico Gutiérrez registra altos niveles de popularidad, y se ubica en el quinto lugar de los alcaldes con mejor imagen en Colombia, con un 79 por ciento de favorabilidad. La novela con Víctor Manuelle y Farruko terminó con el autor de la canción escribiéndole una carta de disculpas a Federico que él también publicó en sus redes.

Mientras tanto, Medellín tiene problemas en la distribución de la riqueza que la ubican como la ciudad más desigual de Colombia, los niveles de contaminación ambiental han vuelto a ser preocupantes, la criminalidad está en auge en algunas zonas, las disidencias de las Farc hacen presencia y se alían con los combos y el número de homicidios asciende a 199 en lo que llevamos de 2018, 39 más que en el mismo periodo de cuatro meses del año pasado. Quizás aquí se hace realidad una frase de la politóloga Sandra López, quien afirma que los políticos han descubierto que su rol no es tan importante como la imagen que proyectan de él.