Hoy se asume una gran tarea: armar el rompecabezas de la verdad en Colombia Foto: Comisión de la Verdad
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Hoy se asume una gran tarea: armar el rompecabezas de la verdad en Colombia

Santiago Valenzuela A - Noviembre 29, 2018

Esta comisión tendrá una vigencia de tres años, a diferencia de la JEP, que dura 10. ¿En qué consiste su misión para el posconflicto?

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Después de seis meses de preparación, estudios y audiencias en el territorio, la Comisión de la Verdad salió definitivamente a la luz este 29 de noviembre. Hoy comienza el día cero de la entidad que se encargará de esclarecer lo que sucedió en casi 60 años de conflicto armado. Organizaciones de víctimas y derechos humanos asistieron a Corferias, donde se llevó a cabo la ceremonia, para escuchar los compromisos de la Comisión. El padre Francisco de Roux, presidente de la naciente entidad, fue muy claro: “El objetivo de la Comisión es el esclarecimiento de una verdad compleja, participativa, que requiere el contraste de puntos de vista y que debe satisfacer a la explicación que piden las víctimas”, dijo en su discurso. 

La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No repetición, está integrada por 11 comisionados que, durante los próximos tres años, tendrán que trabajar arduamente para investigar las raíces, los patrones y las afectaciones que ha dejado el conflicto armado en Colombia. Más que un ejercicio de memoria, los comisionados tendrán que esclarecer qué fue lo que pasó en determinada época del conflicto y cuál fue el rol de sus actores. El objetivo final, de acuerdo con la descripción oficial de la Comisión, será reconocer y dignificar a las víctimas, escuchando a los responsables.

La Comisión está integrada por: el padre Francisco de Roux, presidente del organismo; Alfredo Molano Bravo, Lucía González Duque, Martha Cecilia Ruiz, Saúl Alonso Franco, el mayor Carlos Guillermo Ospina, Carlos Martín Beristain, Alejandra Miller Restrepo, María Ángela Salazar, María Patricia Tobón y Alejandro Valencia Villa (conozca el perfil de cada uno en este enlace). Cada uno, desde su experiencia, investigará diferentes ejes temáticos alrededor del conflicto armado: como la afectación a las mujeres y a la población LGBTI, por ejemplo.

Esta Comisión, creada en el marco del Acuerdo de Paz,  estará presente en 10 “macroregiones” y en 26 municipios donde tendrán comisiones móviles, de tal manera que alcance a cubrir todo el territorio nacional. En diálogo con ¡Pacifista!, tres comisionadas nos contaron cómo han venido trabajando y qué pueden esperar las víctimas de las investigaciones que se realizarán en los próximos meses.

“Ninguna mujer víctima debe quedar por fuera”

Alejandra Miller Restrepo, comisionada especialista en género.

¿En qué consiste su trabajo como comisionada especialista en género? ¿Cómo va a trabajar?

En estos meses de preparación hemos estado trabajando con movimientos y plataformas de mujeres y con la comunidad LGBTI. Hemos escuchado sus propuestas y sus historias sobre cómo los ha afectado el conflicto armado. Una vez conformemos el equipo tendremos varias tareas: garantizar pluralidad en las voces de mujeres y que la comunidad LGBTI esté presente en todo el proceso de investigación. Al final queremos publicar un capítulo específico de género que muestre las afectaciones del conflicto armado para las mujeres y esta población, así como sus propuestas y sus historias de resistencia.

Es decir que lo primero es indagar esos episodios del conflicto con las organizaciones…

Exacto. Desde ya estamos haciendo un mapeo de organizaciones y movimientos de muejres que han trabajado en temas de memoria y verdad. Nosotros somos conscientes de que no empezamos de cero, y de que todas estas experiencias nos van a servir de manera contundente para el trabajo que vamos a desarrollar.

¿Qué tan extensa será la investigación?  

Tenemos tres años de implementación de la comisión, y en ese periodo vamos a trabajar con todas las víctimas mujeres del conflicto. La idea es que a partir de testimonios y de lo que revelen los actores podamos identificar los patrones de violencia que sufrieron. Estamos mapeando todo el estado del arte, tomando informes de los movimientos sociales, de la institucionalidad, del Centro de Memoria.

Después de revisar ese estado del arte… ¿hacen falta muchas cosas por investigar?

Todos los ejercicios y documentos que hemos encontrado van a ser muy importantes para nosotros, pero lo que nos corresponde es empezar a armar el rompecabezas tomando los testimonios de las mujeres, la información secundaria, la de la institucionalidad, la de los archivos. Lo que queremos es juntar todas esas piezas para construir una verdad comprensiva y colectiva.

¿Qué periodo de la historia van a investigar?

Nosotros tenemos que definir el periodo y de hecho todavía estamos en esa discusión. Desde lo que he venido trabajando he tomado contextos de la violencia partidista de los años sesenta pero el esclarecimiento es posible que comience a partir de la década del setenta.

¿Cuál sería el aporte para una mujer hoy víctima del conflicto armado?

El aporte fundamental es la verdad. Pero la comisión va más allá de eso: la verdad debe ser reparadora. La mujer víctima no debe esperar una resolución individual de su caso, sino conocer los patrones de violencia que afectaron a su comunidad. Para la reparación individual está la Unidad de Víctimas, nosotros buscamos un proceso de reparación más colectiva.

¿Tomarán las declaraciones de las personas que se acojan a la JEP?

Todas las personas que pasen por la JEP van a tendrán el deber de contribuir con el esclarecimiento de la verdad. Seguramente muchos de ellos van a ser remitidos a esta comisión y, como te decía, con esos testimonios seguramente podremos completar los rompecabezas.

“Estamos pidiendo una reparación colectiva desde la colonia”

Ángela Salazar, comisionada especialista en temas afro.

¿Cómo van a estudiar la afectación del conflicto para la población afro?

Tenemos varios ejes temáticos. El primero en el que vamos a trabajar es en el de esclarecimiento, qué pasó, dónde pasó, por qué pasó, quiénes se beneficiaron, quiénes son los actores… Después, en el reconocimiento, el actor armado debe reconocer cómo afecto a la población civil en el conflicto armado.

¿Van a tener un capítulo especial afro?

Queremos hacer un capítulo especial o por lo menos un apartado en donde expliquemos porqué la afectación del conflicto armado difiere cuando hablamos de un campesino, un afro, un indígena o alguien que vive en el casco urbano. Nosotros los negros tenemos un relacionamiento muy distinto al del mestizo. Nosotros todos somos primos, hacemos parte de una familia extensa que nos ayuda a mantener la cultura y la convivencia pacífica. Estas cosas construidas se fragmentaron con el conflicto armado.

Eso quiere decir que la reparación puede ser colectiva…

Nosotros estamos pidiendo una reparación colectiva desde la colonia. La esclavitud fue el mayor secuestro en la historia. Si partimos desde ahí nos podemos dar cuenta de que los aportes que nosotros le hemos hecho a la sociedad son invisibles, nosotros no aparecemos en la conjugación del país, y no es que nos creamos menos sino que las mismas políticas del Estado nos marginan. También pasa en la cotidianidad. Tenemos que desaprender ciertos vocablos: dejar de decir, día negro, obra negra, aguas negras, uno cree que no pero con esas dinámicas cotidianas se violenta al otro.

¿Qué puede esperar la población afro de la investigación que ustedes van a realizar?

Queremos hacer visible la forma en la que sintieron y vivieron el conflicto. Algunos dicen: Chocó es el departamento más pobre. Si es así, ¿Por qué el conflicto fue tan fuerte allá? ¿Quiénes se beneficiaban? Queremos responder a estas preguntas. Si usted se fija, en todo el Pacífico hay muchos temas sin esclarecer. En Buenaventura, la comunidad que durante más de 50 o 60 años habitó las zonas rurales fue desplazada cuando ampliaron el puerto, incluso hace unos meses asesinaron a uno de sus líderes, don Temístocles Machado.

Después de hacer un estado del arte… ¿consideran que falta mucho por investigar?

Falta mucho. La población afro ha sido víctima en todas las regiones, en Nariño, en Putumayo, Cauca… El conflicto en Antioquia es muy fuerte. Mire lo que pasó en Urabá, donde hay un conflicto constante que afecta a la población afro. También está el tema de Belén de Bajirá, les quieren hacer creer a los pobladores que es mejor ser parte de Antioquia que de Chocó. ¿Por qué? ¿Quiénes se benefician?  Yo aspiro a que cuando la población lea estos informes podamos reflexionar como país, que no nos sigamos matando.

“Vamos a garantizar que se escuchen a todos los sectores”

Marta Ruiz, periodista, investigadora del conflicto en la región Caribe.

¿Qué viene para usted en estos primeros meses de trabajo?

Nosotros nos vamos a dividir por regiones, digamos, vamos a estar en todo pero algunos seremos responsables de ciertas regiones. Yo encabezo la región Caribe, es decir, siete departamentos, no será fácil pero creo que hay una ventaja y es que hay muchos avances en términos de convivencia. En este trabajo mi fuerte es el tema de reconocimiento, que los responsables reconozcan a las víctimas.

¿Cómo se articula ese reconocimiento con lo que hace la  JEP?

La Comisión de la Verdad es autónoma, tiene su propio mandato. La JEP tiene su sala de reconocimiento y nosotros hemos dialogado con ellos porque queremos entender cuál es la lógica que tienen de reconocimiento, y es claro que es un reconocimiento en términos judiciales y nosotros queremos que nuestros reconocimientos sean extrajudiciales, que estén en sintonía con la reivindicación y la dignidad de las víctimas. También queremos que nuestro informe final refleje la era contemporánea y, a través de diferentes métodos de comunicación, lleguemos a todos los públicos.

Ya hicieron un estado del arte. ¿Hacen falta por investigar muchos temas  en la región Caribe?

Muchos. Yo pensé que no, que todo estaba escrito, pero encontramos que hay muchas investigaciones que miden diferentes cosas. Hay muchos observatorios y compatibilizar todas las bases de datos no es fácil. Hay muchos temas invisibles en los que nos queremos concentrar. Uno de los puntos sensibles es la afectación del conflicto a las instituciones y a los movimientos políticos. Por ejemplo, el caso de la Unión Patriótica es conocido, pero hay decenas de movimientos sociales y políticos que fueron prácticamente liquidados. Ese impacto en la política no lo hemos dimensionado.

¿Qué les respondería a las personas que dicen que la Comisión está inclinada a la izquierda, que tiene un sesgo ideológico?

La comisión está conformada por personas que conocen el conflicto y que tienen una sensibilidad hacia las víctimas, hacia la paz, no creo que exista una inclinación ideológica, aquí hay mucha diversidad de pensamiento. Nosotros vamos a garantizar que se escuchen a todos los sectores, creo que quienes dicen eso lo hacen a partir de una interpretación ligera, de un desconocimiento sobre quiénes somos los comisionados. Todos tenemos nuestras ideas, pero tenemos claro que tenemos que construir la verdad desde unas bases científicas y humanas muy rigurosas.