El caso de Diana Fernanda Díaz en Cali: violencia sexual para silenciar a las mujeres que se movilizan | ¡PACIFISTA!
El caso de Diana Fernanda Díaz en Cali: violencia sexual para silenciar a las mujeres que se movilizan Portada: AmoeArt
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El caso de Diana Fernanda Díaz en Cali: violencia sexual para silenciar a las mujeres que se movilizan

Laura A. Torres Martínez - mayo 2, 2021

Una joven denunció haber sido víctima de violencia sexual por parte de un agente del Esmad, cuando fue retenida en medio de las protestas del #30A en Cali. Temblores ONG reportó al menos cuatro casos de agresiones sexuales cometidas por la Policía Nacional, en las actuales jornadas de movilización.

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“Siempre creí que la Fuerza Pública actuaba por la provocación de la comunidad, pero hoy fui víctima de un hecho merecedor de perder el respeto por el Esmad. Hoy fui víctima de un acto carnal y violento por policías del Esmad”.

Esta es parte de la denuncia que Diana Fernanda Díaz hizo a través de sus redes sociales, en la noche del 30 de abril.

Ese día, la joven se encontraba en medio de la jornada de protestas en Cali. Estaba en un plantón en el sector de Sameco, al norte de la ciudad. Allí, según su relato, agentes del Esmad arremetieron contra su grupo de compañeros y compañeras.

De acuerdo con Díaz, a los hombres los golpearon y a las mujeres las separaron. “En ese momento se acercó uno del Esmad y abusó de mí, en presencia de todos sus compañeros, incluida una mujer, a la cual le expresé mi descontento”, escribió la denunciante.

En medio de la situación, recibió una llamada de su padre, un integrante de la Fuerza Pública. Logró darle los datos de uno de los agentes que, como se narra en su denuncia, la tomó del brazo y lo dobló “para someterme, lastimándome y yo sin hacer nada”.

Según ella, se trataba de Jhon Morales, identificado con placa DERIF-0019, cuyo nombre fue difundido en redes sociales. Se le acusaba de ser el agresor sexual, pero Díaz aclaró en una denuncia posterior que no logró identificar al responsable.

“El Intendente policía del Esmad, Jhon Morales, no me violó. Él utilizó la fuerza dejándome adolorida; él me hostigó” detalló Díaz en una publicación hecha en la madrugada del 1 de mayo. “El que sí me agredió sexualmente no logré identificarlo en medio del pánico, (aclaro, no me violó). Sin embargo, en contra de mi voluntad sí me manoseó y metió su mano en mi zona íntima”, continuó.

Esta conducta, de acuerdo con el artículo 206 del Código Penal, podría configurar un acto sexual violento. Es una acción distinta al acceso carnal, que conocemos como violación, y que implica la penetración de una persona. Este sigue siendo, a toda luces, un grave delito sexual que habría sido perpetrado por un integrante de la Policía Nacional.

PACIFISTA! se comunicó con el equipo de prensa de la Policía para preguntarle sobre esta denuncia. “Se está verificando la situación y la persona denunciada ni siquiera trabaja en Cali. Hay dos funcionarios que responden a ese nombre pero ayer, en ese momento, estaban trabajando en otra ciudad”, nos dijo la oficial a cargo. Agregó que el área de Derechos Humanos está tratando de comunicarse con la denunciante, para comprobar qué fue lo que pasó.

A su vez, en una rueda de prensa que tuvo lugar este sábado, la Policía de Cali manifestó que el agente, cuya placa se difundió en redes sociales, no se encuentra registrado en el Sistema de Información para la Administración de Talento Humano de la Policía Metropolitana de Santiago de Cali. También, que su descripción y número de chaqueta no coinciden con los datos que tiene la institución.

“Teniendo en cuenta que este hecho puede afectar la integridad personal y familiar de uno de nuestros funcionarios, el centro cibernético se encuentra recopilando la información de dicha publicación. Será aportada ante la Fiscalía General de la Nación, donde se instaurará la respectiva denuncia”, dijo el funcionario a cargo de la rueda de prensa.

Pero sobre la investigación contra el agente que, según Díaz, la agredió sexualmente, no se hicieron mayores comentarios. Ante los medios, la Policía Metropolitana de Cali solo manifestó estar dispuesta a colaborar con las autoridades. Entregará la información requerida para establecer los cargos correspondientes.

La violencia sexual en medio de la protesta también es violencia política

Temblores ONG es una organización que documenta y denuncia casos de abuso policial en Colombia. Ha registrado al menos cuatro hechos de violencia sexual cometidos, al parecer, por integrantes de la Policía Nacional, en el marco de las movilizaciones desde el #28A.

Para Mónica Godoy, investigadora y experta en violencias basadas en género, el uso de la violencia sexual por parte de miembros de la Fuerza Pública no es un hecho nuevo, sino que “tiene como propósito amedrentar a las mujeres por participar en la política y tomar parte en las manifestaciones en el espacio público”.

“Si no quiere que nada le pase, por qué no se queda en su casa. Deje de llorar, vaya y haga oficio. Si no le gusta, para qué  viene a las marchas”. De acuerdo con Díaz, esto le decían los agentes del Esmad en el momento en el que estaba siendo agredida.

Al respecto, Godoy nos explicó que estas agresiones tienen un carácter correctivo contra las mujeres. En eso coincide el equipo de género de la Fundación Lazos de Dignidad, que le dijo a PACIFISTA! que en este tipo de escenarios “hay unas implicaciones particulares de esas violencias en los cuerpos de las mujeres y las disidencias sexuales. Que tienen que ver con la degradación, con el exceso y el abuso por el simple hecho de ser mujeres o ser disidencias de género”.

Por esta razón y porque evidenciaron un vacío al momento de responder a este tipo de agresiones en contextos de movilización, el equipo de la Fundación construyó y publicó, con el apoyo del Fondo Lunaria, un ‘Protocolo para atender las violencias basadas en género en el marco de la protesta social’.

“En Colombia, una de las violencias basadas en género (VBG) más fuerte es la violencia institucional. El elemento de género en las violencias perpetradas por agentes de la Fuerza Pública colombiana es el común en los casos de violaciones, torturas, y agresiones de carácter sexual y desnudos forzados, así como el encubrimiento. Reafirmando lo que históricamente se ha dicho: el cuerpo de las mujeres se vuelve trinchera para la guerra”, se lee en el documento, que puede descargarse acá.

El protocolo contiene información sobre los tipos de violencia de género y qué conductas suelen cometerse por integrantes de la Fuerza Pública en movilizaciones sociales. Además, cuál es el marco jurídico, nacional e internacional, que protege los derechos de las mujeres y cuerpos feminizados, al igual que a la protesta.

También, ilustra un paso a paso de qué hacer, antes, durante y después de que se presenten violencias de género en contextos de movilización; una serie de auxilios jurídicos y psicosociales; y algunas rutas de atención que podrían ser útiles.

El equipo de género de la Fundación agregó que es necesario brindar atención prioritaria ante estas situaciones y en especial, garantizar el enfoque de género. Uno “que permita que cuando lleguen casos en los que se identifican que ha habido violencias basadas en género hacia las personas en el marco de la movilización, puedan ser atendidos de la manera más integral posible, respetando a las víctimas de estas violaciones y sin revictimizarlas”.

Para Godoy, por su parte, no es fortuito que estas agresiones se ejerzan frente a otros agentes, tal como lo ejemplifica el caso de Díaz en Cali.

“Esta violencia sexual tiene un componente de misoginia muy fuerte. (…) También se comete para humillar a las víctimas públicamente. Es un acto de abuso colectivo, no solamente de quien hizo la violación sino que compromete a la institución porque hay varias personas involucradas”, agregó Godoy en diálogo con este medio.

A juicio de la investigadora, este tipo de delitos también deberían ser denunciados como crímenes de Estado, “pues no solamente es responsable el Policía o el agente del Esmad”. Por eso, espera que más personas se animen a denunciar y documentar cada caso y, en el futuro, poder acudir a instancias internacionales.

Lazos de Dignidad no ha recibido directamente ningún hecho de violencia de género cometida en el marco de las movilizaciones que empezaron el pasado miércoles, 28 de abril, pero sí está al tanto de las denuncias que se han hecho. Por ahora, el equipo de género está a punto de activar una línea de atención para recibir cada caso e iniciará un proceso de documentación.

Para ellas, lo más urgente que deben saber las personas en esas circunstancias es que estas agresiones sí se pueden denunciar y que hay equipos dispuestos a acompañarlas. “Existen diferentes grupos, colectivas, fundaciones y organizaciones de mujeres que están atentas a recibir las denuncias por parte de las personas que están sufriendo violencia de género en el marco de la movilización”, nos dijeron.

Por otro lado, la falta de justicia es otro tipo de violencia, pues tratándose de agresiones basadas en género, la impunidad supera el 90% en Colombia. “Los servidores de las Fuerzas Militares, (…) ejercen este tipo de violencia porque saben que tienen un margen muy alto de impunidad y saben que no van a ser castigados”, argumentó Godoy.

En todo caso, cabe aclarar que los casos de violencia sexual perpetrados por integrantes de la Fuerza Pública no deben ser conocidos o resueltos por la Justicia Penal Militar, que se encarga de investigar y juzgar los delitos que cometen miembros de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.

Esto, “porque la relación funcional de acto del servicio no contemplaría jamás un delito de carácter sexual. La desviación del acto inherente al servicio sería de tal magnitud que no cabría establecer la relación conducta-servicio, y por ello la competencia sería de la justicia ordinaria”, según se lee en la página web de esta jurisdicción.

“Presentaré cargos”, escribió Diana Fernanda Díaz. “Esto es para hacerles saber a muchos, que aunque proteste, marche o se plante de forma pacífica, a ellos no les va a importar. Únanse. Esto de igual forma no me detendrá. ¡Más fuerte que nunca!”, concluyó en su denuncia pública.

PACIFISTA! se solidariza profundamente con las víctimas de violencia de género cometida por la Fuerza Pública en medio de la jornada de movilizaciones. Si alguna persona quiere denunciar su caso, puede escribirnos a laura.torres@pacifista.co

A Laura pueden encontrarla acá.

Esta publicación hace parte de nuestro especial: 

ESPECIAL: Seguimiento a cuatro denuncias de abusos policiales en medio del Paro Nacional

 

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