En imágenes: así se ve Mocoa dos días después de la avalancha
Mientras la comunidad trata de recuperarse, el presidente Santos designó al ministro de Defensa para comenzar las obras.
El pais todavía no sale del asombro. Mocoa, la capital de Putumayo, vive la peor tragedia de su historia luego de que una avalancha se llevara cinco barrios de la ciudad y dejara, hasta ahora, 273 muertos. Los sobrevivientes siguen buscando desaparecidos, el presidente Santos declaró la emergencia social y económica en este lugar y los colombianos han comenzado a enviar ayuda desde todos los rincones.
Poco a poco, la comunidad trata de sobreponerse. Algunos, los que no lo perdieron todo en la avalancha, tratan de reconstruir sus casas, conseguir comida y encontrar un techo provisional. Mientras tanto, las funerarias de la ciudad están colapsadas y las autoridades intensifican la búsqueda de cadáveres, pues las aguas del río Mocoa han bajado.
¡Pacifista! llegó al epicentro de esta tragedia. Imágenes.

Varios bomberos buscan un cuerpo de madrugada tras recibir una señal de aviso. El celular de la supuesta víctima dio señal en ese punto. Finalmente, no encontraron ningún cuerpo.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Una familia remueve los escombros en busca de su padre, enterrado allí el día de la avalancha.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Vista del río Mulato, uno de los tres ríos que se desbordaron y provocaron la avalancha.

Retrato encontrado entre los escombros de uno de los cerca de 60 niños muertos en la avalancha.

Un hombre camina entre las piedras para evitar hundirse en el lodo. Pese a que no ha llovido en dos días, el terreno sigo estando muy fangoso.

Algunas familias ya han empezado a reconstruir sus hogares. Este joven ayuda a su padre a colocar las placas de uralita sobre el tejado.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Algunas familias hacen guardia en sus casas para evitar los saqueos que ya se han producido. Los ladrones se llevan las pocas pertenencias que quedaron a salvo.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Restos de un edificio. La avalancha arrolló todas las casas colindantes al río Mulato.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Algunas personas rescatan lo poco quedó servible en sus hogares. En ocasiones, se confunden con ladrones que aprovechan para saquear las casas.

Voluntarios de salvamento inspeccionan unos escombros. A partir de las 48 horas resulta prácticamente imposible encontrar sobrevivientes, sobre todo al tratarse de una inundación.

Una buseta destrozada a las orillas del río Mulato.

La catástrofe todavía mayor, no sólo por las inundaciones, si no por el desprendimientos de grandes rocas y sedimentos.

Las rocas cubrieron todas las casas y el mismo río Mulato, uno de los tres desbordados.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Pertenencias recuperadas en el barrio de San Miguel, el más afectado por la catástrofe.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Varios sobrevivientes regresan a sus casas para recuperar sus pertenencias. Esta mujer se limpia los zapatos llenos de lodo.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Algunos vecinos emplean mascarillas para evitar el hedor de la basura revuelta, humedad y los posibles cadáveres.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Esta mujer, Lina, llora mientras observa dos muñecas, una de las pocas pertenencias que rescató de su hija fallecida en la avalancha.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Varias familias han recuperado parte de los muebles que quedaron intactos y los trasladan hacia el lugar donde se encuentran desplazados.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Restos de San Miguel, el barrio más afectado por la catástrofe.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Algunas familias han regresado a sus hogares para recuperar las pertenencias.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Varios vecinos de Mocoa observan una tarea de rescate, con la esperanza de encontrar algún sobreviviente.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Los bomberos y vecinos buscan día y noche algún sobreviviente, aunque desde el lunes las tareas de rescate se han empezado a centrar en la búsqueda de cadáveres.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Varios voluntarios forman una cadena humana mientras otro grupo excava para encontrar cadáveres.
[Archivo no conservado en el archivo histórico]
Un agente de los más de 2.000 efectivos de la Fuerza Pública ordena a los curiosos abrir el perímetro de seguridad para realizar las tareas de excavación
Esta pieza pertenece al archivo histórico de ¡PACIFISTA!, con su fecha y su autoría originales preservadas. Puedes descargarla en PDF, citarla o llevarla a tu gestor bibliográfico.