Están becando feministas para ir a tomar yagé al Amazonas
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Están becando feministas para ir a tomar yagé al Amazonas

Staff ¡Pacifista! - Julio 19, 2017

La Hermana Cósmica, una red de defensa psicodélica, quiere usar el Ayahuasca para que las mujeres curen las heridas que les ha dejado el patriarcado.

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Este artículo fue publicado originalmente en Broadly.

Por: Gabby Bess

Fue cuando estaba sentada en una maloka –una cabaña rústica con un techo de hojas de palma- en el centro espiritual Nihue Rao, ubicado en la selva a 30 minutos de la ciudad peruana Iquitos, que Amy Love se desarmó y comenzó a llorar.

Ella había llegado a Iquitos a tomar Yagé por primera vez junto con otras varias mujeres. Después de que cada una recibiera su icaro personalizado, o canción curativa del chamán de la ceremonia, y fijara una intención, se zambulleron en el mundo de la medicina vegetal.

Las visiones de Love se centraron en la pérdida de conexión que sintió cuando su hija tenía 18 meses de edad y ella no podía ser una mamá que se quedara en la casa, porque tenía que volver a trabajar para mantener a su familia. “Me transporté a un tiempo antes de comenzar mi negocio, cuando mi hija todavía era una bebé en mis brazos”, dijo. “Mi corazón se rompió y empecé a llorar. Lloré mucho y de pronto evolucionó en un llanto por la pérdida de conexión entre mi madre y yo, la de su madre y ella y mi hermana, y así con todas mis líneas ancestrales…”

Luego levantó la vista y notó que todas las mujeres que la rodeaban en la maloka también estaban llorando. “Me di cuenta, recordé. Tomé conciencia del vínculo entre todas las mujeres del planeta tierra, la hermandad interconectada entre todas,” dijo.

La noche siguiente, dijo Love, se curó de un trauma diferente: Hace un año un hombre la había asaltado en su casa, esa tarde ella experimentó una catarsis física profunda. “Yo había estado cargando ese trauma conmigo, y salió de mi cuerpo en una expulsión forzada en forma de vómito que tomó la forma visual de un paquete limpio de cráneos que me miraba desde el inodoro,” dijo. “Instantáneamente reconocí la mirada en sus brillantes ojos con la misma malvada intención que estaba en sus ojos ese día… Ahora podía tirar esta cosa por el inodoro para siempre, y rápidamente lo hice.”

El resto de la noche, dijo, “fue una experiencia puramente alegre de los sonidos de toda la vida en la selva comunicándose como una sola gran sinfonía de canto. Era una euforia que jamás había tenido que contener en mi ser”.

Amy Love es una de las numerosas personas que, en los últimos años, se han convertido en una humilde vid del Amazonas en la búsqueda de una poderosa cura. Las personas que sufren de adicción, celebridades y laicos tratando de encontrarle sentido a sus vidas, y los fanáticos de Silicon Valley obsesionados con las métricas de la auto-actualización, han encontrado su camino a la ayahuasca.

Zoe Helene, una activista psicodélica, espera que las feministas encuentren su camino también. A través de su organización, Cosmic Sister, Helene fundó el “Plant Spirit Grant”, un subsidio para que las mujeres “experimenten el proceso de curación y expansión de la ceremonia de la ayahuasca en la Amazonía peruana”. Desde el 2013, ella ha llevado a Love y a otras 13 mujeres, reconocidas por su trabajo o interés en psicodélicos, al lugar de nacimiento del movimiento global de la ayahuasca.

Ella aboga por lo que llama “feminismo psicodélico”, una filosofía que asegura que las mujeres sean representadas en la investigación psicodélica. Pero, también va más allá de eso. Helene, cree que la profunda inmersión de una mujer en el viaje de la ayahuasca puede desencadenar un potencial radical en su vida que puede irradiar hacia el exterior.

Zoe Helene y Estella, una chamán en el retiro de ayahuasca, DreamGlade.

“El viaje psicodélico espiritual de la planta sagrada es inherente para romper una programación profunda y narraciones auto-destructivas,” explicó a Broadly por teléfono. “Se trata de amor y compasión y perdonar a los demás y a nosotros mismos. También se trata de curar heridas, trabajar con problemas que afectan a las mujeres, incluyendo traumas, depresión, ansiedad, ira, miedo, bajo autoestima, adicciones y trastornos alimenticios”.

Como prueba del concepto, Helene señala como la ayahuasca ayudó a llevarla a esta misma revelación en un momento crucial de su vida. A los 42 años de edad, acababa de dejar a su prometido y la compañía de tecnología que había fundado con él. Ella se propuso buscar un nuevo propósito y dos años después se casó con Chris Kilham, un etnobotánico que recientemente había empezado a aparecer como el “Cazador de Medicina” en Fox News. Pero ella sintió que no estaba “guiando su propio camino de vida”. Para sacudirse de esa sensación, hizo un viaje a Perú en 2008, donde asistió a una conferencia psicodélica donde Kilham fue invitado a hablar.

 “Fui desafiada por esta diosa guerrera, figura femenina divina. Nunca la vi. Solo palpitaba en la oscuridad”

Cuando tomó ayahuasca por primera vez, le trajo visiones intensas de lo que necesitaba hacer para avanzar en su vida. Ella dijo que entregó su mensaje en la forma de una mujer, un símbolo común que aparece a los que beben este fermento, comúnmente referido como Madre Ayahuasca. “Fui desafiada por esta diosa guerrera, figura femenina divina. Nunca la vi. Solo palpitaba en la oscuridad”, dijo. “Ella me desafió de una manera que solo un gran poder femenino decepcionada de mi podría hacer, pero solo porque ella creía en mi potencial. Me enfrenté con el hecho de que yo tenía que hacer algo con mi vida y mi privilegio.”

Mezclada en esta visión, dice ella, entendió que “había sido herida por el patriarcado de muchas maneras”. Recordó a un profesor que había tenido durante su posgrado que había sido abusivo con ella en clase porque se negaba a acostarse con él; recordó cuando estudiaba teatro en su juventud y le ofrecían papeles a cambio de favores sexuales. Cuando salió de sus visiones, sabía que quería conformar una red para mujeres que trabajaran en la intersección del feminismo, el ambientalismo y la defensa psicodélica.

“La razón por la que no nos apropiamos de nuestro poder, es poque somos abusadas por la cultura del patriarcado. Está en todas partes. No te puedes alejar de él. Literalmente tenemos que vivir en un mundo donde somos psicológicamente abusadas todo el tiempo y esto nos desgasta”, explicó.

 “Tomé conciencia del vínculo entre todas las mujeres del planeta tierra, la hermandad interconectada entre todas”.

Desde esa noche, Helene ha sido fiel creyente en lo que los psicodélicos pueden hacer por las mujeres. Además de la Plant Spirit Grant, financia una beca complementaria, Mujeres del Renacimiento Psicodélico, para que las mujeres puedan escribir o hacer otros proyectos sobre sus experiencias, y adicionalmente financia una subvención para ayudar a los activistas de cannabis a hacer defensa de la educación de la planta. Ella financia todos estos proyectos con su propio dinero, con apoyo de cualquier donación que reciba a través del patrocinio fiscal de Cosmic Sister junto con la Asociación Multidisciplinaria de Estudios Psicodélicos (MAPS).

“Mi idea con la Hermana Cósmica fue tener una estructura donde podamos ayudarnos unos a otros de cualquier manera”, dijo Helene. “La diosa [en mi visión] me dijo que tomara las riendas e hiciera algún trabajo”.

Foto por Tracey Eller para Cosmic Sister

Similar al concepto de autocuidado, el feminismo psicodélico sigue el carácter distintivo de que es importante sanar para continuar el trabajo de curar a otros. Sin embargo, la ayahuasca -una combinación del Banisteriopsis caapi, un inhibidor de la MAO, la vid y DMT-que cargan las hojas de charcuna- es más directa que un baño de burbujas y una noche en casa.

Lo que es a la vez confuso y fascinante acerca de la medicina vegetal es la inmensa gama de propiedades curativas que se dice que tiene: Las personas a menudo experimentan profundos despertares, nuevas perspectivas sobre viejos hábitos e incluso la revelación de recuerdos reprimidos después de participar en una ceremonia de ayahuasca. Esto puede tomar una forma banal en el privilegiado -como el banquero de inversiones que se dio cuenta de su avaricia equivocada durante una experiencia de ayahuasca y se convirtió en un documentalista (aunque hizo mucho dinero haciendo el primero) -pero los veteranos también afirman que la ayahuasca los ayudo inmensamente con sus trastornos de estrés postraumático.

“La ayahuasca nos ayuda a convertirnos en nuestros mejores aliados en lugar de nuestros peores enemigos”

Dennis McKenna, hermano menor de Terrence McKenna y un etnofarmacólogo, ha descrito la planta alucinógena como una especie de maestro. “[Las plantas] existen para darnos guía y sabiduría, y creo que esa es la realidad”, dijo en una entrevista con The Guardian. Una de las primeras veces que bebió ayahuasca, recordó McKenna, le mostró la fotosíntesis a nivel molecular.

Entonces, ¿qué puede hacer la ayahuasca para las mujeres? Aquellos que han ido a retiros con Helene han encontrado que las lecciones de las plantas medicinales les han ayudado a recuperarse de la violencia de género que experimentaron en sus vidas. “Muchas personas, especialmente las mujeres, se ven obstaculizadas por la timidez y la duda”, dijo Faye Sakellaridis, una de las mujeres que se aventuraron a Perú con Helene. “La ayahuasca nos ayuda a convertirnos en nuestros mejores aliados en lugar de nuestros peores enemigos”.

Según Sakellaridis, “la ayahuasca te empodera ayudándote a enfrentarte a ti mismo. Al principio, la medicina me entregó mis demonios como un mazo a mi tercer ojo, fue aterrador”, recordó. “Cuando salí de la posición fetal y los enfrenté, la medicina comenzó a trabajar conmigo de manera increíble, alineándome con mis más profundas fortalezas.”

Los beneficiarios de la beca Plant Spirit de este año incluyeron a una médica, una periodista, una música y una académica psicodélica, Neşe Devenot. Ella dice que la ayahuasca la ayudó a procesar su divorcio de su abusivo ex. “Liberé mis apegos persistentes a mi ex pareja y procesé una gran parte del dolor emocional escondido asociado con este matrimonio”, dijo. “El aspecto de hermandad de la experiencia fue un gran factor, ya que nuestras experiencias de compartir y relacionarnos unas con otras como un grupo que trabajó sinérgicamente con la ayahuasca, permitieron que cada una de nosotras procesara y liberara emociones que nos retenían en nuestro trabajo de vida.”

En total, siete mujeres viajaron a Perú, cada una con sus propias intenciones, por cuatro ceremonias consecutivas de ayahuasca. Rachael Carlevale, defensora del cultivo sostenible de cannabis y maestra de yoga, también se unió al grupo. Era su segunda excursión a Perú con Helene; Carlevale fue la primera becada de Plant Spirit en 2013, después de que le diagnosticaran un tumor uterino.

Unos días después de aterrizar en Estados Unidos, hablé con ella por teléfono sobre sus experiencias con la ayahuasca. Estaba preparada para oír cómo la planta había mejorado su estado de ánimo o la había llevado hacia una experiencia determinada, pero, en términos inequívocos, me dijo que había encogido su tumor. “Ha sido muy útil con la curación desde el nivel celular hasta el nivel espiritual. Yo puedo dar absoluta fe de eso”, dijo. “Desde fui a Perú, sólo he trabajado con plantas medicinales, yoga y meditación para mi curación y he reducido mi tumor más de 20 milímetros”.

En su viaje más reciente, pudo incluso haberse librado del tumor enteramente. “Los médicos convencionales querían darme una histerectomía de emergencia”, dijo. “Siempre tenía en el fondo de mi mente, que si mis condiciones empeoran, consideraría los métodos alopáticos como la cirugía. Pero afortunadamente no los he necesitado,  he estado más saludable cada día. De hecho, la última vez que fui, tenía estas visiones y sentimientos de deshacerse por completo del tumor Así que estoy emocionada. Voy a hacerme un ultrasonido para comprobar y ver si realmente se ha ido porque eso es lo que vi y sentí en la ceremonia.” La ayahuasca, añadió, también la ayudó con su miedo a las arañas.

La increíble historia de Carlevale subraya cuánta más investigación se necesita sobre la ayahuasca. Hay evidencia que sugiere que el alucinógeno en la ayahuasca, DMT, “puede funcionar como antioxidantes indirectos” y puede mitigar el estrés celular -que está asociado con tumores cancerosos- como un receptor agonista sigma-1. Sin embargo, la farmacología de ayahuasca, aún no se entiende completamente y los únicos estudios que se han hecho utilizando la propia planta han sido observacionales. MAPS recomienda que “cualquiera que esté considerando usar la ayahuasca en un contexto terapéutico, espiritual o religioso debe sopesar cuidadosamente los riesgos y beneficios, y asegurarse de que la asistencia médica esté disponible”.

Rachael Carlevale. Foto por Tracey Eller para Cosmic Sister

El uso tradicional indígena de la ahayuasca en la región amazónica de Ecuador, Colombia, Perú y Brasil era diferente; ellos la usaban como una herramienta para prácticas mágicas y la vida diaria durante millones de años. Bajo la creencia de que las enfermedades son causadas por fenómenos sobrenaturales, una persona enferma, por ejemplo, visitaba a un curandero –o chamán- y este tomaba la planta medicinal para averiguar el origen divino de la enfermedad de su paciente.

A finales de los años sesenta, cuando el estudio occidental de la fermentación se inició, la antropóloga Marlene Dobkin De Rios pasó cinco meses en Iquitos, Perú, observando el uso tradicional de la ahayuasca y su función en la sociedad peruana.

Sin embargo, cuando llegó la hora de su partida, no sintió que su trabajo haya estado completo: Ella no había probado el enteógeno. “Debo admitir que tenía miedo, de hecho estaba horrorizada de imaginarme todas las cosas terribles que el auto-conocimiento podría traerme,” escribió en Visionary Vine, su libro de 1971 y el primer estudio de la ayahuasca publicado desde la perspectiva de una mujer.

De Rios, resolvió zambullirse en la experiencia y terminó en una casa de madera al borde del río Amazonas con un colega, un chamán y otras dos personas. Después de diez minutos de haber tomado la ayahuasca el “líquido con un olor no tan placentero” sintió una extreñeza que se apoderaba de su cuerpo y no podía mover ni sus brazos ni sus piernas. Después de 20 minutos, comenzó a tener alucinaciones “y cierta cantidad de ansiedad que no era fácil de manejar, especialmente cuando demonios tipo-Halloween en colores rojizos, verdosos y azulosos aparecían enormes y luego retrocedían.” Con sus ojos abiertos, vio patrones de hojas y una mujer peruana desconocida que se estaba burlando de ella. Luego vomitó y tuvo diarrea durante tres horas.

La globalización de la ayahuasca ya ha tenido efectos negativos en los grupos indígenas en el Amazonas

En principio no parecía una experiencia placentera o profunda. Cuando De Rios le contó a algunos amigos lo que había hecho en Perú y específicante de la mujer peruana burlándose de ella, ellos sugirieron que la planta estaba intentando revelar quién era la responsable de una enfermedad parásita que tuvo mientras trabajaba en la Amazonía. Esto la llevó a pensar que las propiedades reveladoras de la ayahuasca son culturalmente específicas o que, en otras palabras, son solamente interpretaciones. “Es bastante probable que haya interpretado esta visión como una revelación de quién había hecho que me enfermara,” escribió.

Sin embargo, el fermento si tuvo un efecto positivo en De Rios: después de varios meses, ella escribió, que sintió “un bienestar general.” Desde entonces, la aplicación práctica dominante de la ahayuasca se ha alejado de sus raíces en la profecía. El papel de la planta medicinal en la promoción del bienestar ha proliferado en los últimos años, gracias al estudio académico como el de De Rios, que eventualmente dio paso a artículos populares en los medios de comunicación. De hecho, De Rios había observado en los años 60 que la ayahuasca ya era una curiosidad terapéutica para los segmentos más ricos de la población en Perú, que no estaban conectados con los pueblos indígenas. En la década de 1980, cuando una clase emergente cosmopolita se hizo más consciente de las propiedades transformadoras del fermento, el turismo de la ayahuasca despegó.

En un estudio de 1994 titulado ‘Turismo de Drogas en el Amazonas’, De Rios caracterizó fuertemente este estudio de drogas foráneas en ambientes foráneos como “un fenómeno post-moderno mientras el mundo capitalista cambia su énfasis de la producción al consumo y a encontrar las necesidades del consumidor – sean las que sean.” De Rios, que murió en 2012, clasificó la planta como una manera de aliviar “el vacío propio” y desmintió cualquier beneficio introspectivo que se pudiera derivar del ritual de la ayahuasca, lo clasificó como un teatro del chamanismo y de la sugestibilidad de las personas.

Foto por Tracey Eller para Cosmic Sister

En comparación a la primera mujer que escribió de la ayahuasca, Helene y otros proponentes modernos de la planta medicinal, tienen una visión más clara de lo que hace y por qué tantas personas buscan experimentar sus efectos psicodélicos. Helene espera que algún día la ayahuasca sea más libre y mundialmente asequible – y que más mujeres puedan estudiar la planta. “Es muy cool ver el origen de esta”, dijo, “pero sería aún mejor que este tipo de cosas sean asequibles a la vida americana común y corriente”.

No obstante, al contrario de psicodélicos como MDMA y LSD, que están siendo exploradas por sus propiedades terapéuticas, la ayahuasca está atada a una historia cultural y a un espacio físico. La globalización de la ayahuasca ya ha tenido efectos negativos en los grupos indígenas en el Amazonas: las ceremonias de esta planta se han vuelto una industria turística, y la mayoría de retiros en Perú son guiados por occidentales que dejan a los indígenas por fuera de sus modelos de negocio. La habilidad de exportar esta planta, que crece exclusivamente en la Amazonía, puede ser perjudicial ya que se está volviendo escaso para las tribus nativas y estas se están empezando a preocupar porque su cultura esté desapareciendo.

Pero, para bien o para mal, el turismo de la ayahuasca ahora provee una fuente crucial de ingresos para los indígenas que pueden entrenar y encontrar trabajo como chamanes. “El triste hecho es que hay muy pocas profesiones decentes para los nativos de la Amazonía, el nivel de pobreza en Iquitos es intenso y la destrucción de los bosques y ríos amazónicos es horripilante”, explicó Helene. Ella espera que ella pueda empoderar a la gente indígena asegurándose de que consigan una parte de los beneficios que se están haciendo de sus conocimientos tradicionales.

“No toleramos la explotación y la sobrecosecha. Es nuestro trabajo y pasión luchar contra tales cosas”, dijo. “Solo vamos a [los retiros de ayahuasca] que no son solo respetuosos de la cultura nativa, sino que en realidad están ayudando de alguna manera”. Helene llevó a los beneficiarios de este año a un retiro de ayahuasca fuera de Iquitos, que fue fundada por un expatriado británico y emplea a los chamanes indígenas de la tribu Shipibo.

Ella dice que la mayoría de los viajeros conscientes de ayahuasca tienen una relación simbiótica con los pueblos indígenas; las mujeres Shipibo, por ejemplo, también ganan dinero vendiendo a los turistas textiles bordados a mano y pintados a mano basados ​​en sus visiones de ayahuasca. “Comprar obras de arte directamente del artista o tan directamente como sea posible es una de las mejores maneras de apoyar a la gente Shipbo en la preservación de esta tradición cultural y el desarrollo como artistas individuales”, dijo Helene. Una mujer que recibió una beca para venir al viaje, Sandra García, es una traductora española que ayudó a Helene a conducir entrevistas con las curanderas para un proyecto más grande en el que está trabajando para resaltar cómo el trabajo de las mujeres nativas con las plantas se conecta con su arte.

Helene dice que planea lanzar una beca adicional a través de Cosmic Sister que apoyaría a las mujeres nativas en el entrenamiento que necesitan para ser chamanes, lo que normalmente toma meses e incluso años de estudio. Históricamente, y a través de varias tribus diferentes, a las mujeres no se les ha permitido manejar plantas enteógenas, esto apenas está empezando a cambiar.

“Hay mujeres chamanes, pero no son suficientes. Me encantaría que las mujeres que ya son chamanes escogieran a las mujeres [para recibir una beca] .Sería un aprendizaje, que [los chamanes] ya hacen, pero son en su mayoría hombres,” explicó. “Un poco de dinero puede llevarlas muy lejos, no podría hacer esto para mil personas, pero tal vez para una o dos mujeres al año”. Agregó: “Tengo el dinero, la infraestructura y la comprensión para ayudar, así que ¿por qué no?” De hecho, hay cosas peores en las que puedes usar tu dinero.

El renovado interés en el valor terapéutico de los alucinógenos ha llamado a un renacimiento psicodélico. Así que es posible pensar en Helene como la vena de los pioneros psicodélicos como Owsley Stanley -aunque él nunca se propuso cambiar el mundo fabricando y regalando papeles de LSD- por todo su idealismo en lo que un psicodélico puede hacer por una persona a la vez. Ella es una firme creyente en las mujeres y en la ayahuasca, y ve un potencial ilimitado en la combinación de los dos.

Por ejemplo, después del primer viaje de ayahuasca de Carlevale, se inspiró para regresar a Colorado, donde trabajó como directora de programas educativos en Planned Parenthood de las Rocky Mountains y revisó el currículo regional de educación sexual del proveedor de salud femenina. La ayahuasca la lleva a un espacio del porqué, explicó. Así que diseñó un nuevo programa enfocado en preguntas más profundas alrededor de la salud sexual, a diferencia de los métodos de enseñanza estándar, como “cómo ponerse un condón o cuáles son los diferentes métodos de planificación”.

Pero lo que sucedió después, dice Helene, no dependió de ella. “Si usted ayuda a una mujer, que es el tipo correcto de mujer, y ella se empodera, será libre para hacer algo nuevo. Luego regresa a su propia casa, integra esos aprendizajes y esas visiones en su propia vida, y luego ayuda a otras mujeres,” dijo. “Es un modelo de pago por adelantado. No controlo el proceso y no quiero controlarlo, es una idea patriarcal, estas mujeres hacen lo suyo”.