Así va la pelea que desató Don Popo al dejar el petrismo por Cambio Radical
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Así va la pelea que desató Don Popo al dejar el petrismo por Cambio Radical

María Rodríguez - Diciembre 21, 2017

El fundador de la Fundación Familia Ayara asegura que dejó de creer en la izquierda y que su misión es defender al hip hop a toda costa.

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Foto: Mateo Rueda

La primera vez que Don Popo Ayara se sentó con Germán Vargas Lleras a hablar de cultura y arte le dijo que era petrista. Y la semana pasada, el mismo rapero de rastas proveniente del Chocó –creador de la Fundación Familia Ayara y toda una institución entre el parche nacional del hip hop– lanzó su candidatura al Senado por el partido Cambio Radical, el mismo que Vargas Lleras  fundó en 1998. Entonces pasó lo que tenía que pasar: semejante giro en su postura política, desató una tormenta en su contra.

En la memoria de quienes ven de forma indebida su cambio radical, todavía están frescas las imágenes de finales de 2013, cuando los hip hoppers, liderados por él, gritaban puño arriba y con furia “¡Petro no se va!” en plena Plaza de Bolívar. La conglomeración y el alcance de los gritos fue tal, que según el propio Don Popo, esta fue una de las razones que logró evitar la destitución del entonces alcalde de Bogotá, ordenada por el procurador de la época, Alejandro Ordóñez.

Incluso, en su columna de El Espectador, Don Popo escribió por aquella época: “Petro ha confirmado su amor, su lealtad y su compromiso con el movimiento hip hop de Bogotá, visibilizándolo en sus discursos, reivindicándolo como un actor sociopolítico legítimo”.

Por todas estas razones, para muchos resultó tan extraño verlo aparecer en los medios recientemente, posando en una foto junto al líder de Cambio Radical, Jorge Enrique Vélez, mientras inscribía su candidatura al Senado en Corferias. El revuelo en las redes sociales fue tan alto y la polémica tan sonada dentro de la comunidad hopper, que no tardaron en aparecer memes burlándose de Don Popo y sus nuevos aliados.

Don Popo a la derecha, al lado de Jorge Enrique Vélez.

Pero, ¿Cuáles fueron las razones de Don Popo entonces?

Buscando esa respuesta llegué hace un par de días hasta su penthouse, en un piso 19 de Chapinero. Quería que me explicara por qué, aparentemente y según su postura, el movimiento del hip hop se había cansado de militar en la izquierda: “Petro es de un discurso bonito de ‘quiero gobernar con la ciudadanía’, entonces nosotros, el movimiento hip hop, quisimos organizarnos para que nos incluyera en sus planes de gobierno, porque conocemos los barrios y las calles. Pero se acabó su alcaldía y él, sencillamente, se olvidó de nosotros”.

Sin embargo, cuando Don Popo habla de “nosotros”, no todos los sectores del hip hop se sienten incluidos. Por ejemplo, en la Comuna 13 de Medellín –uno de los lugares de Colombia en donde más ha prosperado el movimiento hip hop– hay un enorme grupo que se encuentra molesto con su candidatura en representación de Cambio Radical.

José David Medina, uno de los raperos más reconocidos en la movida cultural de la comuna, me contó por teléfono que conoció a Don Popo a mediados de los noventa por el grupo Gotas de Rap, y aunque hoy rechace contundentemente su decisión, reconoce que “él ha hecho muchos procesos de emprendimiento cultural”.

El principal problema, afirma Medina, es que “Don Popo dice ‘yo represento, yo soy el movimiento’, pero esto es muy problemático y mueve fibras. El hip hop es tan diverso que no se puede pretender que a una persona se le atribuya la voz o la representación de la escena”.

A diferencia de lo que nos contó el candidato al Senado en la charla de su apartamento, Medina argumenta que en ningún momento “reunió a todos los hoppers para tomar la decisión de lanzarse por ese partido. Nosotros no necesitamos que la gente se auto-proclame líder, él es un irrespetuoso al decir que nos está representando”.

Cuando le pregunté a Jose David por qué la Comuna 13 tenía tantos problemas con Cambio Radical, además de los recientes escándalos de corrupción que lo han rodeado, me explicó que “cuando se hicieron todas las operaciones militares y abusos en la 13 (como la operación Orión) el alcalde era Luis Pérez, actual gobernador de Antioquia y su secretario de Gobierno era Jorge Enrique Vélez (actual director del partido). Entonces el mismo Popo está traicionando todo lo que la comuna sufrió. Jorge Enrique Vélez fue uno de  los que ordenó los operativos que tanto daño nos hicieron. Yo siento que se está negociando con la muerte cuando se negocia con Cambio Radical. Es gente que todavía sueña con que la operación Orión se repita”.

No obstante, la voz de Medina tampoco abarca la posición definitiva de toda la Comuna 13, donde Don Popo aún goza de varios adeptos. De acuerdo con Esteban Agudelo, conocido en la comunidad hip hop como Chavo Censura y representante de la casa cultural la 4-13, “hay parches que creemos en Popo y no en el partido político. Que esté en ese partido no significa que sea paramilitar o mala persona”.

Chavo Censura también explica que algunos sectores hoppers de Medellín le cerraron la posibilidad a Popo de apoyarlo en la contienda política desde un principio, “incluso hace meses, cuando estaba pensando en lanzarse por el partido Verde decían no se querían untar de política y evitaron meterse en el tema. Pero cuando se lanzó por Cambio Radical sí salieron a pelearle. Eso fue muy doble moral”, asegura. El argumento de Agudelo es el pragmatismo: “lo importante es que se monte al poder alguien conocido. Popo se ahorró la mitad del camino yéndose con ese partido que está organizado y nosotros iremos hasta el fondo con él”.

En todo este debate, también consultamos la opinión de otra de las voces importantes de la comunidad en Bogotá: Diana Avella, organizadora de la más reciente edición de Hip Hop al Parque. En diálogo con ¡Pacifista! aseguró que la decisión de Don Popo le parecía “muy personal”, aunque hizo una salvedad: “No me parece acertado que se lance por Cambio Radical, pero es respetable. Creo que la fijación a un partido político sí define unos temas de militancia y concordancia en términos generales”.

Diana Avella. Foto: Sara C. Gómez

A Diana aproveché para preguntarle si ella creía que Don Popo tiene votantes suficientes en la comunidad hip hop, después de tomar la decisión que tomó. Y esto me respondió: “Yo veo que mucha gente lo está acompañando, esperaría que todos sean muy conscientes de las necesidades de los hip hoppers. La pregunta no es por él, sino por la gente que va a salir a votar. Lo único que le puedo desear es buena suerte porque se esta metiendo en un terreno culebrero”.

Ya, sin más preámbulos, es hora de oír qué tiene para decir el protagonista de toda esta historia, Don Popo, sobre su salto a la política.

¡Pacifista!: ¿Qué inclinación política tenía antes de lanzarse con Cambio Radical?

Don Popo Ayara: El primer político que seguí fue Mockus, le hice campaña y movilizamos nuestro músculo. Tuve muchas peleas con mi gente porque el hip hop se había declarado apolítico, hasta mi propia familia peleó conmigo. La juventud mockusiana se reunía en mi sede y ahí contábamos las camisetas, las manillas y hacíamos eventos. Dijimos “otro periodo de Uribe ni por el carajo“.

Yo siempre he sido de pensamiento y de vocación de izquierda.

¿Qué piensa de Álvaro Uribe, entonces?

Yo hice muchas canciones en contra de Uribe. Sin embargo, lo admiro porque es un político excepcional. Su carrera política es increíble. Viéndolo como sujeto, uno se da cuenta que tiene un liderazgo natural: es un man chiquito, bajito, de gafitas, que uno nunca se imaginaría que fuera presidente. Medio país lo adora, por donde uno va en las regiones, hay gente que le ha hecho mucha campaña. En Medellín es un santo. La primera vez que le di la mano yo quería ver un demonio, pero es súper carismático, transmite tranquilidad y buena energía, cercanía y calor humano.

Bueno, ¿cuénteme qué pasó en la administración de Petro?

A Petro lo apoyamos mucho, no porque hayamos votado con él, pero cuando la indignación que se generó por el atrevimiento del Procurador, inmediatamente salimos a las calles y nos movilizamos. A Petro le llenamos la plaza Bolívar cada vez que quiso, acampábamos con ellos. Incluso mi sede (la de la Familia Ayara) se la presté para la campaña de Los Indignados. Pasó seis meses con un cartel gigante que decía ‘Petro no se va’.

¿Qué esperaban de Petro?

Empoderamiento como grupo poblacional. Así como empoderó y fortaleció organizaciones y corporaciones de otros sectores. Empoderamiento en el liderazgo, incluyendo apoyo económico. Si un líder artístico lleva 20 o 30 años haciendo trabajo social y se levanta sin tener para el desayuno de sus hijos, de ahí para adelante no va a haber proceso, que es lo que le está pasando al movimiento hip hop en este momento. Los artistas no tienen en qué caerse muertos.

¿Cómo vas poder seguir inspirando a las nuevas generaciones a que tomen buenas decisiones cuando esto no les da garantías de proyectos de vida dignos? Más garantías da la criminalidad y la violencia.

Entonces empieza una decepción con Petro, porque hubo mucho manoseo y mucha instrumentalización hacia el movimiento hip hop. Particitivitis toda la que quieras y reuniones también, pero a la hora de resultados concretos, no hubo ninguno.

¿Siempre le interesó la política?

No. A mi realmente nunca me interesó la política, yo nunca tuve en mis planes y mi proyecto de vida ser político, realmente es una consecuencia de las acciones que he tomado y que he emprendido. Cuando haces trabajo social y trabajo artístico, en algún momento tocas techo, no quieres hacer más porque hay más responsabilidad con la comunidad. Ya no tienes para donde más echar y ahí empiezas a pensar en si quieres soluciones reales para las personas, tienes que ir donde está el poder real.

En el espectro político, ¿dónde pondría a Cambio Radical?

Yo no soy defensor de las personas que han hecho mal en Cambio Radical, porque ahora que la gente sabe que me dieron el aval, me quieren hacer defensor de la corrupción. Si ellos cometieron delitos, a esos líderes viejos hay que investigarlos, juzgarlos y condenarlos, a mi no me den esa responsabilidad. Hay todo un sistema judicial y penal que debe hacerlo.

¿Pero si su vocación es izquierda, no consideró lanzarse por otro partido?

Al principio lo más lógico era Progresismo o el Polo, después la Alianza Verde, porque son las mayores militancias que hay adentro del movimiento hip hop. Pero cuando estas de este lado de la política y no del lado de los votantes, te das cuenta de que es solo estrategia, tácticas y cálculos. Lo primero que contemplamos fue lanzarnos como independientes, pero este tipo de organizaciones no llegan al Senado, no hay ni uno que tenga curules. Como la gente no lo sabe, cree que unirse con un partido es solamente por pasión o afinidad ideológica. Así yo sacara 300.000 votos no iba a ganar, porque no íbamos a pasar el umbral. Esto es una democracia partidista, no es una democracia directa: los partidos ponen senadores, no las personas.

Cuando hable con los verdes y el Polo les pedí garantías reales, pero nunca hubo respuesta o se iban con listas cerradas. Claudia López fue con Angélica Lozano a una reunión conmigo y llegó con gafas y ni me saludó, se sentó a escuchar. Cuando vio que era algo interesante cogió mis CDs y me dijo que no sabía que existía el hip hop. Le pedí una cita y nunca me la dio en cuatro meses. Cuando fui al partido a preguntar por las listas nunca me dieron garantías, luego no me contestaban.

El ego, la soberbia y la prepotencia son las características de los líderes de izquierda

¿Pero no se sintió extraño matriculándose en un partido que hoy tiene graves señalamientos por corrupción?

Corrupción hay en todos los partidos. ¿Más corrupción que en el Polo? La gente de izquierda es muy hipócrita. El que más ha robado a esta ciudad y más daño le ha hecho, ha sido el Polo, y en el hip hop acompañamos al Polo, ahí estuvimos, les hicimos campañas. Cuando se posesionó Samuel Moreno, salí en la foto.

En las regiones Cambio Radical no tiene la imagen que tiene en Bogotá. Ha sido nocivo en Córdoba, pero  por ejemplo, el mejor gobernador que ha tenido Chocó es de Cambio Radical.Es un partido fuerte y la gente le cree porque ha hecho buenos trabajos.

Hago lo que hago porque el hip hop necesita llegar al poder, una vez lleguemos, ya jugaremos a otro precio, con otro partido o movimiento pero hay que llegar, con los únicos que nos dan la oportunidad. Los números dan.

Don Popo, desde el balcón de su apartamento. Foto: Mateo Rueda

¿Por qué al Senado?

Es que yo no estoy haciendo carrera política. Sino me hubiese lanzado al Concejo primero. Y aspiro al Senado porque allá se toman las decisiones trascendentales del país, ahí está el poder. De los 102 senadores que hay, ninguno está pensando en hip hop, ni siquiera de manera sincera en los jóvenes. El hip hop les vale mierda a esos y por eso necesitamos una representación en carne propia.

¿Cómo ve a la izquierda en este momento? 

Yo soy una persona que construye desde las diferencias, tengo la capacidad de ponerme en los zapatos del otro, y desde ahí ver el mundo. Eso es algo que la izquierda carece. El ego, la soberbia y la prepotencia son las características de sus líderes. Si la izquierda no se une toda, no van a pasar a segunda vuelta.

A mí me angustia que ahora que el país tiene una oportunidad de transitar hacia la paz, haya personas que estén pidiendo venganza y retaliación. Si queremos tener una paz sostenible y duradera eso no se  puede ser vengándonos de los que en algún momento tuvieron el poder o los que tienen mejores condiciones. Así no funciona. Tenemos que sentarnos y vernos como miembros de una misma patria, con una misma responsabilidad de dejar un futuro mejor.

¿Cómo convencer al movimiento hip hop que vote por usted?

El movimiento hip hop es diverso y hasta contradictorio, es una nación. Hay algo que nos une: es la cultura y nuestras herramientas para la transformación social. Sabemos que nos toca mejorarlas para poder trascender. La única forma es siguiendo unidos como movimiento y tomándonos espacios de poder.